
Justamente donde el cero marca la mitad del mundo reposa un majestuoso monumento a José Martí —obra del escultor cubano Andrés González—, que simboliza la amistad entre los pueblos de Ecuador y Cuba, desde que Eloy Alfaro y José Martí se conocieron en octubre de 1890, en Nueva York.
Desde entonces, sus ideas de pensamiento libertador quedaron prendidas en los corazones de los ecuatorianos, porque allí se hace realidad la idea martiana de que “Patria es comunidad de intereses, unidad de tradiciones, unidad de fines, fusión dulcísima y consoladora de amores y esperanzas” 1.
Desde allí, amparado en la hermandad cultural que une las naciones de Latinoamérica y movido por sentimientos martianos, Ariel Fernando Guevara Zúñiga —cubano residente en Ecuador—, asegura a Granma que desde niño se interesó por conocer a Martí.
“Mis padres me leían los Versos Sencillos y los maestros me hablaban de ese hombre que hizo tanto por Cuba y Latinoamérica. Entonces, en la medida que fui estudiando conocí y profundicé en la vida y obra del más universal de los cubanos. Y hoy, aunque más lejos en el tiempo, me siento más cerca de él, de sus ideas, porque Martí no es de ayer, ni de hoy, Martí es de siempre, es útil y necesario a 162 años, porque nos da la respuesta a muchas interrogantes del momento”.
Al comentar de su labor como presidente de la Sociedad Cultural José Martí (SCJM) en tierras ecuatorianas Guevara Zúñiga recuerda que en junio del 2012, durante el Encuentro de Solidaridad Mundial José Martí que se desarrolló en Ecuador, escuchó hablar de la idea de organizar clubes martianos, que constituyen la base orgánica de la SCJM.
“Fue sin pensarlo que asumí el reto de sumar a niñas, niños, jóvenes, adolescentes y adultos a pensar a Martí de forma diferente, contemporáneo, de manera que logremos colocarlo en el epicentro cultural para verlo más cercano a nosotros, idea que se multiplicó de amigo en amigo para sumar martianos, entre ellos, intelectuales, artistas, historiadores e investigadores, algunos, congregados en aquella cita mundial, además, de cubanos residentes en el país”.
Movido por la voluntad, este joven periodista de profesión, asegura sentirse convencido de que todo cuanto hace es por amor y los resultados tienen el agradecimiento de un pueblo ávido de conocer del Apóstol.
Fue en Santo Domingo, provincia de Puerto Seco—recuerda—, donde se creó el primer Club Martiano. Luego se sumaron los de las provincias de Guayaquil, Manta, Esmeraldas, Lojas y Quito, integrados todos por asambleístas, intelectuales, empresarios, y dirigentes del Movimiento Alianza País.
En todos los casos el éxito ha sido gracias al espíritu martiano que reina en quienes hasta hoy lo han seguido, comprometidos en continuar el legado martiano y con él las raíces de la nación cubana. Es así que hasta la fecha Ecuador cuenta con más de 200 miembros asociados en 12 clubes, de ellos, uno infantil que lleva por nombre de La Edad de Oro.
Entre las principales acciones que realizan sus miembros, están las conmemoraciones y celebraciones de efemérides con actividades culturales y deportivas; encuentros de solidaridad; contactos con niños y adolescentes en las comunidades; eventos teóricos con la participación de intelectuales y destacadas personalidades de la cultura ecuatoriana, así como acciones en apoyo a la lucha contra Chevrón Texaco, que lleva a cabo la presidencia de la república para condenar enérgicamente los daños y contaminación hechos por esa transnacional en la amazonía ecuatoriana.
Guevara Zúñiga reitera a los lectores de este diario que la SCJM en Ecuador fue un sueño de muchos martianos, pero hoy es una realidad. “Contamos con una sede y nuestro mayor reto es sumar miembros y fomentar la creación de Clubes, sobre todo en las nuevas generaciones, sin dejar de descuidar a otros sectores de la población; fomentar el estudio de la vida y obra de José Martí y Eloy Alfaro, el viejo —como se le conoce— del Ecuador, así como de Simón Bolívar, el libertador de América y otros próceres de la independencia que soñaron con la patria grande”.
Además, realizar actividades socioculturales que involucren a las organizaciones sociales que intervienen en la comunidad, con el apoyo y colaboración de las alcaldías y gobiernos de las provincias, y de otras instituciones estatales y privadas, todas comprometidas con el pensamiento martiano y alfarista, a lo que se une el apoyo de la embajada cubana en Ecuador.
Nota: 1. La República española ante la Revolución cubana, Madrid, 1873, OC. 1:93.













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Dayami dijo:
1
24 de enero de 2015
16:13:27
Alberto Ariosa Correoso dijo:
2
25 de enero de 2017
14:00:43
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