ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Ricardo López Hevia

CULIACÁN, Sinaloa.—Cuando cayó el último out del partido semifinal entre Cuba y México, estaba justo detrás del plato. Dadas las estrictas medidas de seguridad que impedían acercarse a los peloteros, me había alejado de la zona de los reporteros en lo profundo de la banda izquierda para lograr un acceso inmediato a los pupilos de Carlos Martí.

Durante esos minutos previos al final del pleito conversé con varios agentes de seguridad que esperaban para entrar al terreno, quienes me confesaron su admiración por los Alazanes de Granma, un equipo que supo ganarse el respeto de la afición local, los rivales y la prensa internacional.

Las 20 000 almas que llenaron las tribunas del Nuevo Estadio de Tomateros no explotaron como esperaba cuando cayó ese último out de Alexander Ayala. Hubo ruido, y celebración, como es lógico, pero no un estruendo incontenible, tal vez porque muchos no deseaban tampoco que Cuba perdiera.

«Con cuatro equipos no es lo mismo, hubo un momento en que fue aburrido. Cuba ha llegado para darle un nuevo aire a la Serie y cada vez son más peligrosos», siguió comentando el hombre, vestido completamente de negro.

Y esa idea me hizo reflexionar, porque verdaderamente los Alazanes dieron muestras de que Cuba se ha superado desde su regreso a estas lides en el 2014. Aunque muchos ahora le colgarán el cartel de cuarto lugar (completamente intrascendente), ellos lograron el de­sempeño más sólido de un equipo antillano desde el I Clásico Mundial hace una década.

Sin tantos refuerzos como las novenas de Pinar del Río o Ciego de Ávila en las dos ediciones previas, la nave de las cuatro letras jugó pelota con seguridad y relajación, virtudes no muy frecuentes en equipos nacionales, según la apreciación de ellos mismos, y el pitcheo en particular se robó los cintillos con una actuación sublime (cuatro partidos permitiendo una carrera o menos).

Individualmente Lázaro Blanco ofreció una prueba de superación y devolvió la esperanza a toda una nación, porque no contábamos con un as en toda su medida (repertorio, velocidad, control y determinación) desde Norge Luis Vera, Pedro Luis Lazo, y Adiel Palma.

Un colega nos recordaba que el derecho granmense consiguió efectividad de 8.77 con 11 derrotas en la Serie 48, y luego transformó su ángulo de salida para provocar contactos débiles y una gran cantidad de roletazos, detalles que ahora lo colocan como el primer pitcher de Cuba.

«Es un equipo joven, versátil, que ha mostrado mucha calidad. Sus lanzadores están aptos para ganar un campeonato, sobre todo por Lázaro Blanco, que ha tenido un temporada de ensueño. Mis respetos y felicitación para ese equipo». Esas fueron las palabras del manager mexicano Roberto Vizcarra, resumen del sentir de la afición azteca, rendida con los cubanos, ovacionándolos en pie tras terminarse la semifinal.

¿Faltaron cosas? Por supuesto. El bajo nivel de la gran mayoría de los lanzadores en la Serie Nacional atenta contra el desarrollo de los bateadores, que cuando se enfrentan al pitcheo en torneos foráneos pagan las consecuencias.

No hay en Cuba una curva que se asemeje a la de Miguel Pena y Héctor Daniel Rodríguez, los verdugos de la semifinal, quienes explotaron sus rompientes contra el suelo para sacar de balance a toda una artillería, atada de pies y manos en toda la ruta.

Además, para mi gusto, Carlos Martí fue un tanto conservador a la hora de manejar las alineaciones. Se apegó en exceso a ideas tradicionales como la del zurdo contra zurdo, o la de no cambiar un lineup ganador, aun cuando se notaba que faltaba eficiencia de algunos hombres en turnos de vital importancia.

De cualquier forma, Cuba demostró que puede batirse sin miramientos con la pelota profesional caribeña, pequeño universo donde ya es mucho más respetada y valorada que hace unos años.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Estrella roja dijo:

6

8 de febrero de 2017

06:11:00


Del respeto no se vive lo que tienen es que ganar y Con ese Director que tienen lo veo muy lejos . A propósito ese colectivo de dirección con la excepción de Quindelan da riza es un Bochorno con tantos buenos preparadores Físico y entrenadores que hay en Cuba , pero falta más esto no ha terminado ahora van a jugar beisbol de verdad no a la liga del tomate de la serie del Caribe , aquí voy a estar .

Triple A Respondió:


8 de febrero de 2017

08:04:42

Lo felicito por su valiente comentario porque no deja lugar a dudas de quien es su director preferido para un equipo Cuba de beisbol...aquel que no respeta ni a jugadores, ni arbitros ni publico.

@NDINO Respondió:


8 de febrero de 2017

12:11:14

ESTRELLA ROJA ´´ESTRELLA´´ ES TU PENSAMIENTO JAJAJA...

Bruno dijo:

7

8 de febrero de 2017

07:51:16


El eufemismo invade el articulo.

Braco dijo:

8

8 de febrero de 2017

08:16:47


Totalmente de acuerdo periodista con su comentario. hace muchos años desde el retiro de los grandes peloteros cubanos Gourriel, kindelan , Pacheco, Linares, Vargas, Victor, Ermidelio entre otros pocos y Los muy buenos lanzadores que tuvo Cuba en esa Epoca no veía un equipo cubano Jugar pelota con tanta alegría y cohesión. saludos Braco

Pedro Eris Céspedes dijo:

9

8 de febrero de 2017

08:20:55


Coincido plenamente con el comentario de Aliet. Quiero además subsanar una omisión involuntaria, pues al citar los refuerzos del equipo de los Alazanes, no incluí a Freddy Asiel Álvarez, que aunque no estuvo bien en el encuentro frente a las Águilas de Zulia, continúa siendo uno de nuestros mejores lanzadores. Nuevamente quiero felicitar a todos los integrantes del equipo LOS ALAZANES DE GRANMA-CUBA (peloteros de nuestro equipo base, los refuerzos, el médico, el preparador físico, el resto del personal de aseguramiento, los entrenadores, el colectivo de dirección encabezado por Carlos Martí) y a todos los que de una forma u otra contribuyeron a la magnífica actuación desplegada por ellos en la Tierra de Juárez e Hidalgo, en el México que nunca rompió sus relaciones con Cuba, que fue albergue y refugio de muchos revolucionarios cubanos, en distintas etapas de nuestra historia y que fue el lugar donde se preparo la expedición redentora y puerto de salida del Yate Granma, que trajo a Fidel y los restantes 81 expedicionarios, que desembarcaron el 2 de diciembre de 1956, por Playa Las Coloradas, para iniciar la última etapa de la lucha por nuestra definitiva independencia, que culminó con la victoria del 1ro. de enero de 1959. ¡VIVA GRANMA! ¡VIVA CUBA!

Reyes dijo:

10

8 de febrero de 2017

08:29:24


Debemos seguir perfeccionando la zona de los Árbitros, eso hace que en eventos internacionales los bateadores le tiren a bolas malas creyendo que se las van a cantar y los pichert se acostumbran a tirar bolas malas creyendo que están en la zona y luego se encuentran que son bolas y ahí viene el problema.