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El camino de la paz, la
educación y la vida pasa por Cuba
Mensaje de Pablo
González Casanova para agradecer el otorgamiento del Premio
Internacional José Martí
Recibir el Premio José
Martí que la UNESCO otorga es para mí un honor inmenso. Me gustaría
expresar mi emoción en "forma llana y sencilla". ¡Qué difícil es! —pienso—
al hablar de José Martí, lograr que se lea con exactitud lo que de
él se dice. La belleza de su estilo iguala las profundidades y
precisión de su pensamiento. Su conducta ensambla estilo, pensamiento
y política con valores éticos incomparables, hoy compartidos por
varios millones de cubanos. Maestro universal, es imposible pensar en
otro mundo posible sin las lecciones de Martí.
Quien crea que exagero,
vaya a Cuba y vea lo que ese pueblo unido a su Gobierno ha logrado
hacer por la difusión de la cultura, por la educación elemental,
media y superior; por la investigación científica y las humanidades;
por la salud, la justicia, la democracia como poder del pueblo, para
el pueblo y con el pueblo, y por una voluntad colectiva universal de
paz y fraternidad con todos los demás pueblos del mundo incluido el
de Estados Unidos. Ejemplo extraordinario en la superación de sus
contradicciones, limitaciones o errores, Cuba, su pueblo y su
Gobierno, reconocen con razón en Martí al autor intelectual de su
Revolución.
El mundo encontrará su
camino para la paz, la educación y la vida; y ese camino sin duda
pasará por Cuba. Incluirá entre sus clásicos del pensamiento y la
conducta a José Martí.
Con mi agradecimiento
renovado, por el honor que se me ha hecho, le ruego entregar la
constancia del Premio al Representante Permanente de México ante la
UNESCO, Embajador Javier Barros Valero.
Por otra parte, le
agradeceré entregar el cheque del Premio al Representante Permanente
de Cuba, Embajador Rolando López Del Amo para que se sirva enviarlo a
su Gobierno como una modesta contribución para el proyecto de
País-Universidad que Cuba está realizando. Gracias.
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