ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: José Manuel Correa

Si la pelota no nos corriera por las venas de nuestra nacionalidad, lo ocurrido en Haarlem no alcanzaría a desvelarnos. Hay disímiles opiniones en torno a lo visto en el certamen holandés: es el nivel de nuestro beisbol; se requiere de una estrategia que cambie esa imagen; hay que prescindir de los peloteros veteranos y darles paso a los jóvenes; debe buscarse el camino para que jugadores que participan en otras ligas, incluyendo los no contratados por la Federación Cubana (FCB), nos representen, y otras, son algunas de las expresiones que atraviesan hoy las emociones beisboleras.

Todas valen, pues el edificio pelota ha de levantarse y sostenerse desde los valores de la sociedad en que se erige. En otras palabras, la pelota tiene que parecerse a esa Cuba que resiste y crea en pos de avanzar, no puede ir por otro camino. Existe una estrategia nacional que fue armándose en una amplia ágora de opiniones de especialistas, atletas, entrenadores y aficionados. Sin embargo, su éxito pasa por planificar su implementación para despojarla de improvisaciones, y tejer un sistema, en el cual sus cimientos –entiéndase participación– empoderen al municipio y a la provincia. Si ellos se hacen fuertes el país se robustece, en pelota, en economía, y en cualquier esfera social.

¿Cómo aspirar a un torneo nacional de calidad, cualquiera que sea su categoría, si lo que lo alimenta es inconsistente, si antes no se ha jugado en la base? No podríamos convertir esa estrategia en triunfos internacionales sin una organización coherente del deporte que más le gusta al pueblo cubano. En eso que podemos llamar la institucionalización del beisbol es imprescindible articular, de manera sistémica y estratificada, todas las estructuras competitivas hasta llegar a la hoy planteada como Liga Élite del Beisbol Cubano.

Ello no excluye la contratación en otros certámenes de probada calidad ni la participación de quienes, formados en Cuba, se desempeñan en temporadas extranjeras, es parte, incluso, como fruto de la coherencia de la estrategia. Tenemos lo más importante: los jugadores y la posibilidad de un engranaje que tributa peloteros de eximias cualidades, está demostrado hasta en los más exigentes escenarios; entiéndase grandes ligas estadounidenses, el primer nivel en Japón, en Sudcorea, en México o en otras latitudes del llamado circuito invernal del Caribe.

Por eso no creo que, en Holanda, al margen del resultado, se haya mostrado el nivel de nuestro beisbol, lo que sí pudo aflorar allí fueron rasgos de incoherencia en su organización. Por ejemplo, cuando se va a una lid por estímulo, el rigor competitivo se flagela y, en consecuencia, formamos un equipo poco funcional, lento, con bateadores de similares características y huérfano de variantes ante las innumerables demandas de un deporte exigente por su riqueza táctica. La responsabilidad de la pelota trasciende el hecho competitivo. Un equipo Cuba representa al patrimonio cultural de la nación, y esa son palabras mayores. Por lo tanto, tiene que existir un objetivo, para que esa motivación no se deteriore.

Está por delante el Clásico Mundial y, aun cuando, por principios, no ha de excluirse la posibilidad de que peloteros que juegan sin contratos de la FCB puedan alistarse, tenemos suficiente calidad para construir un equipo de pelea. Una alineación con Roel Santos, Yadir Drake, Yurisbel Gracial, Alfredo Despaigne –como designado–, Erisbel Arruebarruena, Ariel Martínez, Pedro Revilla, Raico Santos y Yadil Mujica, tiene integralidad y nivel competitivo, sin descartar a Santiago Torres, Guillermo García, Osvaldo Abreu, el propio Denis Laza o el talentoso holguinero Yasiel González y otros. Lanzadores como Yariel Rodríguez, Carlos Juan Viera, Yoanni Yera, José Ramón Rodríguez, Yulián Quintana, Marlon Vega, Raidel Martínez, Liván Moinelo, Frank Abel Álvarez o Naykel Cruz, aportan calidad. No estamos haciendo un equipo, mostramos esa potencialidad, básicamente con peloteros dentro de la FCB.

Hagamos una buena Liga Élite y mantengámosla, enriqueciéndola y creciéndola a la par de las propias transformaciones económicas sociales del país, y volveremos a dar jonrón con las bases llenas.

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Mateo dijo:

21

15 de julio de 2022

20:53:58


Mentira, no se engañen mas

Mario dijo:

22

15 de julio de 2022

22:16:01


Coincido con el título del artículo, la pelota cubana sí tiene nivel, pero un nivel muy bajo.

