
Planes de colaboración para el desarrollo del beisbol y el softbol, como la producción de implementos deportivos y vestuario; las potencialidades de una academia nacional en el país; el posible retorno de la pelota a los Juegos Olímpicos y la pretensión de un torneo de clubes campeones, parecido a la Champions League de fútbol, fueron algunos de los puntos de la agenda de Ricardo Fraccari, presidente de la Confederación Mundial (WBSC) de esos deportes, en su recién finalizada visita a Cuba.
Fraccari es un enamorado de la Mayor de las Antillas y su entramado beisbolero, donde se convirtió, en 1978, en el primer árbitro extranjero en participar en nuestras series nacionales.
Esos sentimientos los volcó en su periplo, que incluyó la experiencia cienfueguera con niños que comienzan a formarse en el deporte de las bolas y los strikes en la comunidad, proyecto liderado por uno de sus ídolos, Antonio Muñoz, el Gigante del Escambray, el primero en llegar a 200 y 300 jonrones en las temporadas cubanas.
El Presidente de la WBSC valoró, amén de la obsolescencia tecnológica, las perspectivas de crecer con la marca Batos, a partir de una vinculación con la Teammate, cuyas vistosas producciones serán vistas en los uniformes e indumentaria de la ya cercana 61 Serie Nacional. Para eso visitó los talleres del registro cubano y apreció el espíritu laboral y el compromiso que allí existe con el beisbol.
De cara al retorno a los Olímpicos dijo que el deporte que dirige tiene que atraer a los jóvenes, hacerse en menos tiempo los partidos, para lo cual comentó que en un escenario como ese los desafíos se pactarían a siete innings, lo que también podría reducir el número de atletas participantes, condiciones que exige el Comité Olímpico Internacional (COI).
Esa es una línea correcta de pensamiento en pos del anhelado regreso a los cinco aros. Sin embargo, naciones como Cuba no han de sacrificar sus torneos a las mismas exigencias, pues a los peloteros nuestros lo que les hace falta es mucho juego, y dos innings por encuentro sería una significativa merma. Otra cosa es que en la preparación para un certamen a siete actos se haga un adiestramiento especial para cumplir con esa demanda.
Creo que la vuelta a las citas olímpicas pasa también por internacionalizar, en el orden competitivo, al beisbol, y la idea esbozada por Fraccari de una lid de clubes campeones es excelente. Sería una justa que mantendría pendiente a los medios durante gran parte del año y esos ecos sí pueden tener resonancia en los pasillos del COI. La WBSC, bajo la batuta de Fraccari, ya tiene lo principal para tal empeño, pues pasó de ser una entidad que apenas llegaba, a finales del siglo pasado, a 70 países miembros, a una que ya sobrepasa los 200.
También el Baseball5 y una academia para el softbol fueron objetos de la visita de Fraccari, quien expresó que, al margen de los últimos resultados de la pelota cubana internacionalmente, veía a Cuba enfocada en un regreso a lo más alto del panorama mundial, y expresó que «así ha de ser, porque Cuba es el beisbol».






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Luis Robert Moiran dijo:
1
18 de enero de 2022
23:30:04
Lázaro dijo:
2
19 de enero de 2022
04:57:17
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