ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Estudios Revolución

El 8 de junio del 2001, hace ya 25 años, cinco compatriotas que en las mismas entrañas del monstruo arriesgaban diariamente su vida para descubrir e informar los planes terroristas de la mafia cubano-americana, fueron declarados culpables de infames y falsas imputaciones ante un tribunal de Miami.

Un jurado amañado, prejuiciado, desinformado, y bajo colosal presión por parte de las autoridades estadounidenses, de los medios de información masiva y de la mafia anticubana de Miami, los declaró culpables de mentirosos cargos que nunca fueron probados y por los cuales fueron condenados a permanecer por el resto de sus vidas en las cárceles hostiles, despiadadas e inhumanas de ese país.

Ellos recibieron un injusto veredicto de culpabilidad tras un largo juicio en Miami, la ciudad donde nunca debieron ser juzgados, y todo tipo de humillaciones y vejaciones, entre otras, estar incomunicarlos en celdas solitarias de castigo por largo tiempo y sin contacto alguno con sus familiares.

Esos jóvenes cubanos no eran personas incultas o carentes de principios, sino poseedores de elevados conocimientos, con profundas convicciones morales y patrióticas. Sus nombres: Gerardo Hernández Nordelo, licenciado en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales «Raúl Roa García»; René González Sehwerert, instructor de vuelo y especialista en técnicas de aviación; Ramón Labañino Salazar, licenciado en Economía, graduado con diploma de oro en la Universidad de La Habana; Fernando González Llort, también licenciado en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales «Raúl Roa García»; y Antonio Guerrero Rodríguez, ingeniero civil en construcción de aeródromos.

En carta pública al pueblo de Estados Unidos, enviada desde la cárcel el 17 de junio de 2001, «Los Cinco», como fueron conocidos internacionalmente, decidieron revelar sus verdaderas identidades y las razones de su actuar tras casi tres años de obligado silencio por las circunstancias del juicio.

«Cinco cubanos leales a su pueblo, que durante 33 meses y 5 días hemos soportado el riguroso encierro en las celdas de una prisión de otro país cuyas autoridades son hostiles al nuestro, y donde hemos sido juzgados después de un largo y escandaloso proceso mediante procedimientos, métodos y objetivos de carácter absolutamente políticos y bajo un verdadero diluvio de propaganda malintencionada y fraudulenta, hemos decidido dirigirnos directamente al pueblo norteamericano para hacerle conocer que hemos sido víctimas de una colosal injusticia», denunciaron.

Y precisa la carta que «se nos acusó de poner en peligro la seguridad de Estados Unidos, imputándonos numerosos cargos, e incluso delitos como la conspiración para asesinar los que, por su incuestionable falsedad, no fueron ni podrán ser probados, y por los cuales podemos ser sancionados a decenas de años de prisión y a cadenas perpetuas».

«Somos patriotas cubanos, enfatizan en la carta pública, que nunca tuvimos la intención de dañar los valores del pueblo norteamericano, ni su integridad; sin embargo, nuestro pequeño país, que heroicamente ha sobrevivido durante 40 años a agresiones y amenazas a su seguridad, a planes de subversión, sabotajes y a la desestabilización interna, tiene derecho a defenderse de sus enemigos, que utilizan el territorio norteamericano para planear, organizar y financiar actos terroristas violando las propias leyes internas que los prohíben».

Y enfatizan que los cubanos «tenemos derecho a la paz, al respeto a nuestra soberanía y a nuestros intereses más sagrados. Estuvimos en este país durante más de cuatro años y siempre nos preguntamos por qué no podemos vivir en paz ambos pueblos, por qué intereses mezquinos de una extrema derecha, incluidos grupos y organizaciones terroristas de origen cubano, pueden enrarecer la atmósfera entre dos pueblos, que por su cercanía geográfica están en posibilidad de mantener relaciones de respeto e igualdad».

Y preguntaron públicamente al pueblo estadounidense: «¿Por qué es necesario que patriotas cubanos cumplan el honroso deber de proteger a su país, lejos de su familia y seres más queridos, teniendo incluso que postergar el disfrute de la convivencia diaria con su pueblo? ¿Por qué autoridades de Estados Unidos con su tolerancia permiten que se atente contra nuestro país; no investigan ni adoptan medidas contra los planes terroristas que Cuba ha denunciado, no evitan los numerosos planes de atentado contra nuestros dirigentes? ¿Por qué los autores confesos de estos y otros actos terroristas se pasean libremente por el sur de la Florida, como se evidenció en el desarrollo del juicio? ¿Quiénes fueron sus entrenadores y quiénes permiten sus planes? ¿Quiénes son los que verdaderamente perjudican la seguridad de Estados Unidos?».

Denunciaron enfáticamente entonces que, «son los grupos terroristas de origen cubano y sus mentores económicos y políticos norteamericanos los que erosionan la credibilidad de este país, los que dan a esta nación una imagen de salvajismo y a sus instituciones un comportamiento inconsecuente, prejuiciado y poco serio, incapaz de conducirse con cordura y sensatez ante los problemas que tienen que ver con Cuba».

Recordaron en su carta el resultado de las criminales acciones organizadas desde Miami que, «como resultado de estas agresiones en nuestro país, entre los años 1959 y 1999, provocaron 3 478 muertos y 2 099 incapacitados, así como un elevado costo material».

«El mayor servicio que se le puede prestar al pueblo norteamericano es liberarlo de la influencia de estos extremistas y terroristas que tanto daño le hacen a Estados Unidos al conspirar contra sus propias leyes», afirmaron entonces Los Cinco en su carta. Proclamaron que «nunca hicimos nada por dinero y siempre vivimos modesta y humildemente, a la altura del sacrificio que realiza nuestro pueblo, guiados por un fuerte sentimiento de solidaridad humana, amor a nuestra patria y desprecio por todo lo que no respete la dignidad del hombre. Los acusados en esta causa no nos arrepentimos de lo que hemos realizado para defender a nuestro país. Nos declaramos totalmente inocentes. Nos reconforta el deber cumplido con nuestro pueblo y nuestra Patria».

En 2001 el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz prometió al pueblo cubano en un discurso que los cinco héroes volverían a su Patria y un masivo movimiento nacional e internacional de solidaridad caracterizó la lucha por ese regreso.

El 17 de diciembre de 2014, el General de Ejército y entonces Presidente de Cuba, Raúl Castro Ruz, anunció el retorno de Los Cinco ese día, luego de 16 años de encarcelamiento, y el comienzo de un proceso de normalización de relaciones diplomáticas con Estados Unidos como parte de un nuevo camino en los vínculos bilaterales con el gobierno del entonces Presidente Barack Obama.

Ya de regreso victoriosos a su país, cumplida la promesa hecha por Fidel, los cinco antiterroristas recibieron la condición de Héroes de la República de Cuba y la Orden Playa Girón, además del reconocimiento de todo el pueblo por el cual estuvieron y están siempre dispuestos a los mayores sacrificios.

Foto: Estudios Revolución
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