ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Dunia Álvarez Palacios

La actualización del Programa Económico y Social de Gobierno 2026, así como la implementación de las 176 transformaciones económicas y sociales centraron la intervención del vice primer ministro y ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, durante la jornada vespertina del 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), donde presentó a los delegados las principales transformaciones incorporadas al documento rector de la gestión gubernamental.

El dirigente explicó que la nueva versión del Programa recoge los resultados del amplio proceso de consulta popular desarrollado en el país, en el que participaron un 1 991 463 personas en 98 751 reuniones. De las 196 218 propuestas recibidas inicialmente, tras un proceso de depuración y análisis fueron aceptadas 3 341, mientras otras continúan en evaluación por los organismos de la Administración Central del Estado, los gobiernos provinciales y los consejos de la administración municipales.

Precisó que la actualización incorpora cinco nuevos objetivos específicos, 163 acciones y 45 indicadores y metas adicionales respecto a la versión correspondiente a 2025, además de perfeccionar el alcance de cuatro objetivos generales relacionados con la estabilización macroeconómica, el desarrollo del sistema empresarial, la recuperación del Sistema Electroenergético Nacional y el impulso a la ciencia, la innovación y la transformación digital.

Durante su intervención destacó que la implementación del Programa de Gobierno y las transformaciones económicas y sociales constituyen procesos inseparables. "Sin implementar las transformaciones económicas y sociales no logramos los objetivos previstos en el Programa de Gobierno", afirmó.

En el ámbito económico, señaló que las prioridades continúan centradas en el control del déficit fiscal, la contención de la inflación, el perfeccionamiento de los mecanismos de regulación de precios y la consolidación del proceso de bancarización. Informó que el plan para 2026 prevé un déficit fiscal de 74 500 millones de pesos y que al cierre de mayo ascendía a 29 219 millones.

Asimismo, destacó la consolidación del nuevo mecanismo de gestión y asignación de divisas, con la aprobación de 91 esquemas de autofinanciamiento, así como la implementación de las transformaciones cambiarias iniciadas en diciembre de 2025 y las acciones para enfrentar el mercado cambiario informal.
Respecto al objetivo de incrementar y diversificar los ingresos externos, Pérez-Oliva Fraga explicó que se prioriza el fortalecimiento de las exportaciones de bienes y servicios, la captación de inversión extranjera directa, el estímulo a las remesas, el comercio electrónico con pagos desde el exterior y nuevos mecanismos de cooperación.

En materia de producción nacional, insistió en que el principal énfasis continúa siendo la producción de alimentos, el fortalecimiento del autoabastecimiento municipal, la agricultura urbana, suburbana y familiar, así como una mayor articulación entre las diferentes formas productivas.
Al referirse al sistema empresarial, señaló que las transformaciones buscan fortalecer el papel de la empresa estatal socialista mediante una mayor integración con el resto de los actores económicos. En ese sentido recordó la creación del Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales, la descentralización de facultades para crear nuevas entidades empresariales y la implementación de asociaciones entre empresas estatales y actores económicos no estatales.

Otro de los ejes estratégicos abordados fue el desarrollo territorial. El vice primer ministro subrayó que los municipios deben asumir un papel más activo en la generación de riqueza, aprovechando sus potencialidades y disponiendo de mayores facultades y competencias.

«No podemos volver al modelo donde el Estado distribuye desde arriba lo que necesita un municipio para desarrollar sus actividades económicas y sociales.

Tiene que ser al revés: el Estado diseña las políticas y los municipios, al amparo de esas políticas, desarrollan su actividad económica y social», expresó.

En relación con la gestión gubernamental, informó sobre el proceso de reorganización de la Administración Central del Estado, que reducirá de 27 a 21 los organismos centrales, con el propósito de simplificar estructuras, eliminar duplicidades, reducir gastos y agilizar los trámites administrativos.

También destacó el desarrollo de la Plataforma Soberanía como instrumento del gobierno digital para fortalecer la interacción entre la población y las instituciones, especialmente en la atención a las personas y familias en situación de vulnerabilidad.

Precisamente sobre las políticas sociales, explicó que el país continúa perfeccionando los mecanismos para identificar y atender a los sectores vulnerables, a partir de estudios realizados por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Mencionó, entre otros ejemplos, que alrededor de 500 000 adultos mayores viven solos en Cuba y requieren una atención diferenciada desde las comunidades y los gobiernos locales.

Al abordar la prevención del delito, la corrupción y las ilegalidades, llamó a fortalecer la participación de trabajadores y comunidades en la protección de los recursos públicos. Puso como ejemplo el robo de aceite de transformadores eléctricos y de combustible destinado a grupos electrógenos e instituciones de servicios sociales, hechos que, señaló, afectan directamente a la población.

