ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Dunia Álvarez Palacios

Las actuales transformaciones económicas y sociales que impulsa el país responden a una situación acumulada durante años, marcada por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos y por el impacto de la pandemia de la COVID-19, afirmó el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, durante su intervención en el XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

Al intervenir en los debates, el mandatario subrayó que Cuba enfrenta el bloqueo más prolongado de la historia contemporánea y denunció que esa política constituye la principal causa de las limitaciones que hoy experimenta el país.

Explicó que el bloqueo adquirió una nueva dimensión a partir del segundo semestre de 2019, cuando la administración del presidente estadounidense Donald Trump, en un primer mandato, adoptó más de 240 medidas dirigidas a recrudecer la política de asfixia económica contra la Isla.

Entre esas acciones señaló la inclusión de Cuba en la lista de Estados que supuestamente patrocinan el terrorismo, decisión que —dijo— profundizó la persecución financiera, limitó el acceso a fuentes de financiamiento y agravó las dificultades para la adquisición de combustibles, alimentos e insumos esenciales.

Díaz-Canel recordó que ese escenario coincidió con la llegada de la pandemia de la COVID-19, cuando el país debió enfrentar la emergencia sanitaria bajo condiciones de un bloqueo significativamente reforzado.

Asimismo, afirmó que la administración estadounidense que sucedió al gobierno de Trump mantuvo las mismas medidas y el mismo rigor en la aplicación de las sanciones contra Cuba.

Al referirse a ese proceso, reconoció el desempeño de los trabajadores de la Salud, de la comunidad científica y de numerosos colectivos laborales que sostuvieron los servicios esenciales en las circunstancias más complejas de la emergencia sanitaria.

Díaz-Canel insistió en que comprender el contexto en que se desarrollan las transformaciones resulta indispensable para valorar la necesidad de las decisiones adoptadas por el país, orientadas a fortalecer la economía, incrementar la capacidad productiva y preservar las conquistas sociales de la Revolución frente al impacto sostenido del bloqueo.

El Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez llamó a profundizar en la preparación del país frente al escenario actual de tensiones económicas y políticas. 

En su intervención, subrayó que Cuba continúa enfrentando presiones externas y un entorno de «sanciones, amenazas y planteamientos insólitos» que se repiten de manera sistemática, lo que obliga —dijo— a mantener una estrategia de «resistencia creativa» y de perfeccionamiento constante del modelo económico y social.

«El objetivo es ayudar al pueblo, y frente a eso estamos resistiendo y vamos a seguir resistiendo creativamente», expresó, al insistir en que las condiciones actuales deben ser asumidas no solo como un desafío, sino también como una oportunidad para avanzar en la transformación del país.

El mandatario explicó que el país ha venido actualizando los planes de defensa y organización en todos los niveles del Estado, con la participación de los consejos de defensa provinciales, municipales y de zona, así como de los órganos nacionales de dirección. Señaló que estos mecanismos forman parte del sistema de preparación y respuesta ante riesgos, y se mantienen en funcionamiento de manera sistemática.

Asimismo, indicó que se desarrollan sesiones de trabajo periódicas en el Consejo de Defensa Nacional y en sus estructuras territoriales, en las que se analizan los principales riesgos y se evalúa el funcionamiento del sistema de defensa y organización.

Díaz-Canel comentó que dentro de las prioridades del trabajo gubernamental se encuentra el perfeccionamiento del Programa de Gobierno Económico y Social, el cual fue sometido a consulta popular y enriquecido con el debate de trabajadores y especialistas. En ese sentido, apuntó que actualmente se trabaja en el procesamiento de las propuestas incorporadas.

«El Programa Económico y Social fue llevado a consulta y enriquecido con el debate», recordó, al destacar la importancia de integrar esas opiniones en la implementación de las transformaciones.

Insistió en la necesidad de comprender la esencia de cada una de las prioridades definidas y de explicar con claridad sus objetivos, de manera que se logre una mayor participación y comprensión de los trabajadores en el proceso de transformación en curso.

EL MOVIMIENTO SINDICAL COMO LÍDER DE LA IMPLEMENTACIÓN DE LAS TRANSFORMACIONES 

El Jefe de Estado convocó al movimiento sindical a desempeñar un papel protagónico en la implementación de las 176 transformaciones económicas y sociales, al considerar que su éxito dependerá de la participación consciente de los trabajadores y del pueblo en un proceso orientado a fortalecer el socialismo, impulsar el desarrollo económico y preservar la justicia social.

Afirmó que las transformaciones deben medirse por su capacidad para generar riquezas y, al mismo tiempo, contribuir a una mayor equidad, sin dejar desprotegidos a los sectores más vulnerables.

Subrayó que la comprensión de la esencia de las transformaciones resulta determinante para su éxito, por lo que llamó a convertir su implementación en un amplio movimiento político con participación popular, sustentado en la toma colectiva de decisiones y el control popular.

En ese propósito, destacó la importancia de fortalecer el trabajo en las comunidades, donde hoy permanece una parte importante de la población debido a la expansión del teletrabajo, el trabajo a distancia y otras formas de organización laboral.

