ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

¿Por qué los peloteros cubanos no pueden jugar en las grandes ligas? Sencillamente porque un hombre no quiere que eso ocurra y para cumplir con su deseo omnipotente se acaba de ponchar con las base llenas.

Donald Trump es ese hombre, autor de una insólita postura, que por demás desnuda la paradigmática democracia de la que dice ser líder. El Presidente de Estados Unidos le dijo a la MLB que si presiona a la Isla para que disminuya sus relaciones con Venezuela, la Casa Blanca estaría abierta a retomar el pacto con Cuba. Es decir, solo así habría posibilidades de que renaciera el acuerdo entre esa entidad beisbolera estadounidense, que es una gran empresa privada de su país, y la Federación Cubana de Béisbol (FCB).

Para Trump y su Gobierno ya no se trata de que la FCB sea o no una institución gubernamental cubana, como dijo el pasado 8 de abril cuando hizo trizas el Acuerdo de esta con la MLB de diciembre de 2018, ni que a las arcas del Estado vaya a parar parte del dinero por la tasa de liberación que deben erogar las franquicias de la MLB, sino de la relación entre dos países, que es sancionada por quien se cree dueño del mundo.

El mismo pretexto apareció para arreciar el bloqueo contra Cuba, con la activación del Título III de la Ley Hems-Burton. Otro burdo ardid, porque el ilegal texto existe y codificó esa genocida política al darle carácter extraterritorial, mucho antes de la relación entre la Mayor de las Antillas y la Revolución Bolivariana.

Está claro que al magnate presidente ni le interesa ni conoce mucho de relaciones internacionales y de ahí que se ponche constantemente, pues lo que le dijo a la MLB carece de fuerza moral, sentido político y diplomático, porque cada país decide soberanamente las relaciones que establece con otras naciones.

Y, aunque le da lo mismo lo que piensen sus conciudadanos, incluso quienes votaron por él, sabe que la noticia del acuerdo entre la MLB y la FCB fue muy bien recibida, en Cuba, en Estados Unidos y en todos los corredores beisboleros y deportivos del planeta. Como sabe también que solo la derecha estadounidense, y no toda, sino la más retrógrada y violenta, se opone al establecimiento de relaciones normales entre los dos países.

Hasta el pasado 10 de junio, día en que el inquilino de la Casa Blanca se reunió con el comisionado de la MLB, Rod Manfred, el mundo veía a esa organización como autónoma e independiente. Pero al parecer la democracia a lo Trump es diferente, y ni en la pelota hay esa cacareada libertad de la que tanto blasona.

Cuba, la FCB y su movimiento deportivo reconocen la calidad de la pelota estadounidense, no han dejado de tener la voluntad de relacionarse y desarrollarse en ese exigente escenario y siempre han estado dispuestos a dialogar sobre ese vínculo que, al igual que la MLB, considera provechoso y legal. Sin embargo, su pitcheo es de más de 90 millas en el orden ético y este «lanzamiento» del canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, en abril último, es la recta con la cual se seguirá ponchando Trump: «La solidaridad de Cuba con Venezuela es cuestión de principios, es la convicción de nuestro pueblo, y la decisión política de nuestro Gobierno, y enfrentaremos enérgicamente cualquier intento de chantaje».

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Juan Manuel Alvarez dijo:

1

17 de junio de 2019

01:52:47


Coincido punto por punto Oscar. Ahora bien, creo que debemos referirnos también a la responsabilidad de nuestra FCB, la propia MLB, y la administración Obama, en el corriente naufragio del acuerdo. Este no estaba suficientemente blindado, algo que los equipos legales de la FCB y la MLB debieron asegurar. La burocracia de Obama debió emitir una licencia específica aprobando explícitamente las transacciones entre la FCB y la MLB, y no dejar el acuerdo sujeto a una interpretación de la OFAC, una sub-agencia que se ajusta a la política definida por el presidente de turno. A Trump le habría resultado más difícil bloquear la puesta en marcha del acuerdo, pues en el memorándum del 16 de junio de 2017 declaraba que no pondría en riesgo los acuerdos licenciados en el mandato que le antecedió. Saludos desde la UCi.

Isdel Cortés Lozano dijo:

2

17 de junio de 2019

08:35:48


Trump une la política al deporte, es lamentable y una vez más hace el ridículo ya que Cuba no negocia principios éticos y estaremos junto a Venezuela siempre prestándole la ayuda que necesite. De todas forma en el deporte Cuba se seguirá desarrollando quieran los Estados Unidos o no y Venceremos.

Eduardo Respondió:


2 de agosto de 2019

13:04:55

Patria o Muerte...aunque eso de que el deporte se seguirá desarrollando...como que no lo veo muy claro. Colombia 6 Cuba 1 uffffffffff.

Hilario dijo:

3

17 de junio de 2019

08:46:38


Los peloteros cubanos si pueden y están jugando en las MLB, lo que lo hacen por contratación directa sin ningún intermediario. Una cifra récord de 29,8 por ciento de los jugadores de Grandes Ligas al comienzo de la temporada nacieron fuera de Estados Unidos, para superar la previa marca de 29,2 por ciento que se fijó en 2005. La República Dominicana lidera el contingente extranjero con 93 peloteros, seguido por Venezuela (77) y Cuba (23), informó el lunes la oficina del comisionado.

Ramiro dijo:

4

17 de junio de 2019

08:57:27


El DT es un repugnante presidente que en su actuar siempre está presente el egoísmo y el racismo, yo en lo particular deseo que el pueblo norteamericano recapacite y no lo reelija para un segundo mandato. Pero los 23 peloteros cubanos que de forma independiente juegan en la MLB están poniendo muy en alto a nuestro baseball, soy de la opinion que la contratación de los peloteros cubanos debe ser libre sin intervención del INDER. Gracias

rosbel dijo:

5

17 de junio de 2019

11:01:40


Y cual es la posición de MLB al respecto?