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Hasta ahora, balance favorable
Se volvió a incorporar el tema del desarrollo a la agenda política internacional. Sin solucionar aún el financiamiento para que el Tercer Mundo elimine la brecha digital
JOAQUÍN
RIVERY yJORGE LUIS GONZÁLEZ
Enviados especiales
GINEBRA,
7 de noviembre.— El frío ginebrino no congela las discusiones. Se
supone que el texto fundamental de la Declaración Final y del Plan
de Acción de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información,
debieron estar listos hace meses, pero el gran conflicto permanente
entre países desarrollados o subdesarrollados no lo ha permitido.
Las discusiones han
continuado y solamente hacia la medianoche de ayer los
representantes de los países pobres pudieron considerar que se
había logrado hasta el momento una Declaración Final con un
balance que favorece a las naciones más débiles, sin que ello
quiera decir que todo terminó. Aún queda por delante una sesión
para un martes que puede ser arduo.
Lo fundamental ha sido,
afirma Lidia González, funcionaria de la Dirección de Asuntos
Multilaterales de la Cancillería cubana, que las naciones pobres
han logrado incorporar nuevamente a la agenda política los retos y
metas para el desarrollo.
Lidia González Navarro.
No obstante, uno de los
temas más polémicos continúa siendo el de la financiación, que
es indispensable para lograr la realización del Plan de Acción,
sobre todo en países del continente africano, donde los recursos no
alcanzan ni para curar o dar de comer a la población.
"Cuesta
mucho trabajo pensar —argumenta la especialista— que las metas
que se han logrado puedan ser realizables en países que no tienen
posibilidades de satisfacer sus necesidades elementales de salud y
educación, que carecen de infraestructura de toda naturaleza, y, en
ese sentido, continúa la gran discusión por la aprobación de un
fondo que cuenta con la fuerte oposición de los países
desarrollados. Es un fondo que promueven los africanos y que ha sido
incorporado a la agenda de todos los países subdesarrollados que
participan en la negociación."
Los poderosos no lo ven
viable y consideran que no tendrá financiamiento. Algunos ni
siquiera lo estiman necesario, porque alegan que los mecanismos
existen, aunque no han sido capaces de lograr fomento alguno y ni
siquiera han cumplido su compromiso de dedicar el 0,7% de su PIB al
desarrollo, ni han cumplido con sus compromisos de cancelación de
la deuda externa de los más pobres. En fin, que los mecanismos
actuales no logran resolver los problemas de salud o del SIDA en
África.
Frenar o eliminar la
brecha digital, el principal propósito, no puede ser producto de un
documento ni de una fase. Ante lo sucedido con cumbres anteriores,
que no pasan más allá de los documentos aprobados, en esta
ocasión se diseñaron dos etapas, donde la segunda tiene la misión
de dar seguimiento a lo logrado, de implementar los planes de
acción propuestos.
Los problemas para
lograr la Declaración Final, insiste Lidia, se han sentido en el
Plan de Acción, han limitado su alcance real. El Plan no ha tenido
la posibilidad de ser discutido o diseñado de la manera en que
realmente se necesita para llenar la brecha digital.
En este sentido, aún
cuando los documentos son buenos —la Declaración Final es un
documento muy balanceado, que vuelve a traer a la agenda política
los problemas del desarrollo— el Plan de Acción no es un
documento acabado, sino provisional, que deberá ser mejorado y
terminado para el encuentro de Túnez en el 2005.
También se sabía —subraya
la funcionaria del MINREX cubano— que el tema del gobierno de
Internet no iba a tener un final en esta Cumbre, pero hubo avances
importantes, como diseñar un esquema para que el empleo de
Internet, que ahora está en manos privadas, caiga sobre la
responsabilidad de los gobiernos.
Gerardo García Cabrera.
Gerardo García,
director de Tecnología y gestión del conocimiento del Ministerio
de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), abunda sobre lo
explicado al adicionar que es preciso que los enfoques sobre el tema
de la Cumbre sean multilaterales, que no sean unilaterales por
ningún país, que de la sociedad de la información se beneficie
todo el mundo, que todo el mundo tenga los mismos accesos y las
mismas posibilidades y oportunidades para cerrar la brecha digital.
En su entender, lo que
Cuba negocia es el hecho de que las relaciones internacionales sean
realmente democráticas, que ningún país sea excluido por ningún
credo, ninguna ideología, ningún nivel de desarrollo, por nada, al
acceso a la tecnología.
Tomando el propio
ejemplo de Cuba, Gerardo García indicó que la Isla está rodeada
de cables submarinos ópticos, con buenas posibilidades económicas
y no tiene acceso a ellos esencialmente por el problema del bloqueo
de Estados Unidos.
Estados Unidos estuvo
frenando las posibilidades de la negociación del documento
principal de esta reunión del máximo nivel, demorándola desde
hace meses, aunque García enfatizó que, en este plano, están
completamente aislados, solos. Los únicos que estaban tratando de
restringir, de coartar, de condicionar esta oportunidad eran los
representantes del Gobierno norteamericano.
Participante de la
Comisión Técnica que preparó la Cumbre de la Información,
García volvió sobre el tema de la oposición de muchos a que el
manejo de Internet esté subordinado a una empresa privada
norteamericana y sometida a los estatutos del Departamento del
Tesoro, cuando eso afecta a toda la humanidad.
Explicó que tanto sobre
la asignación de los nombres de dominio como los números de las
asignaciones de ellos deben tener una independencia que se reclamó
en reuniones en Tokio, no hace mucho en California y en otros
lugares del mundo. Deben estar regidos por un ente preferentemente
de la ONU que no dependa de ningún Gobierno. Por supuesto, Estados
Unidos no quiere ni oír hablar de eso.
El problema consiste en
que cuando se generó Internet, se creó la necesidad de poner un
número a la computadora para dirigirse a ella y el requisito de
poner a ese número un nombre, que se conoce como nombre de dominio,
porque es mucho más fácil que uno se acuerde de un nombre como
sigma.cu o comercio.com a que se rememore el número completo de la
computadora que puede tener seis, siete o diez dígitos.
Por otro lado, destaca, "tenemos
un enorme porcentaje de la red de fibra óptica apagada, porque los
que la necesitan no tienen recursos para pagarla. Entonces, el
enfoque comercial de estos problemas es otra cosa que hay que
analizar, porque, si no, los dueños de las tecnologías se
convierten en los dueños de los conocimientos".
Juan Fernández
González, del Ministerio de Informática y Comunicaciones, asesor
del viceministro Boris Moreno, aclaró que, dentro de esto, el tema
fundamental es el desarrollo, no la tecnología.
Por lo tanto, este es un
terreno donde Cuba tiene mucho que mostrar. Aunque no se conoce
mucho en el mundo, aclaró, nuestro país tiene un desarrollo en los
Joven Club, Infomed, en la computación desde la escuela primaria y
otros esfuerzos que se están haciendo.
Entre las actividades de
Gobierno y las paralelas, añadió, se esperan en Ginebra miles de
personas y por eso se decidió traer una delegación de distintos
sectores de nuestra sociedad que pudiese participar en esas
actividades para exponer los logros del país.
Por eso, en la
exposición que acompaña a la Cumbre habrá un stand de Cuba y,
adicionalmente, el martes 9, en un salón adjunto en el palacio de
PALEXPO, habrá un evento especial de y sobre Cuba, al cual han sido
invitadas numerosas personalidades asistentes a la Cumbre para que
puedan conocer de primera mano los proyectos en que está empeñada
la Revolución cubana.
(La
acogida de Ginenra)
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