AMMÁN,
4 de junio (PL). — Los principales participantes en la cumbre de
la ciudad portuaria jordana de Aqaba confirmaron hoy en conferencia
de prensa la posibilidad de dar los primeros pasos en la aplicación
del plan de paz Mapa de Ruta en la crisis israelo-palestina.
Tras una exposición sobre el tema de
la distensión levantina que centró a la cita, hecha por el
anfitrión, el rey Abdallah II, hablaron Mahmoud Abbas y Ariel
Sharon, primeros ministro de Palestina e Israel, respectivamente, y
luego el presidente norteamericano, George W. Bush, promotor del
encuentro.
Abbas ratificó lo que los
pronósticos y trascendidos habían adelantado, su posición contra
el uso de la violencia en las relaciones intercomunitarias, en esa
línea recordó los sufrimientos tanto de su pueblo a partir de 1967
como de la población judía.
El flamante jefe del
ejecutivo palestino indicó que la Intifada (levantamiento popular)
armada debe finalizar y denunció lo que denominó formas de
terrorismo contra los israelíes.
El primer ministro de la Autoridad
Nacional Palestina hizo énfasis en la creación de un Estado
soberano para sus conciudadanos y el cual pueda desarrollarse en un
ámbito de buenos vecinos con Israel.
Afirmó que le interesa el apego a la
ley y que en ese sentido se proponen en la entidad palestina que solo tengan armas aquellos que la requieran por sus funciones en la
legalidad.
"Nuestro futuro nacional está
en juego y a nadie se le permitirá ponerlo en peligro", dijo
Abbas, también conocido como Abu Massen.
En tanto, el primer ministro
israelí, Ariel Sharon, reiteró su intransigencia con quienes el
gobierno de Tel Aviv califica de terroristas y de promover acciones de
ese tipo.
Declaró que la sociedad israelí es
gobernada por la ley, por lo cual "retiraremos inmediatamente
los asentamientos ilegales", una de las propuestas que ha
tomado cuerpo en grupos de opinión cercanos al poder político.
Los denominados "asentamientos
ilegales" son colonias que no recibieron la autorización de
Tel Aviv, toda vez que no se requieren para cumplir los planes
estratégicos de la administración.
En la conferencia de prensa conjunta,
Sharon no hizo referencia directa a su posición respecto a la
creación de un Estado palestino independiente al lado de Israel, ni
sobre el cese de la colonización exigida por los palestinos.
No obstante, se refirió a que
prevén realizar acciones que incrementen la confianza, lo que
beneficiaría al diálogo recién abierto en la crisis
israelo-palestina a la sombra del Mapa de Ruta.
El presidente estadounidense, George
W. Bush, ratificó la alianza especial existente entre Washington y
Tel Aviv, cuando reiteró el compromiso de su país con la seguridad
de Israel.
Para situar en el tiempo este intento
de acercamiento levantino, el mandatario se refirió al reciente
derribo del gobierno de Saddam Hussein, en Iraq, y de la cumbre de
la víspera en la ciudad egipcia de Sharm al Sheik, donde Bush
buscó apoyo árabe para su gestión regional.
El presidente norteamericano precisó
que el secretario de Estado, Colin Powell, y la asesora para la
Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, atenderán directamente a las
partes (israelíes y palestinos) del proceso.
Estados Unidos participará en la
preparación de la nueva seguridad palestina y John Wolf será el
monitor en el terreno del proceso que se pretende.