LIMA, 4 de junio (PL). —
Estudiantes peruanos marcharán hoy en todas las universidades del
país para reclamar la aclaración de la muerte a balazos de su
compañero Edy Quilca cuando protestaba en la ciudad de Puno contra
el estado de emergencia impuesto el 27 de mayo último.
Los alumnos demandan además la
sustitución de los ministros de Defensa, Aurelio Loret de Mola, y
del Interior, Alberto Sanabria, así como del general Carlos de
Melena Mari Tegui, jefe militar de Puno, a 1 315 kilómetros al
sudeste de Lima, a quienes responsabilizan con la muerte del joven.
El presidente de la Federación de
Estudiantes del Perú (FEP), Ernesto Tapia, indicó que se trata de
una jornada que se realiza en el interior de las universidades e
institutos superiores, a fin de poder expresarse libremente y evitar
pretextos para ser reprimidos.
Por su parte, Magaly Rosado,
secretaria general del gremio estudiantil, indicó que ya no existe
tregua alguna para un gobierno que ha permitido la muerte de un
alumno.
Rosado añadió que "resulta el
colmo que militares asesinen a un estudiante, desaparezcan a cuatro
y Loret de Mola tenga la desfachatez de decir que no hubo excesos de
los uniformados. Eso es una muestra de que este gobierno por
mantenerse en el poder es capaz de cualquier cosa", subrayó.
Tapia, a su vez, restó credibilidad
a las investigaciones que realizará la Comisión de Defensa del
Congreso en torno a la muerte de Quilca en Puno, porque considera
que su informe favorecerá al gobierno.
Reiteró que ningún miembro del
grupo armado Sendero Luminoso se infiltró en la marcha realizada la
semana pasada en la ciudad altiplánica, porque —dijo— los
estudiantes en general repudian todo acto terrorista.
Precisamente en las horas últimas
llegó a Lima Simeón Condori Quiñónez, alumno de la Universidad
del Altiplano, para testimoniar sobre los acontecimientos en que fue
baleado su compañero de estudios.
Quiñónez ha pedido protección
porque, dijo, está acosado por fuerzas militares.
El joven reiteró que un número de
universitarios no determinado desapareció la semana pasada en
Puno y que la represión policiaco-militar arrojó otro muerto.