ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La trombosis la atienden con mayor frecuencia los angiólogos, neurólogos, cardiólogos, intensivistas y otros especialistas como los ortopédicos Foto: Internet

Imaginemos por un momento el sistema de tuberías de una ciudad, y cómo ante una rotura la lógica indica que se acuda a su reparación. Justo de ese modo funciona el sistema de la coagulación en el cuerpo humano, responsable de evitar la pérdida excesiva de sangre ante cualquier rotura de venas o arterias. Pero, ¿y si de pronto el equipo de mantenimiento cerrara completamente la tubería dañada impidiendo el paso del agua?

De la misma manera, si el sistema de coagulación actúa desenfrenadamente, este acaba formando un «trombo» y ocluyendo las venas y arterias del organismo.

El ejemplo nos coloca de una manera sencilla ante una afección que preocupa por sus cifras alarmantes: una de cada cuatro personas en el mundo muere por causas relacionadas con coágulos de sangre, es decir, trombosis; y el 60 % de los casos ocurre durante o después de una hospitalización, según advierte la Sociedad Internacional de Hemostasia y Trombosis (ISTH).

A más de cien años de conocerse la famosa tríada de Virchow –nombre relativo al médico alemán Rudolf Virchow, uno de los investigadores que más indagó en la génesis de la trombosis, y quien acuñara este término– compuesta por el estado de coagulabilidad, lesiones en la pared de los vasos (arterias y venas) y el flujo sanguíneo (lo rápido o lento que vaya), el mundo celebró por quinta ocasión este 13 de octubre otro Día Mundial de la Trombosis, en honor al nacimiento de este científico.

Sobre este problema de salud Granma dialogó con la doctora Dunia Castillo González, especialista de II grado en Hematología, profesora e investigadora auxiliar y representante del Grupo Latinoamericano de Hemostasia y Trombosis en Cuba.

Definida como la oclusión total o parcial de una arteria o una vena del cuerpo, por un trombo o coágulo, la trombosis puede ocurrir en los grandes vasos (aorta, femoral, ilíacas, coronarias, cerebrales) o en los vasos menores (como los del interior del riñón, o del cerebro; y en estos últimos es menos grave. Una vez que se forma, el coágulo puede ralentizar o bloquear el torrente sanguíneo normal, e incluso desprenderse y trasladarse hacia un órgano, por lo que es potencialmente mortal. La paradoja es que muchas veces puede evitarse, apuntó la especialista.

La tendencia a formar coágulos en condiciones en las cuales no se formarían, se denomina trombofilia, y esta puede ser heredada o adquirida. Las primeras son muy raras, con una incidencia de uno en 60 o 70 000 habitantes; mientras que las adquiridas son las más frecuentes y prevenibles.

Para la entrevistada es necesario concientizar tanto a la población como a los profesionales de la salud sobre la trascendencia de la Trombosis o la Tromboembolia Venosa (TEV), pues si se suman todos los eventos tromboembólicos, tanto arteriales como venosos, suponen una de las principales causas de muerte en occidente.

La Organización Mundial de la Salud ha encontrado que la TEV causa más muertes e incapacidad que la suma de neumonía, infecciones relacionadas con catéter y efectos adversos por medicamentos, dijo la especialista.

Foto: Tomada de Internet

FACTORES DE RIESGO

«La población debe conocer y controlar los factores de riesgo, tomar en cuenta los hábitos de vida saludables y corregir la situación que pueda predisponer a una persona a desarrollar un evento de este tipo. A pesar de ser una causa de muerte prevenible, la TEV es aún desconocida entre el público», señaló Castillo González.

¿Cuáles son los factores de riesgo asociados a un evento trombótico, cómo puede prevenirse este hecho, cuándo debemos dirigirnos a un médico ante la sospecha de un evento, bajo qué condiciones puede tenerse una trombosis?, reflexionó la entrevistada.

Sobre los factores de riesgo, señaló que son diversos, y entre ellos destacó el tener una vida sedentaria, la obesidad, el consumo de tabaco, alcohol, drogas, café, la hipertensión arterial, la elevación del colesterol, la diabetes y la edad.

Asimismo, explicó, existen otros elementos que predisponen a  la trombosis, como puede ser un exceso de coagulabilidad, problemas con las paredes de los vasos, o lentitud en el flujo sanguíneo, y en definitiva, cualquier circunstancia que rompa el equilibrio del mencionado triángulo de Virchow. En resumen, la trombosis sería una sumatoria de puntos, que incluye factores genéticos y ambientales, además de los señalados anteriormente.