Uno de los temas centrales de la exposición fue la recuperación del Sistema Electroenergético Nacional. Pérez-Oliva Fraga reafirmó que la transición energética constituye una prioridad estratégica para disminuir la dependencia de combustibles importados y fortalecer la soberanía energética del país.

«Tenemos que transitar hacia un modelo que dependa de nosotros y que resista cualquier tipo de bloqueo. El sol no se puede bloquear», afirmó, al destacar el impulso a la instalación de sistemas solares fotovoltaicos, el ahorro energético y la participación de empresas, cooperativas, actores económicos y la población en el empleo de fuentes renovables de energía.

Resaltó que el décimo objetivo del Programa de Gobierno prioriza la gestión de la ciencia, la innovación, la comunicación social, los recursos naturales y la transformación digital, mediante el fortalecimiento de empresas de alta tecnología, parques científicos, proyectos de innovación orientados a resolver problemas concretos y la implementación de la estrategia para el desarrollo de la industria cubana de la informática y la inteligencia artificial.

El vice primer ministro reiteró que el éxito del Programa de Gobierno dependerá de la participación activa de todos los actores económicos, las instituciones y la población, con el propósito de avanzar en la recuperación económica y el desarrollo sostenible del país.

Foto: Dunia Álvarez Palacios

TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS SE IMPLEMENTARÁN CON CRONOGRAMA, CONTROL E INDICADORES

Las 176 transformaciones económicas y sociales aprobadas por el Consejo de Ministros cuentan con una hoja de ruta para su implementación, un cronograma de ejecución, responsables al más alto nivel del Gobierno y un sistema de evaluación basado en indicadores y resultados concretos, explicó el viceprimer ministro y titular del Comercio Exterior e Inversión Extranjera Óscar Pérez-Oliva Fraga durante su intervención en el XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

Señaló que las transformaciones, publicadas en la Plataforma del Gobierno, responden a la necesidad de impulsar el desarrollo económico y social del país y generar las riquezas indispensables para sostener las conquistas de la Revolución y avanzar en la construcción del socialismo.
Insistió en que el proceso debe estar acompañado de una amplia labor de explicación y argumentación en todos los niveles.

«Son transformaciones que necesita el país. Si no se genera riqueza, no podemos construir la sociedad justa y socialista que aspiramos», afirmó.

Pérez-Oliva Fraga recordó que, en otros momentos complejos de la historia reciente de la nación, como durante el Período Especial, también fue necesario adoptar decisiones económicas trascendentales para integrar las fuerzas productivas y preservar las conquistas sociales del país.

Precisó que cada uno de los ejes de transformación cuenta con un responsable al máximo nivel del Gobierno así como con un cronograma integral que establece la secuencia para la implementación de las acciones, de manera que cada transformación se desarrolle en el momento en que pueda alcanzar el mayor impacto.

Explicó que el proceso se sustenta en el principio de unidad de dirección con descentralización de responsabilidades y contará con un sistema permanente de seguimiento basado en datos verificables e indicadores de cumplimiento, más allá de valoraciones cualitativas.

Como parte del aseguramiento del proceso, informó la creación de un grupo de trabajo encargado de la actualización del marco jurídico, presidido por el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández, con el propósito de agilizar la elaboración y aprobación de las normas que requieran las transformaciones.

Añadió que también quedó constituido un grupo para el aseguramiento político y comunicacional, encabezado por el Partido, que acompañará la implementación de cada una de las acciones previstas.

Subrayó que la ejecución de las transformaciones no implica modificación alguna de la Constitución de la República, al considerar que la Carta Magna ofrece el respaldo jurídico y estratégico necesario para desarrollar estos cambios dentro del ordenamiento vigente.

Como parte de la hoja de ruta, anunció que durante los próximos 30 días se priorizará la implementación de transformaciones relacionadas con los actores económicos; la Administración Central del Estado y las entidades presupuestadas; el sector energético; la recuperación agrícola; la política de precios; los ámbitos laboral y salarial; el comercio, la gastronomía y los servicios; así como la dolarización parcial de la economía.

Pérez-Oliva Fraga destacó que las propuestas de transformaciones económicas y sociales guardan una estrecha correspondencia con el Programa Económico y Social del Gobierno para 2026 y responden a las condiciones objetivas de la economía cubana y a la dinámica sociodemográfica del país.

Precisó que ambos documentos son complementarios y que el  76 % de las transformaciones coincide plenamente con los objetivos del Programa de Gobierno, mientras que las restantes amplían su alcance.

Finalmente, sostuvo que la implementación de este proceso demandará la actualización de los sistemas de trabajo, la simplificación de procedimientos y una participación activa de las instituciones, los trabajadores y la población para alcanzar los resultados previstos.

Foto: Dunia Álvarez Palacios
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