Hector dijo:

23

16 de julio de 2022

01:54:32


No nos engañemos. En estos momentos la pelota NO tiene nivel. De ser así hubieran ganado varios juegos en Haarlem. Los equipos que enfrentaron en Holanda tampoco eran lo mejor de lo mejor y a pesar de eso lo perdieron todo.

Figaro dijo:

24

17 de julio de 2022

13:33:39


Está muy bien todo lo que dice Oscar. Pero me parece que debió tocar, como otros colegas, el tema de la violación del sufragio popular en cuanto a los nombres de los equipos, justificado por el jefe del béisbol con la palabra "coherencia". Por cierto palabra usada en este escrito más de una vez.

Lázaro levantate y anda dijo:

25

18 de julio de 2022

09:14:04


En Cuba el pelotero se da silvestre como el marabú, tenemos atletas brillando en la MLB, NPB y sus sucursales, en la KBO, LMB, etcétera, unos niños sub 12 de provincias, carentes de recursos materiales pero con grandes conocimientos de los fundamentos del béisbol. La derrota de Harlem puede costarle doble a Cuba si los organizadores deciden no invitarnos más al torneo. Hoy todo el mundo conoce el calendario del próximo Clásico Mundial en marzo y desconocemos el calendario, las nóminas y estadios donde se va a jugar la Serie Elite a menos de tres meses de su comienzo. Nuestro béisbol se ha estancado porque los federativos se embriagaron con los toneles de los añejos triunfos y para hacerse notar comenzaron a improvisar con el consentimiento de muchos periodistas, haciendo cambios sin un sustento científico, demoliendo estructuras y cosas que funcionaban, dejando el escombro sin recoger por largas temporadas, ignorando los reclamos, críticas, advertencias de muchos aficionados y periodistas objetivos. Moraleja: Se quedaron por debajo del nivel mundial, Panamericano, centroamericano y de la sabiduría popular.

José Antonio dijo:

26

18 de julio de 2022

15:48:49


El tema de mi carta es la llamada Liga Élite de Béisbol (prefiero el nombre de Liga Cubana de Béisbol), de la cual es usted un gran defensor. Pero me preocupa la forma obtusa en que ha sido tomada su creación por la máxima dirección del béisbol en el país. Fui uno de los que propuso la unión de provincias para conformar la nueva estructura, quizás con algunos cambios con respecto a la aprobada, donde los equipos fueran dirigidos por una dirección colegiada de las propias provincias implicadas, incluyendo la designación del manager, y con la posibilidad de aceptar hasta tres refuerzos de otras provincias. La idea principal era que los aficionados comenzaran a ver estos equipos como algo diferente a la tradicional serie nacional, y con el tiempo pudieron tener simpatizantes de otros territorios. Me parece bien que se celebre entre el final de octubre y enero, coincidente con el período poco lluvioso en Cuba y las series invernales de otros países de la región, de manera que se regularice la participación de Cuba en la Serie del Caribe con el ganador de la liga. Pero estoy observando que la dirección del béisbol no tiene esta idea y no pretende una fecha fija, lo cual es completamente contradictorio con este concepto. Al mismo tiempo, los nombres seleccionados de los equipos, en base a una encuesta mal orientada, no tienen el gancho suficiente y tampoco ayudan a reforzar la nueva liga que requiere el desarrollo del béisbol, la que debe ser un espectáculo deportivo de alto nivel, atrayente para jugadores cubanos de ligas en el extranjero y, por qué no, de extranjeros que se animen a participar. Las competiciones deportivas en todo el mundo se conciben como un espectáculo que debe brindar ganancias económicas a los organizadores, y aunque nuestra situación económica actual es diferente, se requiere ir en esta dirección, máxime en un país de escasos recursos como el nuestro. Un torneo deportivo no es simplemente un medio para desarrollar atletas para eventos internacionales, como creo que está en la mente de muchos directivos del deporte, por lo que al frente de los mismos deben colocarse personas con un gran sentido de lo que representan para el disfrute de la población.

Ale dijo:

27

18 de julio de 2022

17:30:13


Saludos, buen trabajo ha publicado. Muchísimos estamos de acuerdo con UD . Si tenemos peloteros con calidad. Necesitan recibir las más novedosas técnicas de entrenamiento, buenos gimnasios, buenos implementos . Requieren fogeo y estímulos. Muchos han creado una tormenta en un vaso de agua con el nombre de los equipos, eso no es lo que decide ( se puede perfeccionar) Hay que fomentar las ligas de béisbol de los barrios, de las escuelas, de las empresas. Con recursos de la industria deportiva, con producciones locales, con producciones de trabajadores por cuenta propia o de mipymes, pero que se vendan y no sea una carga para el estado. Para el Clásico convocaría a todos los peloteros de dentro y de afuera y veremos quienes son los patriotas que quieren representar a su pueblo a la afición cubana .