El nombre de Fidel fue muchas veces pronunciado en el Día Mundial de la Poesía. En clave de acordes poéticos, se escucharon, durante la presentación del libro Cantar de Alejandro –un título con sello de la Colección Sur, que recoge 25 poemas dedicados, en vida, al Comandante en Jefe– que tuvo lugar en el Salón de Mayo, del Pabellón Cuba, sede de la Asociación Hermanos Saíz, AHS.
En el público, animado por un espacio visiblemente emotivo, una representación de amigos de Cuba, integrantes del Convoy Nuestra América; en el corazón, un Fidel evocado por poetas de distintos países. En el libro –que ya cuenta con una tercera reimpresión, esta última contemplada como Edición en Tributo al Centenario de Fidel– una introducción a cargo del poeta peruano Arturo Corcuera:
«(…) la historia nos enseña que la poesía también se escribe con la piel y con la sangre, no la poesía pura, (admirada y respetada) sino esa poesía que constituye la historia de Cuba».
Recitaciones, lecturas, un intérprete del convoy haciendo llegar a todos el mensaje de los textos leídos, canciones, aplausos… así transcurrió la acción poética en la que Yasel Toledo Garnache, presidente de la AHS, el poeta Karel Leyva, y el poeta Alex Pausides, Premio Nacional de Edición, presentaron el libro y emitieron mensajes en torno a la inmensa capacidad de Fidel para inspirar, lo cual se trasluce en los poemas que recogen distintos momentos de su fecunda vida; así como la certeza de que tras su muerte física, muchas otras piezas líricas han sido escritas, las que habrán de compilarse más adelante en nuevos libros, como un sueño realizado de la Colección Sur.
Entre otros, fueron leídos en la ocasión el Canto a Fidel, escrito por el Comandante Ernesto Che Guevara, aquel poema en el que su autor, desde el primer verso, manifiesta la voluntad de acompañarlo:
Vámonos / ardiente profeta de la aurora, / por recónditos senderos inalámbricos / a libertar el verde caimán que tanto amas
Los versos de A Fidel Castro, de Pablo Neruda; Cantar de Alejandro, de Hildebrando Pérez Grande; Ronda de la Fortuna, de Nancy Morejón, y Fidel, de Juan Gelman, resonaron, entre otros, en la sala en que se honró al líder eterno de la Revolución Cubana.
La ovación final fue para el Comandante en Jefe, del que Gelman dejara dicho:
(…)
Fidel es un país
yo lo vi con oleajes de rostros en su rostro
la Historia arreglará sus cuentas allá ella
pero lo vi cuando subía gente por sus hubiéramos
buenas noches Historia agranda tus portones
entramos con Fidel con el caballo.













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