ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Desde su silla giratoria lo controla todo. Al menos eso cree. El mundo gira en torno a su silla y su silla gira y gira en torno a él. No hay un centímetro de su oficina que no conozca como la palma de su mano, y que no haya caminado en un día más de una vez. No importa que en la empresa existan lugares que no haya visitado nunca.

Su buró, a veces tribuna, termina siendo mesa y regazo. Siempre lleno de papeles y facturas por firmar, acaba convertido en pretexto supremo de responsabilidades. Porque un buró desordenado es casi sinónimo de muchas tareas juntas. Y puede que alguien piense también en incapacidad, en acumulación. Pero la mayoría, creo yo, piensa en trabajo, mucho trabajo.

Y en efecto, el jefe de buró trabaja, incluso todo el día, lo cual no significa que lo haga bien. Puede que hasta la familia le reclame por las tantas horas dedicadas (al final perdidas) a la oficina, que es como decir a la empresa, aunque de sobra sabemos que no es lo mismo, ni siquiera parecido.

A este tipo de jefe se le esfuma el día entre cuatro paredes o sobre cuatro ruedas. El cuatro debe ser su número de la suerte. Dilapida el tiempo leyendo informes “de arriba”, escribiendo informes para leer “abajo”, cuadrando y recuadrando los números de la contabilidad, sin percatarse que la gestión empresarial es mucho más que informes y números; que la vida de la entidad no se puede dirigir de la puerta de la oficina hacia dentro, simplemente, porque esta ocurre desde ahí hacia fuera.

A este jefe le explotan los problemas.

Y no hablo aquí solo del jefe hermético, aunque lo sea su puerta. En no pocos casos puede tratarse del más solícito, atento a cualquier reclamo o inquietud, siempre y cuando lleguen, por los canales establecidos, hasta su oficina.

En su esquema de dirección cada quien tiene, como es lógico, su responsabilidad. La de él, una de las más complejas, consiste en exigirle a los demás que hagan la parte que les toca. Pero si lo hacen bien o mal, solo lo sabe por lo que ellos mismos digan de sí y de sus subordinados.

Este jefe no conoce de procesos, no tiene incorporada la necesidad de tocar la realidad con sus manos. Tan solo confía, ingenua o negligentemente. Valdría recordarle que el desconocimiento o la “buena voluntad” no lo exime de culpas.

Hace algunos días, un funcionario del Partido reflexionaba sobre esa actitud nociva de los jefes de dirigir con vendas en los ojos, apenas guiados por criterios de otros. En lo perjudicial que puede resultar esa práctica le asiste toda la razón. Porque nadie puede figurarse una historia de final feliz cuando el jefe se engaveta en su oficina, al igual que los informes, en lugar de dedicarle horas largas a conocer su fábrica, entidad o industria, a recorrer, palpar, intercambiar, discrepar y después, llegar entre todos a la mejor solución.

También en estos casos existe el suicidio. Un suicidio económico podríamos llamarle, a esa intención distendida de no ver más allá de las narices, de encorsetar la administración a cuatro paredes y fingir que solo desde allí se tienen las riendas.

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aleka dijo:

1

29 de abril de 2016

07:05:19


muy buen trabajo yudy. mis consideraciones: trabajo desde que tengo 17 años y ya tengo 41, durante todo este tiempo esos mismos jefes todavian ocupan sus sillas, sus carros. es un mal de la sociedad cubana. todavia existen muchos de esos jefes con edad avanzada, ya ciegos mental y laboralmente, ya he llegado a creer que estos problemas son parte de la cultura y el patrimonio cubano, creeme hoy en cualquier pais del mundo te tropiezas con presidentes de compañias, ejecutivos, etc con edades entre los 30 y 40 años de edad, frescos de mente, creadores, aun siendo capitalistas dirigen desde la base. hasta que no se barra de forma radical y sin miramientos no habran soluciones.

la cienfueguera dijo:

2

29 de abril de 2016

08:33:01


Q ue bueno tu articulo por desgracia de esos tenemos muchos, y aparte de esa silla giratoria ,algunos se vuelven loquitos detras de las tarjetas de combustible uno de los contenidos de trabajo que mas le tiran es averiguar si ya recargaron la tarjeta de combustible si pusieron divisa en la cuenta de la empresa para garantizar las piezas de repuestos de sus carros y por ahi la lista seria interminable no quiero ponerlos a todos en el mismo saco los hay buenos pero la mayoria son un retrato en vivo de tu escrito muy bueno Yudy

Dilier dijo:

3

29 de abril de 2016

08:37:29


Me gustó mucho su articulo... felicidades...

yasmaidira Respondió:


29 de abril de 2016

08:55:28

me gusto su articulo , podriamos agregar que este tipo de jefe conoce la impunidad,sabemos que esta ahi sentado en su silla giratoria , la mejor de la empresa pero no pasa nada a la hora de la toma de decisiones todos decimos que es magnifico porque un sinnumero de personas no quiere realizar la labor de este pero conoce que lo que hace es incorrecto.

Triple A dijo:

4

29 de abril de 2016

08:47:16


Estimada periodista, me alegra ver como cada día, Granma refresca el contenido de sus artículos de opinión con uds, los mas jóvenes, o sea, con aquellos que algunos piensan pueden llegar a socavar los principios de nuestra sociedad, nada más lejano de nuestra realidad, considero q en uds los jóvenes periodistas de la prensa escrita y tambien la televisiva, está gran parte d ela fuerza renovadora de nuestra sociedad, y así, sin tapujos, ponen el dedo donde duele. También hay otro tipo de Jefes de Buró, que contrario al q ud ilustra es aquel q, enredado en múltiples citaciones según siempre plantea, llega a la oficina justo a las 5pm y a esa hora, ya cuando hemos cumplido con nuestro sagrado horario laboral, es q quiere comenzar a despachar y resolver los supuestos problemas del día. PREFIERO AL QUE UD RETRATA....considerando que ambos son lo mismo con diferente enfoque...Gracias

jpuentes dijo:

5

29 de abril de 2016

08:49:35


Ay los jefes que son jefes pero no lo son: sus famosas tablas excel y e-mails e informes y su excelente capacidad para manipular, persuadir, convencer... pero no administrar, porque administrar es otra historia, otra historia.....