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El Socialismo que hoy concebimos...(III) LOS METODOS DE MENTIRAS Y ENGAÑOS DEL IMPERIO Y SUS ALIADOS MERCENARIOS PERMANECEN INALTERABLES Han transcurrido 40 años. Sin embargo, los métodos de mentiras y engaños del imperio y sus aliados mercenarios permanecen inalterables. Cuando hace apenas 4 años comenzaron a estallar bombas en los hoteles de la capital, financiadas por la Fundación Cubano-Americana y enviadas a Cuba desde Centroamérica por sangrientos terroristas, la versión que divulgaron fue que se trataba de acciones de los miembros de los servicios de Seguridad del Estado de Cuba que estaban descontentos con la Revolución. Ya próximo a finalizar el discurso que pronuncié hace 40 años, dije: "Lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que estemos aquí. Lo que no pueden perdonarnos es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba, y que hayamos hecho una Revolución Socialista. ¡Esa Revolución Socialista la defendemos con esos fusiles!" (Aplausos y exclamaciones de: "¡Viva Fidel!") "¡Esa Revolución Socialista la defendemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores! ¡No la defendemos con mercenarios; la defendemos con los hombres y mujeres del pueblo! "¿Acaso las armas las tienen los millonarios?" (Exclamaciones de: "¡No!") "¿Acaso las armas las tienen los hijitos de los ricos?" (Exclamaciones de: "¡No!") Así dije entonces y así responden ustedes ahora. "¿Acaso las armas las tienen los mayorales?" (Exclamaciones de: "¡No!") "¿Quién tiene las armas?" (Exclamaciones de: "¡El pueblo de Cuba!") "¿Qué manos son esas que levantan esas armas?" (Exclamaciones de: "¡El pueblo!") "¿Son manos de señoritos?" (Exclamaciones de: "¡No!") "¿Son manos de ricos?" (Exclamaciones de: "¡No!") "¿Son manos de explotadores?" (Exclamaciones de: "¡No!") "¿Qué manos son esas que levantan esas armas?" (Exclamaciones de: "¡El pueblo!") "¿No son manos obreras, no son manos campesinas, no son manos endurecidas por el trabajo, no son manos creadoras, no son manos humildes del pueblo?" (Exclamaciones de: "¡Sí!") "¿Y cuál es la mayoría del pueblo, los millonarios o los obreros" (Exclamaciones de: "¡Los obreros!"); "los explotadores o los explotados" (Exclamaciones de: "¡Los explotados!"); "los privilegiados o los humildes?" (Exclamaciones de: "¡Los humildes!") "¿Las tienen los privilegiados?" (Exclamaciones de: "¡No!") "¿Las tienen los humildes?" (Exclamaciones de: "¡Sí!") "¿Son minoría los privilegiados?" (Exclamaciones de: "¡Sí!") "¿Son mayoría los humildes?" (Exclamaciones de: "¡Sí!") "¿Es democrática una Revolución en que los humildes tienen las armas?" (Exclamaciones de: "¡Sí!") "Compañeros obreros y campesinos: ¡Esta es la Revolución Socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes!" (Aplausos y exclamaciones de: "¡Viva el Comandante en Jefe!") "¡Y por esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes estamos dispuestos a dar la vida! "El ataque de ayer, que costó 7 vidas heroicas, tuvo el propósito de destruir nuestros aviones en tierra; mas fracasaron, sólo destruyeron tres aviones, y el grueso de los aviones enemigos fue averiado o abatido." Compatriotas de ayer, de hoy y de mañana: En Girón nuestro pueblo patriota y heroico, que había madurado extraordinariamente en apenas dos años de enfrentamiento al poderoso imperio, sin temor ni vacilación alguna combatió por el socialismo. Atrás quedó aplastada para siempre la peregrina idea de que los sufrimientos soportados, la sangre y las lágrimas derramadas durante casi cien años de lucha por la independencia y la justicia contra el colonialismo español y su modelo esclavista de explotación, y más tarde contra el dominio imperialista y los gobiernos corruptos y sanguinarios impuestos a Cuba por Estados Unidos, eran para reconstruir una sociedad neocolonialista, capitalista y burguesa. Se hizo indispensable la búsqueda de objetivos mucho más elevados en el desarrollo político y social de Cuba. Era necesario y era posible. Lo hicimos en el momento histórico exacto y preciso, ni un minuto antes ni un minuto después, y fuimos lo suficientemente audaces para intentarlo. Cuando vemos al sur del Río Grande todo un conjunto de países balcanizados, aunque todos con la misma lengua, cultura, raíces históricas y étnicas, a punto de ser devorados por la poderosa, expansionista e insaciable potencia del norte revuelto y brutal que nos desprecia, los cubanos podemos exclamar: ¡Glorioso mil veces fue aquel día en que aquí se proclamó el carácter socialista de la Revolución Cubana! (Aplausos y exclamaciones de: "¡Fidel, Fidel, Fidel!") Hoy tal vez habría sido demasiado tarde. La victoria del Primero de Enero de 1959 ofreció la excepcional oportunidad de hacerlo. Sin el socialismo no habríamos podido reducir a cero el nivel de analfabetismo. Sin el socialismo no tendríamos escuelas y maestros para todos los niños sin excepción alguna, hasta en los más apartados rincones del país, ni escuelas especiales para todos los que las requieren, ni el ciento por ciento de escolarización en la primaria, ni el 98,8% en la secundaria; ni escuelas vocacionales de ciencias exactas, ni preuniversitarios, ni Camilitos, EIDES y pre EIDES, ni de técnicos y profesores de educación física y depores, ni escuelas de oficios, ni institutos tecnológicos y politécnicos de enseñanza profesional, ni facultades para la educación obrero-campesina, ni escuelas de idiomas, ni de arte, en todas las provincias del país.
(continúa) |