ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Cortesía del Conjunto Monumental Plaza de la Revolución Antonio Maceo Grajales

SANTIAGO DE CUBA.- «En la medida que avanzaban las obras, comprendimos la monumentalidad de esta Plaza y significado para Santiago y para Cuba», dijo a Granma el diseñador Adolfo Escalona Betancourt, quien trabajó «muchas horas, y sin descanso todos los días», en la ejecución de la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo Grajales, inaugurada el día que fue clausurado el IV Congreso del Partido: 14 de octubre de 1991.

«Y los santiagueros entregamos miles de horas de trabajo voluntario, escuchamos a Fidel hablar desde esta tribuna y a Silvio cantar «El Necio» durante aquella histórica noche», recordó la periodista Odalis Riquenes Cutiño, que en aquel entonces era una bisoña estudiante de la Universidad de Oriente, «cuyo plantel fue protagonista de otras obras para los Juegos Panamericanos y para la ciudad, como el teatro Heredia, el hotel Santiago, el Tropicana, la ampliación de aeropuerto y muchísimas otras».

Antes de que la muchedumbre escuchara a Silvio, el Comandante en Jefe había encendido la llama eterna para luego hablar al pueblo: «¿Qué significa todo esto? ¿Qué quiere decir esta gigantesca presencia, este solemne acto en una fecha como hoy? Y es que me ha venido a la mente la historia de Cuba, lo mejor de la historia de Cuba, lo más hermoso de la historia de Cuba».

El Maceo que da la bienvenida a Santiago

Desde 1991 la Plaza ha sido escenario de momentos trascendentales: Fidel estuvo en 11 ocasiones; los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI oficiaron misas en 1998 y 2011, respectivamente; en tanto Francisco inició por aquí su recorrido por la ciudad en el marco de su primera visita a la Isla en 2015.

La Antonio Maceo tiene una ubicación estratégica en lo que devino en el principal acceso a la Ciudad Héroe; la figura ecuestre del Titán fue fundida en bronce y concebida por el Premio Nacional de Artes Plásticas, Alberto Lescay Merencio, quien integró el equipo que ganó el concurso concebido a tales efectos.

Es el más grande de los monumentos a Maceo que existen en el país -alcanza los 16 metros de altura-; para hacerlo, fue empleada la técnica de fundición, consta de 430 piezas, tiene un peso aproximado de 90 toneladas, y combina la abstracción y el realismo.

Lescay Merencio recordaría que el propio Fidel aseguró en aquel momento que «el IV Congreso se hará cuando esta plaza esté terminada con toda su calidad». El área de concentración tiene una capacidad para 150 000 personas; el área monumental está compuesta por la escalinata-tribuna, el conjunto escultórico y el recinto de la llama eterna; el conjunto escultórico tiene la figura ecuestre y los 23 elementos metálicos que sugieren machetes, obra del escultor santiaguero Guarionex Ferrer Estiú.

El salón de exposición permanente ofrece una visión del General Antonio a través de fragmentos de documentos por él firmados, reproducciones de dibujos de hechos históricos en los que él asume la acción principal. «Cuenta con una maqueta electrónica con sus acciones combativas mediante hologramas», acotó la museóloga Yanetsy Rodríguez Castillo.

La otra Plaza de Fidel

El Comandante, «repletó la Plaza, pero ese 8 de junio de 2002, se hizo una tribuna abierta que ni la lluvia pudo frustrar, era un mar de pueblo; que se ha repetido en cada Primero de Mayo o acto que aquí se realiza», destacó René Bueno Caminero, quien trabaja en la Plaza desde hace más de 25 años y que atesora esos recuerdos con Fidel.

De manera que el acompañamiento de los santiagueros al Líder Histórico sería hasta el final, como ocurrió en la noche del 3 de diciembre de 2016, «cuando le despedimos en sus honras fúnebres; fueron 17 horas de conmoción y compromiso; literalmente, me erizo cada vez que lo traigo a la memoria», manifestó Armando Pérez Marín, trabajador de este conjunto monumental.

«Es una singular Plaza de la Revolución, que no en vano está en el logotipo de la Asociación de Combatientes; desde aquí, y hasta Santa Ifigenia, peregrinamos decenas de miles de personas cada 4 de diciembre para honrar a nuestro Fidel; hay que estar en la Plaza para sentir y, de alguna manera explicar, lo que sucede», aseveró Danett González Rico, quien encabeza el colectivo de 17 trabajadores de la Antonio Maceo.

Mientras, en este espacio todavía resuenan las palabras de quien no dejó morir al Apóstol en el año de su Centenario:« ¡Antonio Maceo, aquella, tu inolvidable, gloriosa e insuperable protesta que un día tuvo lugar bajo aquellos Mangos de Baraguá, esa misma protesta es la que hoy tiene lugar aquí, bajo estos aceros que simbolizan tus invencibles machetes! ¡Aquí, bajo este conjunto memorial; aquí, bajo tu figura y tu estatua ecuestre, proyectada y construida por santiagueros inteligentes, patriotas; aquí, a tu sombra, Antonio Maceo, en esta plaza que lleva tu nombre, en esta ciudad donde naciste, en esta atmósfera donde respiraste los primeros aires.

«Pero hoy, especialmente hoy, no digo ¡Socialismo o Muerte!, porque habrá socialismo a cualquier precio; y no digo ¡Patria o Muerte!, porque seremos capaces de arrancarles la vida a aquellos que quisieran arrebatarnos la Patria».

Foto: Cortesía del Conjunto Monumental Plaza de la Revolución Antonio Maceo Grajales
Foto: Cortesía del Conjunto Monumental Plaza de la Revolución Antonio Maceo Grajales
Foto: Cortesía del Conjunto Monumental Plaza de la Revolución Antonio Maceo Grajales
Foto: Cortesía del Conjunto Monumental Plaza de la Revolución Antonio Maceo Grajales
Foto: Cortesía del Conjunto Monumental Plaza de la Revolución Antonio Maceo Grajales
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