
Trisha Brown no alcanzó a escribir el Mensaje por el Día Internacional de la Danza, que cada año le encarga el Instituto Internacional de Teatro a una personalidad. La muerte le llegó antes. La coreógrafa y bailarina norteamericana falleció el pasado 18 de marzo, a los 80 años de edad, y con su deceso desapareció uno de los pilares de la danza posmoderna y una de las artistas más influyentes y revolucionarias del panorama danzario mundial.
No obstante, en honor a su memoria el Mensaje se nutrió de varias reflexiones de la coreógrafa norteamericana. En sus palabras se descubre una mujer amante de la danza, como en efecto fue Brown, quien comenzó desde muy joven su propio camino de investigación artística y de experimentación incesante, que se prolongó durante 40 años.
«Me convertí en bailarina por mi deseo de volar. Trascender la gravedad siempre me motivó. No hay ningún significado secreto en mis piezas. Son un ejercicio de espiritualidad que adopta una forma física», reza el texto.
«La danza transmite y expande el lenguaje universal de la comunicación, dando lugar al nacimiento de la alegría y de la belleza, y al progreso del conocimiento humano. La danza es la capacidad de crear… una y otra vez… en el pensamiento, en el proceder, en el hacer, y en la interpretación. Nuestros cuerpos son una herramienta para la expresión y no un medio para la representación. Este concepto libera nuestra creatividad, que es la lección fundamental y el don de la creación artística».
Nacida el 25 de noviembre de 1936 en Aberdeen (Washington), Brown se graduó en 1958 en el Departamento de Danza del Colegio Mills, en California, donde adquirió una variedad de estilos que iban del ballet, la acrobacia y el modern jazz a las técnicas de Graham y composición de Louis Horst.
Luego se trasladó a Nueva York y se convirtió en fundadora del Judson Dance Theatre, en donde coincidió con un influyente colectivo de artistas de vanguardia como Yvonne Rainer, Steve Paxton y Lucinda Childs, entre otros.
Innovadora y creadora de seis óperas y más de cien coreografías, algunas tan conocidas como Accumulation, Man walking down the side of the building y Walking on the Wall, Trisha rechazó el teatro como espacio convencional y luchó por llevar la actividad dancística a distintos espacios urbanos. Sus búsquedas se basaron en la abstracción, la matematización del cuerpo, la desarticulación, la gestualidad, y el espacio, a través de una postura filosófica y artística que respondía a su manera de entender el arte coreográfico contemporáneo.
Después de fundar la Trisha Brown Dance Company y de liderar durante años el escenario internacional, Brown se retiró formalmente como bailarina en el 2008, pero siguió componiendo danzas de sus últimos trabajos durante otros tres años, según informó en un comunicado su propia compañía.
De hecho, consecuente con su pensamiento y legado, el Mensaje por el Día Mundial de la Danza (29 de abril) culmina con una reflexión de la artista que —si se toma a bien— ha de ser el legado de Brown no solo para los amantes y practicantes de la danza, sino para todos los que sepan encontrar la belleza, la creatividad y el enorme poder retórico, antropológico, sicológico, sociológico, político y cultural en la expresión del movimiento.
«La vida de un artista no concluye con la edad, como sostienen algunos críticos. La danza está hecha de gente, de gente y de ideas. El público puede llevarse a casa el impulso creativo y ponerlo en práctica en su vida diaria».
LA DANZA TODA EN TEMPORADA
Como anunciamos en ediciones anteriores, las más diversas manifestaciones danzarias llenan, casi al unísono, la programación de casi todos los escenarios cada mes de abril.
El Centro de la Danza desarrollará del 17 al 23 su habitual evento La danza toda, que comprenderá conferencias sobre el folclor franco-haitiano, y clases magistrales de técnica de danza contemporánea, técnica combinatoria, técnicas de las danzas yorubas y españolas.

Además se sumarán las funciones en el teatro Mella dedicadas a la Rumba como Patrimonio inmaterial de la Humanidad (viernes 21, 8:30 p.m.); al aniversario 55 del Conjunto Folclórico Nacional (sábado 22, 8:30 p.m.); y a los aniversarios de las compañías: JJ, Havana Queens, Retazos, y Okantomí (domingo 23, 5:00 p.m.).
Mientras tanto, continúa sesionando el XXIII Encuentro Internacional de Academias para la Enseñanza del Ballet, bajo la dirección general de la maestra Ramona de Sáa y organizado por la Escuela Nacional de Ballet Fernando Alonso y el Centro Nacional de Escuelas de Arte.
El encuentro, que acoge el XIV Concurso Internacional para Jóvenes Estudiantes de Ballet y el IV Concurso Internacional Infantil, certámenes que ponen a prueba las habilidades de los estudiantes, se extenderá hasta el 19 de abril, con la participación de escuelas de Cuba, además de docentes y alumnos de academias de México, República Dominicana, Estados Unidos, Argentina, Perú y varios países de Europa.
Por su parte, Acosta Danza, dirigida por Carlos Acosta, presentará su Temporada de Primavera los días 21, 22 y 23 de abril en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.
La nueva entrega, que festejará el primer aniversario de su debut escénico y se unirá a la celebración por los 180 años del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, estará compuesta por diferentes obras de alto rigor artístico y técnico, de acuerdo con la información ofrecida por la compañía.
El programa comprende el estreno en Cuba de Belles Lettres, pieza del estadounidense Justin Peck, coreógrafo residente del New York City Ballet; y los títulos De punta a cabo, de Alexis Fernández (Maca); Anadromous, del joven coreógrafo Raúl Reinoso, y Twelve, de Jorge Crecis.

En esta ocasión también se repondrá El cruce sobre el Niágara, de Marianela Boán, reconocida obra de la danza moderna cubana que celebra este año el aniversario 30 de su estreno.
Igualmente, para acercar al público al universo danzario desde otra perspectiva, la galería Raúl Oliva del Centro Cultural Bertolt Brecht acoge la exposición Reymena, imaginarios para la danza, la cual recoge una selección de la extensa obra del diseñador escénico y gráfico del Ballet Nacional de Cuba, Ricardo Reymena.
Para cerrar las celebraciones del mes DanzAbierta, dirigida por Susana Pous, regresa con la obra Welcome. En esta ocasión las funciones serán en el teatro Martí los días 28, 29 y 30 de abril, en los horarios habituales de fin de semana.










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