El Presidente también convocó a fortalecer la presencia de los trabajadores en el escenario comunicacional, especialmente en las redes sociales, donde —afirmó— se desarrolla una permanente confrontación contra campañas dirigidas a desacreditar la Revolución y sectores estratégicos del país.

En ese sentido, exhortó a los trabajadores y, particularmente, a los jóvenes, a participar activamente en la defensa de la verdad sobre Cuba desde las plataformas digitales, enfrentando con argumentos las campañas de desinformación y las acciones orientadas a desacreditar la labor de médicos, agricultores, constructores, trabajadores de las telecomunicaciones y otros sectores.

Asimismo, llamó a consolidar el movimiento internacional de solidaridad con Cuba, fortaleciendo los vínculos con organizaciones, sindicatos y amigos de la Isla para ampliar el respaldo a la nación frente a la política de bloqueo.

Al referirse a las reacciones generadas por las transformaciones económicas y sociales, Díaz-Canel señaló que existe un amplio respaldo entre quienes reconocen la necesidad de los cambios, aunque también hay personas que expresan dudas e inquietudes relacionadas con la preservación de la justicia social y los principios del socialismo.

Ante ese escenario, insistió en la necesidad de explicar cada decisión, escuchar las preocupaciones de la población y promover un intercambio permanente que permita fortalecer el consenso en torno al proceso de implementación.

Reafirmó que las transformaciones constituyen una actualización del modelo económico y social cubano, en la que la propiedad socialista sobre los medios fundamentales de producción continúa siendo el eje principal del desarrollo nacional.

Precisó, además, que el reconocimiento del papel de otros actores económicos responde a lo establecido en la Constitución de la República y busca liberar las fuerzas productivas, fortalecer la economía y generar mayores capacidades para sostener las conquistas sociales.

Díaz-Canel afirmó que corresponde al movimiento obrero encabezar este proceso desde los centros de trabajo y las comunidades, consolidando la participación popular como elemento esencial para el éxito de las transformaciones económicas y sociales que impulsa el país.

En su intervención, el Presidente continuó reflexionando sobre las transformaciones económicas y sociales en curso, en particular sobre el surgimiento de nuevas formas de gestión y propiedad en la economía cubana y sus implicaciones en el modelo de justicia social.

Señaló que la apertura a actores no estatales y a mecanismos de mercado introducen cambios inevitables en la estructura económica del país, generando diferencias de ingresos y nuevas dinámicas sociales.

En ese contexto, defendió la necesidad de ordenar y regular estas nuevas realidades económicas mediante el fortalecimiento del papel del Estado, el sistema tributario y la legalidad, subrayando la importancia del pago de impuestos como parte del funcionamiento económico.

Díaz-Canel recordó que estas transformaciones se insertan en una evolución gradual del modelo económico, que ha incluido la actualización de lineamientos, la descentralización de facultades, cambios en el sistema empresarial estatal y reformas institucionales, así como modificaciones en ámbitos como la política migratoria y la organización del Estado.

Subrayó que la continuidad del proceso revolucionario depende de la capacidad de perfeccionar el socialismo en las condiciones actuales, incluso en medio de restricciones externas. «La revolución es continuidad y es también perfeccionamiento», señaló en su intervención.

De igual forma, abordó la necesidad de ampliar y legalizar los mecanismos de mercado existentes, en particular en lo referido a la circulación de divisas, para evitar distorsiones y garantizar un funcionamiento más transparente de la economía, con participación de actores estatales y no estatales.

Destacó el papel de la innovación, la digitalización y los servicios en el desarrollo económico, incluyendo experiencias en comercio electrónico, exportaciones y telemedicina, como parte de las transformaciones en marcha para fortalecer la economía nacional en condiciones complejas.

Afirmó que la implementación de las transformaciones económicas y sociales exige una amplia participación popular, una comunicación permanente con la ciudadanía y un mayor protagonismo de las comunidades y los municipios.

Asimismo, llamó a aprovechar todas las capacidades disponibles para enfrentar los desafíos económicos actuales, independientemente de las limitaciones existentes, y reiteró que el aporte de cada ciudadano resulta indispensable para alcanzar los resultados esperados.

«Cuando todos aportamos, cuando todos participamos y cuando todos compartimos las victorias, también fortalecemos la unidad», expresó.

El Presidente reafirmó la voluntad de preservar las principales conquistas sociales de la Revolución, entre ellas el sistema universal de Salud y el sistema universal de Educación, gratuitos y con acceso para todos en igualdad de condiciones.

En ese contexto, recordó el esfuerzo realizado por el país para mantener el curso escolar aún en las circunstancias más complejas.

Díaz-Canel destacó, además, la importancia de mantener un intercambio permanente con la población para escuchar sus preocupaciones, explicar cada decisión y enriquecer el proceso con nuevas propuestas.

Aseguró que la implementación de las transformaciones será un proceso dinámico, en el que las experiencias positivas serán generalizadas, las dificultades serán rectificadas y toda iniciativa que contribuya a perfeccionar su aplicación será analizada para su posible incorporación.

«Lo que esté bien lo multiplicamos; lo que esté mal lo rectificamos, y lo nuevo que alguien proponga lo analizamos y, si procede, lo aplicamos entre todos», concluyó.

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