|
Temas beisboleros
¿Cómo anda el pitcheo?
SIGFREDO BARROS
A la actual temporada
beisbolera cubana le quedan muy pocos días de vida, una semana
cuando más, si el corto play off de la II Super Liga llega al
tercer juego programado. Y, por tanto, números tenemos suficientes
para intentar un breve análisis de un área en la cual afrontamos
dificultades derivadas de ausencias y lesiones.
De la recuperación de hombres como Norge Vera está muy necesitado nuestro béisbol.
Para nadie es un secreto
que la recién finalizada XLII Serie Nacional fue pródiga en
marcadores abultados, abundancia de jonrones (1 252 en 719 juegos, a
1,74 por partido) y de extrabases en general, 4 119 en total, los
cuales representaron el 28 por ciento de todos los indiscutibles
bateados en la Serie. La fórmula PODER—en la cual se aúnan
jugadores más altos y fuertes con una pelota cuya superior
tecnología le permite viajar a mayores distancias—, impuso su
dictadura, y equipos hubo cuyos cuerpos de pitcheo rondaron o
superaron las 6 ó 7 carreras limpias por salida.
En la Super Liga es
mayor la concentración de bateadores y, por consiguiente, el
trabajo de los serpentineros se complica. Una alineación como la de
Orientales —por solo citar un ejemplo—, en la que se agrupan en
un partido nombres como Urrutia, Roberquis, Isaac, Pedroso, Eriel,
Reutilio, Jorge, Navas, Amaury, puede desbancar a cualquier
lanzador, por mucha calidad que posea. No hay respiro, desde el
primero hasta el noveno.
Por esa razón, la tabla
que acompaña a este trabajo compara los principales parámetros
alcanzados al finalizar la XLII Serie con sus 719 juegos efectuados
y lo que va de la II Super Liga, celebrados ya 34 choques. Escogí
los que más llaman la atención por su valor, es decir, promedio de
limpias, average de los rivales, ponches y bases.
El resultado salta a la
vista. A pesar de la concentración de buenos bateadores, el
promedio de cuadrangulares por juego es casi idéntico, 1,74 por
1,76 en la Super. El average descendió de 297 a 290 y el PCL —un
medidor siempre importante—, es de 4,81, inferior al 5,07
compilado en la XLII.
Pienso que esto no es
obra de la casualidad. En primer lugar, porque también hay
concentración de pitcheo, están los lanzadores que mejor lo
hicieron durante el clásico. En segundo lugar, por la utilización
mucho más racional de los relevistas, lo cual contribuye a que los
abridores concentren su esfuerzo en una cantidad limitada de
entradas, 6 ó 7 por lo general, y su rendimiento sea superior. Y en
tercero: es mucho más difícil conectarle a un serpentinero que
entró fresco, con su velocidad intacta, que a un abridor ya cansado
tras siete u ocho innings de labor y sin posibilidades de "refresco"
frente a una tanda imponente.
Este año Cuba
enfrentará tres eventos de importancia. El primero, los XIV Juegos
Panamericanos, donde estamos obligados a mantener la cadena de
victorias consecutivas en estos torneos, nueve en total desde
Cali-71. Después el Campeonato Mundial con sedes en La Habana,
Holguín y Santiago de Cuba, igualmente otro compromiso de honor con
la afición. Y, finalmente, en noviembre, la eliminatoria en Panamá
que le dará a América dos plazas para los Juegos Olímpicos de
Atenas. Y no se gana sin pitcheo. Los números de la II Super Liga
son alentadores. Pero se impone un trabajo muy detallado en los
próximos meses.
RESULTADOS DE AYER
|
AUGUSTO
CESAR SANDINO |
|
CTL |
013 010 100 |
6 |
14 |
0 |
|
OTL |
002 100 000 |
3 |
7 |
1 |
|
G: Roidel Enríquez (1-0).
P: Ciro Silvino Licea (1-1). Jr: L. Chapellí. |
|
JOSÉ ANTONIO HUELGA |
|
OCC |
200 002 040 00 |
8 |
9 |
0 |
|
HAB |
000 200 204 01 |
9 |
15 |
1 |
|
G: Juan Carlos Linares
(1-1). P: Omar Licourt (2-1). Jr: K. Morales. |
|