El 10 de julio Fidel envía una carta al director del periódico Revolución, Carlos Franqui, en respuesta a un reportaje publicado el 7 de julio sobre la Ciénaga de Zapata y que en uno de los pies de fotos contiene una información falsa, pues dice que Fidel ha construido una casa en medio de la vastedad de la Laguna del Tesoro. Fidel aclara que la casa es tan pequeña y modesta como la puede poseer cualquiera, y no es de él ni le pertenece. Además, que la utiliza cuando va a la Ciénaga al igual que los ingenieros y técnicos que realizan trabajos y estudios en esa zona.
Le recuerda que tampoco son de él la casa en la Comandancia de La Plata ni el «Granma», ni otro bien alguno adquirido para fines revolucionarios o públicos, pues estos objetos quedarán como símbolos de esta era de sacrificio y creación. Pertenecen exclusivamente al pueblo y a la historia.
Y termina la carta: «Yo, personalmente, no tengo ni me interesa tener nada. Solo llevo conmigo el desinterés a toda prueba que me ha acompañado hasta hoy y al que nunca renunciaré».
En las primeras horas de la madrugada del 11 de julio, en los salones del tribunal de Cuentas, se reunieron los comisionados municipales del Movimiento 26 de Julio (M-26-7) para coordinar el traslado de los campesinos que participarían en la concentración del 26 de julio en La Habana. Fidel trata con mucha atención cada uno de los pormenores de la concentración y plantea que, si habíamos concebido una empresa grande, la realidad está demostrando que superará todos los cálculos.
Recordó que, cuando le dijeron que el costo de la concentración ascendería a un estimado de tres millones de pesos, se puso las manos en la cabeza y preguntó: ¿Cómo vamos a justificar nosotros que el Estado gaste tres millones de pesos con la concentración? Entonces señaló que no se podían invertir tres ni dos, ni un millón ni medio millón, y que la concentración tenía que organizarla el Movimiento 26 de Julio, con la ayuda de todo el mundo y sin la ayuda económica del Estado.
El significado más grande del acto del 26 de Julio va a estar en la lección que nos va a dar a todos, en la prueba del dinamismo que tiene el pueblo de Cuba, de su capacidad creadora y de la capacidad que tiene ya nuestro organismo revolucionario.
A fin de cooperar con el incremento del turismo en Cuba, el Comité Conjunto de Instituciones Cívicas, la FEU y la CTC, el sábado 11 de julio, participan en un banquete en el Hotel Habana Hilton (hoy Habana Libre) para tratar sobre la próxima convención de la American Society of Travel Agents (ASTA).
Fidel, en el resumen del acto, reafirmó la soberanía nacional de Cuba y acusó al Gobierno de Estados Unidos por recibir en el Senado, en sesión secreta, al traidor Díaz Lanz, quien había abandonado a su país el pasado 30 de junio, honrarlo y divulgar sus falsas declaraciones.
En horas de la noche, Fidel clausura el Primer Fórum Nacional sobre la Reforma Agraria, convocado por el M-26-7, con la participación de 78 delegados nacionales y representantes de 17 países americanos. En las conclusiones se refiere a la Reforma Agraria y precisa que esta fue consagrada en la Constitución de 1940, donde textualmente está plasmado que se proscribía el latifundio en Cuba y se estableció que, a los efectos de su desaparición, la ley agraria señalaría el máximo de extensión de tierra permitido, pero nunca se cumplió.
Para esta fecha era insostenible la conducta de Manuel Urrutia Lleó como Presidente de la República de Cuba. Sus criterios y actitudes obstaculizaban el avance. Los seis meses de la Revolución en el poder habían sido suficientes para poner al descubierto sus verdaderas intenciones.
La crisis latente en el Gobierno Revolucionario estaba por estallar. Pasadas las 12 de la noche, mientras Fidel clausuraba en el Capitolio Nacional el Primer Fórum sobre la Reforma Agraria, en el Palacio Presidencial ocurrían movimientos extraños que llamaron la atención de Carlos Olivares. Este subió al tercer piso y observó que Urrutia y su esposa estaban preparando maletas y paquetes.
Cuando Fidel fue informado, en la mañana del 17 de julio, se reunió a solas con Buch, Olivares y Dorticós, e hicieron un recuento de los razonamientos y discrepancias que el Presidente había tenido con el Consejo de Ministros y con Fidel.
Pasadas las 3:00 p.m., Fidel le pidió a Celia que localizara a Raúl Castro y lo citara para el Coney Island. Raúl se sentó frente al timón para hablar con Fidel. Cuando terminaron de conversar, el Jefe de la Revolución llamó a algunas personas y las citó para la casa de José Miró Cardona, con quien deseaba intercambiar impresiones.



















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julio iglesias dijo:
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16 de julio de 2019
02:59:52
Abel Respondió:
16 de julio de 2019
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Miguel Angel dijo:
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16 de julio de 2019
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16 de julio de 2019
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Oscar dijo:
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16 de julio de 2019
17:27:36
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