Nunca voy a olvidar las palabras de Jorge Oliver, durante el homenaje ofrecido por el Centro Pablo de la Torriente Brau a Juan Padrón, «el padre de Elpidio Valdés», cuando expresó: «Si Cuba tuvo un Liborio, con Torriente; un Bobo, con Abela; y un Pucho, con Virgilio, cada uno en su tiempo, este país se merecía un Elpidio Valdés».
Con su querido personaje, Padrón mostró al mundo la verdadera estirpe humana y revolucionaria de los cubanos. El artista supo, de manera magistral, dar a conocer nuestra verdadera historia y explicar por qué somos como somos y cuánto nos costó labrarnos una historia de honor, valentía, respeto y admiración. No por casualidad en nuestras luchas revolucionarias contamos con la solidaridad de hijos de muchos países, cuya sangre se mezcló con la de nuestros combatientes y hoy riegan y cultivan el presente y el futuro de nuestra Patria.
En Cuba hay muchos Elpidio Valdés que hoy, con su machete de ideas, siguen construyendo el país, enfrentándose a nuestros enemigos de dentro y de afuera, defendiendo a toda costa las conquistas alcanzadas en todos estos años de Revolución, conscientes de que todavía nos falta mucho por alcanzar, de que todo aún no está resuelto. Pero tenemos dignidad y vergüenza.
Quienes quieren vernos de rodilla, morir por hambre, vivir sin Patria, himno, estrella, honor, contra esos que no saben lo que vale nuestra bandera, libertad, o lo olvidan a conveniencias, deben saber que aquí siempre habrá cientos, miles de Elpidio Valdés. Hombres, y mujeres dispuestos que, sin pedir nada a cambio, continuarán siendo libres y soberanos, que seguirán gritando con toda la fuerza del corazón el ¡Viva Cuba Libre! que Juan Padrón (el eterno mambí) y su Elpidio Valdés gritaron hace 50 años, que es continuidad del ¡Viva Cuba Libre! que se gritó hace ya más de 150 años en toda la manigua cubana.











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Denis Morales dijo:
1
16 de agosto de 2020
09:46:21
Edwin Pedrero dijo:
2
16 de agosto de 2020
12:54:26
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