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Foto: Desconocido

Justo por debajo de tu nuez, en la base del cuello y delante de la tráquea existe una glándula con forma de mariposa y un peso de entre 15 y 30 gramos. Se llama tiroides y fabrica las hormonas triyodotironina (T3) y tiroxina (T4). Es la encargada de regular tu metabolismo, de que tu cuerpo utilice la energía y mantenga su temperatura, y de que el cerebro, el corazón y los músculos funcionen normalmente.

Pero, además, «la actividad de esta glándula tiene una importancia capital en la reproducción y la fertilidad de las mujeres», apuntó la doctora del Instituto Nacional de Endocrinología Lissete Leal Curí, con quien nuestro diario dialogó sobre la importancia de conocer el funcionamiento de nuestra tiroides antes de planificar un embarazo.

De acuerdo con la literatura especializada, las enfermedades de la tiroides es una de las alteraciones endocrinas más frecuentes en las mujeres en edad fértil, y pueden provocar graves desequilibrios en nuestro cuerpo si no se tratan.

Es por ello, señaló la doctora Leal Curí, que las mujeres que desean tener un hijo y tengan antecedentes de esta enfermedad o presenten determinados síntomas, deben estar alertas y acudir a su médico de asistencia.

«Padecer una alteración tiroidea moderada o leve no es per se un impedimento para quedar embarazada, pero sí puede hacer que cueste un poco más» explicó la endocrinóloga.

Según la entrevistada, la disfunción tiroidea puede provocar en la mujer ciclos menstruales irregulares, trastornos en la ovulación, e incluso abortos, y en el embarazo, puede repercutir negativamente tanto en la salud de la futura madre como en el bebé, si no se detecta o no se trata a tiempo, ya que aumenta el riesgo de parto pretérmino, desprendimiento prematuro de la placenta o puede ser origen de problemas futuros en el desarrollo y aprendizaje del niño o niña.

Esta disfunción puede ser tanto por una baja actividad tiroidea (hipotiroidismo), en la que el organismo produce cantidades insuficientes de hormonas tiroideas ralentizando el metabolismo, como una actividad excesiva del tiroides (hipertiroidismo), en la que el organismo produce una cantidad muy grande de hormonas tiroideas, provocando una aceleración del metabolismo.

Por otro lado, subrayó la investigadora, durante las primeras semanas de gestación las hormonas tiroideas son imprescindibles para la salud del feto, la maduración, crecimiento, y desarrollo de su sistema neurológico y de la placenta que le está nutriendo, pues este aún no las va a producir hasta la semana diez o 12 de la gestación, y depende entonces de las que le brinda la madre.

De ahí que lo ideal, comentó la especialista en Endocrinología, es que las mujeres revisaran su tiroides y fuesen diagnosticadas antes de concebir. Asimismo, en el caso de conocer el diagnóstico, planificar el embarazo para el momento en el cual estén controladas, y garantizar así que la glándula funcione adecuadamente y la gestante y el bebé estén saludables.

Estadísticas mundiales advierten que al menos un 2 % de las futuras mamás sufre hipotiroidismo. Los síntomas son difíciles de especificar: aumento de peso sin explicación, sequedad de la piel, inapetencia o sensación de agotamiento, estreñimiento, latidos cardíacos lentos (bradicardia), engrandecimiento de la tiroides, periodos menstruales más abundantes, entre otros.

Mientras, en el caso del hipertiroidismo este está relacionado con síntomas como la taquicardia, pérdida de peso, temblores, una función intestinal irregular, intolerancia al calor, nerviosismo e irritabilidad, disminución en el flujo menstrual, engrandecimiento de la tiroides o afectación ocular.  

En algunos casos, estos trastornos pueden pasar desapercibidos, y dichos síntomas pueden ocurrir en otras condiciones. «No es necesario que una mujer tenga una enfermedad de la tiroides si tiene solo algunos de estos síntomas. Pero ante cualquier duda, debe acudir a su médico de familia a las consultas con el especialista disponibles en las áreas de salud», acotó la entrevistada.

Al respecto, dijo que «cuando una mujer está embarazada, su glándula de la tiroides necesita producir un 50 % más de tirotropina; lo que hace que durante la gestación haya también cambios fisiológicos relacionados con la función de la glándula y no son considerados como alteraciones que perjudiquen la salud de la madre y el bebé».

Asimismo, la experta insistió en que podemos reducir los factores de riesgo que conllevan a un trastorno de la actividad de esta glándula manteniendo un estilo de vida lo más saludable posible, que implica una dieta balanceada, actividad física, manejo adecuado del estrés y eliminar el consumo del alcohol y el tabaco, por ejemplo, este último considerado particularmente dañino para la función tiroidea.

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Dr. José Luis Aparicio Suárez dijo:

1

20 de febrero de 2017

03:35:51


El embarazo supone para la tiroides un desafío, dado que la glándula tiroides debe aumentar su producción de tiroxina durante la gestación. Para mantener el nivel de T4-libre en sangre estabilizado, la glándula tiene que aumentar su ritmo de producción, pues la madre transfiere al feto una parte de sus hormonas, suficiente para mantener su desarrollo. El estímulo importante de la tiroides en la mujer embarazada se debe a la influencia de una serie de factores específicos: La gonadotropina coriónica (hormona del embarazo por excelencia, que se produce en la placenta; su producción comienza inmediatamente después de la concepción, a los 2 o 3 días, actuando como un estimulante para el tiroides); y los estrógenos. En el embarazo, la tiroides de la madre puede crecer un poco. Este crecimiento está registrado por ecografía y sólo se da en un 10-15 por ciento de los casos. Este discreto aumento de tamaño vuelve a su estado original tras el parto. El hipotiroidismo, que debe ser oportunamente diagnosticado y tratado, es el cuadro clínico que se deriva de una reducida actividad de la glándula tiroides. Las hormonas tiroideas (T4 y T3), cuya síntesis está regulada por la TSH secretada en la hipófisis, tienen como misión fundamental regular las reacciones metabólicas del organismo; son fundamentales para que se lleven a cabo la mayoría de funciones del organismo. En consecuencia, el hipotiroidismo se caracteriza por una disminución global de la actividad orgánica que afecta a funciones metabólicas, neuronales, cardiocirculatorias, digestivas, etc. Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden ser peligrosos, por lo que vale conocer, estar alertas y adoptar las medidas que se recomiendan. !Cuidemos la salud de madres e hijos!

Salud dijo:

2

20 de febrero de 2017

11:27:06


Totalmente de acuerdo , yo diría que la T3 y la T4 sobre todo la T3 son hormonas que deben estar dentro de límites muy estrechos , sí importante es nuestro corazón , incontable y extremadamente son los trastornos que causan las afecciones del tiroides , la glándula endocrina más grande del cuerpo humano

Chucho dijo:

3

20 de febrero de 2017

14:02:58


Dr. José luis, Cuales son los sintomas por lo que podemos descartar un problema tiroidal.

dujo dijo:

4

21 de febrero de 2017

12:54:42


Estimado Dr. Aparicio, mi hermana actualmente sufre algunos síntomas del hipertiroidismo, pero aun desconoce las causas exactas. Qué exámenes se recomiendan en estos casos? El hipotiroidismo, también puede provocar una rápida pérdida de peso? Saludos...

ariagna dijo:

5

22 de febrero de 2017

13:41:19


¿Como puedo saber si tengo sintómas de un problema tiroidal?