Un estudio realizado por el Centro de Investigaciones Marinas de la Universidad de La Habana, Marlin Sweet Avalon, el Instituto de Ciencias del Mar, el Centro de Estudios Ambientales de Cienfuegos y otras instituciones nacionales e internacionales, reveló que el problema más apremiante para la conservación de los arrecifes coralinos cubanos en la actualidad, es el aumento de la temperatura del mar.
Lo enunciado forma parte de los resultados del proyecto científico Bojeo a Cuba, que efectuado entre julio y septiembre de 2023, recorrió alrededor de 5 700 kilómetros de las costas norte y sur del archipiélago cubano.
La doctora en Ciencias Biológicas Patricia González Díaz, presidenta del Consejo Científico del Centro de Investigaciones Marinas (CIM), de la UH y una de las especialistas líderes de la expedición, dijo a Granma que durante el periplo investigativo el valor medio nacional de la temperatura superficial del mar fue de 30,52 grados Celsius, aunque hubo sitios donde superaron los 31,5 grados.
Las proyecciones para 2050, aseveró la doctora Patricia González, estiman un aumento adicional de 1,19 a 1.34 grados.
Precisó la especialista que la plataforma sur resultó mucho más cálida en comparación a la temperatura medida en la plataforma norte, con una diferencia de casi 1,8 grados.
Los resultados de la investigación, publicados en la revista Bulletin of Marine Science, mostraron una disminución en el cubrimiento de corales de un 48 % entre 1980 y 2024, mientras el de microalgas aumentó en 84,8 por ciento.
Igualmente, el 87 % de los arrecifes evaluados está dominado por algas y solo el 19 % mantiene un cubrimiento coralino cercano al 20 por ciento.
Según las conclusiones del estudio, la temperatura media del mar se incrementó en 1,07 grados Celsius entre 1985 y 2024, lo que provocó eventos de blanqueamiento en diferentes especies de corales. La incidencia de enfermedades fue baja, inferior al dos %.
También determinó que los arrecifes cubanos no enfrentan hoy una contaminación por nutrientes a gran escala. Así, por ejemplo, las concentraciones de amonio, nitritos, nitratos y ortofosfato estuvieron por debajo de los límites de cuantificación en la mayoría de los lugares estudiados.
Frente a la progresiva elevación de la temperatura marina, recalcó, la principal defensa es la preparación, el monitoreo constante y la protección efectiva de nuestros ecosistemas marinos, a fin de fortalecer la capacidad de resistencia de los arrecifes, además de valorar la conveniencia de contar con un sistema de alerta que permita activar las acciones de respuesta ante los eventos de blanqueamiento masivo.
Cuba posee unos tres mil 781 kilómetros de arrecifes, cifra equivalente al 85 por ciento de su plataforma insular. Ello la ubica en el onceno lugar mundial entre las naciones con esa condición y como la Isla del Caribe insular, que más áreas tiene de ese ecosistema.









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