También existen padecimientos que predisponen a la trombosis como las enfermedades malignas (cáncer: de mama, de próstata, y de útero, entre otros);  o situaciones como la cirugía, el encamamiento prolongado, que necesitan de profilaxis con anticoagulantes.

«Las células malignas como parte de su mecanismo de acción crean una tendencia procoagulante, es decir, a aumentar la coagulación», precisó la profesora e investigadora.

El embarazo y la ingesta prolongada de anticonceptivos orales también aumentan la posibilidad de generar trombos.

Las tres principales causas de muerte cardiovascular en el mundo, como el infarto de miocardio, el accidente cerebrovascular y el tromboembolismo venoso (TEV), el cual muchas veces se puede prevenir, son originados por un coágulo o trombo, agregó la doctora Castillo González. Las consecuencias pueden ser la muerte y parálisis, si bien en algunos casos no quedan secuelas.

Por otra parte, precisó que en las mujeres con pérdidas recurrentes de embarazos, estas pueden obedecer a trastornos trombóticos, otra forma de manifestarse esta enfermedad.

ESTAR ALERTAS

Si bien los síntomas de la trombosis son variados o diversos y dependen de la zona afectada, los mismos suelen ser dolor en esa área, por ejemplo en la pierna, como más frecuentes. También calor local, edema, sensación de falta de aire si afecta al pulmón,  o dolor de cabeza si es en el cerebro; aunque no todo dolor es una trombosis.

Esta puede desarrollarse en cualquier parte del organismo, es más frecuente en el sexo masculino, y luego de los 60 años de edad, aunque ocurren casos en niños y jóvenes, dijo la entrevistada.

La doctora llamó además la atención sobre el síndrome postrombótico, pues la alteración de ese vaso, que queda dañado, puede traer como consecuencia úlceras en miembros inferiores, incapacidad para caminar largas distancias, inflamación y dolor, por lo que estar alertas será imprescindible para evitar complicaciones a largo plazo y la recurrencia de un evento.

De acuerdo con la entrevistada, la trombosis la atienden con mayor frecuencia los angiólogos, neurólogos, cardiólogos, intensivistas y otros especialistas como los ortopédicos, que tienen en la etapa postquirúrgica pacientes con eventos de este tipo; o los oncólogos… Otros profesionales de la salud no siempre tienen el conocimiento completo para abordar este problema de salud, por lo que cada vez es más necesario involucrar todas las áreas.

«Un estilo de vida saludable, palabras muy repetidas, pero que son la clave para prevenir este problema de salud, en el cual una vez que se desencadena, el tiempo es vital. De ahí que todo lo que hagamos para evitar la trombosis es importante», explicó.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Dr. José Luis Aparicio Suárez dijo:

1

15 de octubre de 2018

03:32:33


Los coágulos que trombosan se pueden evitar y tratar. Sin dudas, la obstrucción aguda del flujo de sangre, debido a un desequilibrio del sistema hemostático, se puede prevenir en la mayoría de los pacientes y, por supuesto, puede recibir un tratamiento exitoso si se actúa oportunamente y se alejan los factores causales y de riesgo. La trombosis no discrimina. Puede afectar a cualquier persona, cualquiera sea su edad, etnia o raza. Si asumimos como prontuario las Recomendaciones ante una Trombosis venosa profunda, en función de cada una de las letras de RECOMENDACIONES, pudiéramos sintetizar las siguientes: Reposo, según indicaciones médicas + Evitar los movimientos intempestivos y el acto de correr + Caminar despacio + Oportuno resulta, al subir escaleras o intentar tomar algo en alto, el apoyo completo del pie, no de la punta, para evitar el ordeño de la vena ocluida, que puede, eventualmente, originar el desprendimiento de un émbolo + Medias elásticas, de compresión alterna o variable + Evitar el uso de ropas muy ajustadas + No consumir medicamentos sin prescripción facultativa, ni realizar estudios de antitrombina o proteínas C y S en el período agudo, porque en el evento trombótico agudo disminuye la antitrombina III (también por el uso de heparina) y se elevan las proteínas C y S + Dieta sana, evitando los alimentos que pueden interferir con fármacos anticoagulantes + Anticoagulación apropiada y no realizar el estudio de hipercoagulabilidad mientras el paciente recibe tratamiento con warfarina, dado que este fármaco (anti-vitamina K) disminuye los niveles de proteínas C y S + Control periódico de la anticoagulación, desde los ámbitos clínico y analítico + INR con la frecuencia indicada por el médico, para determinar si se halla en rango deseado, cerrado o abierto + Observación ultrasonográfica de los vasos del miembro afecto, cada 3 meses, para evaluar el porciento de recanalización + Necesidad de diurético en algunas ocasiones, para aminorar el edema que puede estar asociado + Ejercicios, según orientación médica, como parte de la rehabilitación en la etapa que sigue a la recanalización del vaso + Seguimiento periódico en consulta externa, para un mejor control de los factores de riesgo y evitar recurrencias Tromboembolia venosa (TEV). No se debe soslayar que la trombosis venosa profunda es la coagulación sanguínea en una vena profunda de un miembro (pantorrilla o muslo) o de la pelvis; es la causa principal de embolia pulmonar y es secundaria a trastornos que comprometen el retorno venoso, producen lesiones o disfunción endotelial o causan hipercoagulabilidad de la sangre; puede ser asintomática o causar dolor y edema de un miembro; el diagnóstico se basa en los antecedentes y el examen físico y se confirma por medio de la ecografía dúplex; la prueba del Dímero D se puede utilizar cuando se sospecha una TVP y un resultado negativo ayuda a excluirla, mientras que un resultado positivo es inespecífico y requiere pruebas adicionales para confirmar el diagnóstico; el tratamiento se realiza con anticoagulantes; el pronóstico suele ser favorable si se implementa el tratamiento adecuado en el momento oportuno; y las complicaciones más frecuentes a largo plazo son la insuficiencia venosa con o sin el síndrome posflebítico. Cuidemos de nuestra Salud y asumamos los beneficios de sanos estilos de vida.

