
Se viven los días magníficos del Festival de Teatro de La Habana. Uno camina entre un sitio y otro siguiendo la geografía del evento.
En el vestíbulo del Brecht encuentras la exposición Concepto sentido. Miradas femeninas a la escena cubana, concebida y curada por Sonia Almaguer Darna. Como sentadas frente a una vieja máquina Singer, al igual que lo hacen ante proscenio, Buby Bode, Maité Fernández, Alina Morante Lima y la propia Sonia cosen con sus fotos parte de un panorama cercano, amenazado por una pronta desaparición, dadas las fracturas provocadas por la pandemia.
Ante el conjunto de fotografías, revivimos la memoria de este último tiempo crítico, vemos una puesta en diálogo con otra, algunas poco conocidas, nos emocionamos con las acciones de actrices y actores que ya no están, recordamos a directores y grupos que ahora han perdido espacio, entre otras múltiples aristas visibles.
Y antes de entrar al mítico espacio de la Sala Hubert de Blanck, te topas con Armando Morales de cuerpo entero, junto a fotografías del mismo tamaño con que se le extraña; presencia de un titiritero mayor, gracias a los cuidados de Rubén Darío Salazar y Zenén Calero.
En la Calle de Madera, el Sábado del Libro junta el festival Cuba va conmigo, de cubanos residentes en el exterior, con los avatares del Festival de Teatro de La Habana. Se presenta Teatro cubano actual. Dramaturgia escrita en los Estados Unidos, con concepto y selección de Alberto Sarraín, por la Casa Editorial Tablas-Alarcos. El título reúne obras de Pedro Monge Rafuls, Antonio Orlando Rodríguez, Chely Lima, Eddy Díaz Souza, Cristina Rebull, Yvonne López-Arenal, prologadas por Carolina Caballero, quien destaca la pertenencia temática y de lenguaje al curso mayor de la dramaturgia cubana.
Por continuas acciones de intercambio y pertenencia, como este libro, al director teatral Alberto Sarraín y a la académica Lillian Manzor se les impone esa tarde en el Ministerio de Cultura la Distinción por la Cultura Nacional.
En homenaje a su protagonista, Sergio Corrieri, se proyecta en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí la copia restaurada de la invencible Memorias del subdesarrollo, de Tomás Gutiérrez Alea, clarísimo signo de que el cine cubano siempre ha sido libre y lo será.
La evocación de Sergio continúa en la Sala Villena, de la Uneac, al iniciarse el evento teórico de esta vigésima edición del festival.
El actor de tantos espectáculos y películas, el director escénico que estrenó Contigo pan y cebolla, de Quintero, y La casa vieja, de Estorino, el fundador y guía de Teatro Escambray, es retratado, en vida y obra, por colegas, compañeros, discípulos, familiares y amigos. De allí emerge íntegro y admirado por su legítima e incuestionable labor cultural.
Y yo, como tantos, que respaldan el evento de manera vehemente, sigo de un lado a otro, tras esta pasión de teatro y vida.











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Esther dijo:
1
16 de noviembre de 2023
13:17:10
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