ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Matanzas. –En esta provincia procuran cerrar filas para enfrentar el robo de aceite dieléctrico, delito tipificado como sabotaje por cuanto ocasiona cuantiosos daños a la población y la economía.  

Según reportes locales, el territorio matancero concentra más del 50 por ciento de los robos de ese lubricante (componente vital del transformador) a nivel nacional, con casi un centenar de transformadores dañados. 

Solo por concepto de la reposición de los equipos las pérdidas superan el medio millón de dólares.

Una de las acciones para enfrentar el problema consiste en implementar un sistema de verificación en carreteras, ya en marcha, para evitar el uso ilegal del aceite dieléctrico.

Dichos puntos de inspección, reseñan medios provinciales, disponen de personal de los laboratorios de la Empresa Comercializadora de Combustibles con la finalidad de analizar las muestras de diésel y detectar cualquier irregularidad. 

Se trata de un programa de protección de la infraestructura eléctrica.    

Advierten que los implicados en el robo o comercialización del producto enfrentarán el decomiso del vehículo y penas de privación de libertad.      

En fecha reciente los tribunales han dictado condenas por sabotaje a la red eléctrica contra varios participantes en esta transgresión. El Código Penal establece fuertes sanciones para quien destruya, altere o perjudique instalaciones relacionadas con fuentes de energía.

Como consecuencia de este fenómeno, además de la destrucción de los equipos, de capital importancia para el Sistema Electro energético Nacional, comunidades enteras sufren prolongados apagones y se ve afectada la producción agropecuaria y el abasto de agua. 

Se trata de un daño adicional al corte eléctrico planificado. Por eso es que muchos insisten en que la cuenta de este tipo de delito va mucho más allá del valor material del aceite sustraído.

El aceite dieléctrico es parte del componente aislante del transformador y actúa como refrigerante para disipar el calor que genera el funcionamiento continuo del mismo. 

Autoridades del territorio recalcan en el cuidado y vigilancia de los transformadores y en la urgencia de incorporar a todos los factores de la comunidad en la protección de esos equipos. 

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Antonio Iván Ruiz Chaveco dijo:

1

29 de agosto de 2026

10:51:54


Considero muy oportuna la medida, pues eso además de considerarse un sabotaje que afecta la economía nacional también afeta de forma sencíble el bien estar de la población. Mas para que esa medida tenga éxito, la fiscalización, la honestidad y la dedicacion de los funcionarios, dirigentes, aministradores y políticos tiene que ser ejemplar a todos los niveles; pois não nos podemos conformar con decir haz lo que te digo y no lo que yo hago. Todo esto nos llevará a niveles superiores y a conseguir una transparencia ejemplar en todo.

Jorge luis dijo:

2

29 de agosto de 2026

21:44:49


Hay una forma sencilla de evitar el robo Usando los menzajes de texto de etecsa en la televisión y la radio El aceite de transformadores no sirve para autos y daña el motor porque no tiene los aditivos necesarios y es dañino para el consumo humano Cuando está advertencia llegue a todo el público nadie compra ese aceite y de esa manera se desestimula el robo. Lo mismo paso con el alcohol metilico que caso muertes hasta que se creó una conciencia y conocimiento

Roberto dijo:

3

1 de septiembre de 2026

07:33:55


Resulta indignante que el robo de aceite dieléctrico, un sabotaje disfrazado de hurto, deje a comunidades enteras a oscuras y paralice servicios esenciales. Más de medio millón de dólares en pérdidas y un centenar de transformadores dañados en Matanzas son cifras que duelen en el bolsillo de todos. Celebro que se implementen controles en carreteras y análisis de combustibles, pero la batalla se gana con participación ciudadana y denuncia oportuna. Cada vecino alerta, cada transportista honesto y cada técnico vigilante son parte de la solución. No podemos permitir que la codicia de unos pocos apague la luz de muchos. Cerrar filas no es solo una consigna, es un acto de responsabilidad colectiva para proteger nuestra infraestructura eléctrica y la estabilidad del país.