ocue Respondió:


15 de octubre de 2018

13:07:54

excelente su explicación, deberas enriqueció bastabnte el articulo, muchas gracias

Kamilo Respondió:


15 de octubre de 2018

18:15:02

Dr un aneurisma,creo que se escribe así, es un trombo también o en que es diferentes o que es un aneurisma, sería muy bueno que se dedicara un articulo a esto,por que he conocido personas para las cuales ha sido mortal y otras que se han salvado

Francisco Acosta Armas dijo:

2

15 de octubre de 2018

04:47:55


Holas buen dia:segun mi opinion es un articulo de gran interes e importancia.Mencion aparte quisiera tocar el tema de la fibrilacion Auricular ( arritmia cardaica),por la alta incidencia en la aparicion de Ictus cerebral( ACV)y la no total identificacion de la misma y por tanto la no correcta antcoagulacion,para evitar dicha complicacion( ictus ) .Saludos

Ernesto dijo:

3

15 de octubre de 2018

07:39:34


Magnifico articulo, para la población cubana, así fomenta su cultura médica y posibilita que conozcan los factores de riesgo para la enfermedad.

Leonor Pupo dijo:

4

15 de octubre de 2018

08:22:32


Buenos dias, muy clara su explicacion , sobre todo para los que no somos medicos, y es real que no todas las especialidades estan al tanto de los sintomas de un posible trombo, pues en el hospital provincial Saturnino Lora de Santiago de Cuba, sucede en no pocas ocaciones que los clinicos y neurologos dan alta al paciente con sintomas que indican un trombo, y como familiar uno lamenta mucho no haber tenido conocientos para sugerile al médico que mi familiar pudiera tener un trombo, solo le dije a varios de los clinicos de la sala y hasta la enfermera que le dolia una pierna, pues nada, así me le dieron el alta, al otro dia volvi a ingresarla, y ni los medicos del cuerpo de guardia la revisaron para ver lo que tenia, unos dician que era una bronconeumonia, otra que tenia líquido en los pulmones, pero todos los diagnosticos fueron sin tocar al paciente, solo despues de solicitarle al director del hospital, la pasaron para terapia del cuerpo de guardia, imnediatamente el médico la revisó y diagnosticó que era un trombo, por eso dolia la pierna y por lo que entendí era en una vena fina por eso demoró tantos dias y por supuesto sufrio mucho, pero a los dos dias de haber sucedido esto a otro paciente en esa misma sala de neurologia le dieron el alta a un vecino y sucedio lo mismo, esos especialista no se dieron cuenta que tenia un trombo, como usted ve, es algo frecuente, pero los medicos no prestan atencion a los sintomas que presenta el paciente, pues no los revisan. Le vuelvo a repitir, muy clara toda su explicacion sobre los trombos, al menos ya tengo más idea sobre ese padecimiento.

Reynaldo Rodríguez dijo:

5

15 de octubre de 2018

09:33:07


¿Es cierto que la aspirina puede combatir la formación de trombos?