Las esquinas de los tejados están decoradas con hileras de figuras o guardianes encabezadas por un hombre que cabalga, un ave fénix y un dragón imperial. La cantidad de pequeñas estatuas señalaban el estatus social del que vivía allí, diez efigies simbolizaban el cielo, por ello el edificio del emperador tenía nueve.
Foto: Peraza Forte, Iramsy
Este recinto, centro ceremonial y político de la época de las dinastías Ming y Qing, ocupa un área de 72 000 metros cuadrados.
Foto: Peraza Forte, Iramsy
En el folklore chino, los dragones tienen nueve hijos, cada uno de los cuales posee características distintivas de otros animales. Bixi, el primero de ellos mezcla al dragón con una tortuga gigante y según dicen es bueno para cargar peso.
Foto: Peraza Forte, Iramsy