
Les incomoda ver en televisión y en la prensa a cubanos de todas las edades dando razones de por qué el 24 de febrero votarán por el sí en el referendo de la nueva Constitución.
Es propaganda, dicen.
Y se apresuran en armar nuevas campañas e inundar las redes sociales de análisis tendenciosos y llamamientos para que no se asista a la votación, o se vote «no». Les incomoda el respaldo popular.
Y que, además de los numerosos aspectos incorporados en función de la justicia y el avance progresivo del país, sigan apareciendo en la ley de leyes conceptos como soberanía, socialismo y Revolución, principalmente a 60 años de un proceso que ha salido adelante a pesar de entorpecimientos y agresiones de todo tipo, frente a los cuales –tan analíticos ellos– han mantenido el mismo silencio cómplice del clan de desafectos arrimados desde los primeros días al ala protectora del Norte.
Les incomoda que, decididos a participar activamente, asistieran muchos a las reuniones y sin pelos en la lengua plantearan lo que quisieran. Y que en unas pocas horas se vendieran más de un millón y medio de ejemplares de la Constitución, preludio de que el 24 de febrero los resultados no serán como –sin creérselo ellos mismos, estoy seguro– lo sueñan.
Pero seguirán incómodos de que las aulas, aunque con dificultades, sigan llenas, y que parte de los médicos que estuvieran en Brasil ya brinden servicio en Venezuela, y que los estadios de pelota se desbordaran de júbilo, mientras algunos aficionados hayan dicho ante las cámaras que votarán por el sí, y que los planes turísticos sigan adelante, a pesar del bloqueo (al que jamás se refieren), y lleguen nuevos equipos para paliar la situación del transporte en una ciudad que se desborda, y la harina haya aparecido luego de unos días de ausencia, y los apagones sean historia antigua, y la mortalidad infantil una ejemplaridad global, y así una lista de tantos a favor (y otros por anotar) en nuestro duro bregar que, al paso del día a día, los incomoda, mientras a uno no le queda más que imaginarse –viendo la amenazante Ley Helms-Burton despuntando con nuevos bríos de las cavernas– cuáles serían los motivos que finalmente llenarían de gozo a estos perennes incomodados.



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Eduardo Torne dijo:
1
25 de enero de 2019
07:45:29
Stella dijo:
2
25 de enero de 2019
13:19:38
Zailys dijo:
3
25 de enero de 2019
13:47:50
Nelson Roque Suástegui dijo:
4
25 de enero de 2019
14:21:13
Angel FY dijo:
5
25 de enero de 2019
16:18:58
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