ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

VERACRUZ.—Ayer esta ciudad,  que hace dos días no ve el sol,  merced al duodécimo frente frío que recibe, se alumbró cuando la delegación cubana recordaba que hace 53 años, un 19 de noviembre, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz expresaba en el Congreso de los activistas deportivos el cambio conceptual que la recién triunfada Revolución introducía en el movimiento atlético.

Esa transformación tuvo como eje central la idea de Fidel de que el deporte no era un medio, sino un fin en sí mismo, postulado que permitió en muy poco tiempo volcar a todo el país al cultivo del ejercicio físico sin distingo de raza, credo o sexo. Que­daba atrás la anémica cifra de que solo el 0,25 % de la población cubana de antes de 1959, tenía acceso a esa práctica.

Justamente ese principio sembró al 19 de noviembre como el Día de la Cultura Física y el Deporte en la Mayor de las Antillas y como aquella iniciativa no tardaría en dar los frutos que convirtieron a Cuba en una potencia deportiva mundial, el propio líder de la Revolución se adelantó a decir en esa misma fecha que “debe cumplirse la máxima de que lo importante no es vencer, sino competir.  Es decir, crear, a través del deporte, ese espíritu de confraternidad, de amistad, de unidad y de integración…”.

Hasta este Estado mexicano que acoge los XXII Juegos Centroa­me­ricanos y del Caribe los deportistas cubanos han traído el supremo precepto y en menos de una semana de competencias no pocas son las pruebas que han dado de juego limpio, generosidad y de solidaridad con estas citas.

La primera de todas, cual vaso co­municante con el 19 de noviembre de 1961, fue la de priorizar por encima de campeonatos mundiales, Grand Prix u otros certámenes de más abolengo, los Juegos de la región y llegar aquí con los mejores atletas, que aunque jóvenes poseen un alto nivel competitivo.

Vimos a una selección tan en­cumbrada en el mundo como la de judo, rodeada de periodistas a su llegada aquí el pasado martes, de­cir me­diante sus entrenadores Jus­to Noda y Armando Padrón, que “venimos a competir con humildad, no a restregar los títulos mundiales y olímpicos en el tatami, el objetivo es competir respetando al adversario y eso lleva a mostrarnos como si estuviéramos disputando el cetro del orbe”.

O los integrantes de la escuadra de canotaje que prácticamente barrie­ron con el medallero en Tux­pan, siendo protagonistas de un acto que le salvó la vida a la kayacista dominicana Ana Luisa, cuando el atleta de Santiago de Cuba, Fidel Vargas, se lanzó al agua para rescatarla tras un desmayo que le hizo caer de su bote y ya tenía síntomas de ahogo, pues la asistencia de emergencia no había llegado al lugar.

A Robelis Despaigne, líder mun­­­dial y tercero olímpico, en el taekwondo, decidir no continuar atacando a su contrario, el costarricense Kris Moi­tland, luego de que este cayera producto de uno de sus demoledores golpes, lo cual le valió el reconocimiento del respetable.

Ese es el espíritu y la esencia fundacional del deporte revolucionario cubano, no el de una foto que ha llevado a una confusa interpretación, tras la ceremonia de premiación de los 73 kilogramos del taekwondo, en la cual se ve a la campeona mundial cubana Glen­hys Hernández con el dedo del me­dio levantado y su medalla de plata en el pecho. En la instantánea de la web oficial de los Juegos la misma foto no recoge esa es­cena.

De todas formas, la Federación Mundial de Taekwondo y su máxima entidad en América le impusieron una pena de dos años de suspensión por la falta, lo cual fue apelado por la Federación cubana de la disciplina y quedó en un año con lo cual perdería la posibilidad de de­fender en Toronto el cetro pana­mericano ganado en los Juegos de Guadalajara-2011.

Tam­bién la instancia de la Mayor de las Antillas ha reclamado esa decisión y está a la espera.

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ivan dijo:

1

20 de noviembre de 2014

01:43:14


tal parece que cuba no conoce a los mexicanos y alo que estos se pueden prestar es lo que recoje la historia,cuba no asistio a los pasados juegos por problemas de seguridad y porque asiste a estos cuando mexico no puede ni garantizar la seguridad de sus ciudadanos que alguien me explique,sobre la deportista ya su suerte esta echada al igual que la de otros que se los iran quitando del camino sutilmente ya veran

Carlos M dijo:

2

20 de noviembre de 2014

09:06:17


En la TV no pusieron la premiación, así que no vi el incidente del dedo. Lo que si pude apreciar es que Glennhis no estuvo bien en su combate que ganó la Mexicana en toda la línea, mientras la cubana se veia bastante molesta. En el combate anterior la otra cubana que peleo por el oro si fue claramente despejada del triunfo. Yo creo que los atletas cubanos están compitiendo muy presionados, sobre todo por los directivos y entrenadores, por cumplir con la meta de quedar en primer lugar en el medallero. En mi opinion esa es la causa de que algunos pierdan la compostura y cometan actitudes antideportivas. No es la primera vez que sancionan a un taewondoka cubano. Recordar el caso del campeón olímpico Angel Volodia Matos, que agredió a un arbitro y fue suspendido de por vida. No tratemos de justificar las malas actitudes, ni pretendamos que solo nosotros tenemos la razón. Si la Federación Mundial de Taewondo puso la sanction, no debe haber sido solo porque vió una foto con un dedo levantado, debe haber analizado todo lo que sucedió desde que comenzó la pelea hasta que culminó la premiación.

Ramón dijo:

3

20 de noviembre de 2014

09:39:08


Estimado Oscar, Todo lo que plateas en la introducción de tú artículo es correcto y demuestras con fehacientes ejemplos la dignidad y la capacidad de nuestros atletas de realizar gestos humano e íntegros para ayudar, apoyar y salvar hasta la vida de sus contrincantes, pero creo debemos comenzar por reconocer como ya lo hizo nuestro gobierno que nuestra sociedad esta enferma de mala educación y el gesto de Glenhys no tiene nada de confuso, solo hay que mirar con detenimiento la foto y los vídeos y te das cuenta de que realizó el gesto en señal de desaprobación del resultado, debemos de llamar las cosas por su nombre y corregir lo que debe ser corregido..... dejemos de pensar que siempre somos víctimas, se equivocó y punto, por eso debe ser sancionada se pierda lo que se pierda o es que acaso debemos esperar otra actitud como la Ángel Bolodia Matos que terminó con su carrera deportiva igual que con la de su entrenador......... entre los actos de preparación de nuestras delegaciones a eventos internacionales se le debería de dar un mínimo de educación formal y hacer trabajo psicológico para poder manejar sus frustraciones. Saludos.

Jorge dijo:

4

20 de noviembre de 2014

10:36:27


Oscar, lo respeto como periodista comprometido del órgano del Partido. He seguido sus comentarios a certados sobre lo bueno y malo de nuestro deporte. En algunos debates he utilizado algunos de los datos que Usted aportó en un análisis publicado sobre la forma en que se utiliza la deserción de los deportistas cubanos y lo injusto de hacer análisis superficiales sobre el tema. Pero, con ese mismo respeto le digo: valorar de "foto confusa" lo que resulta evidente en la propia foto, no está a la altura de su destacado trabajo como periodista. Al pan, pan. La muchacha se equivocó y le costó (y nos va a costar a todos nosotros perder otras medallas). ¿No hay un protocolo para las ceremonias de premiación? Y además, ¿otra vez en el taekwondo? Que el deporte sea de combate no hace a esos deportistas ponerse por encima de las normas de educación. Si tenía el dedo lastimado (precisamente "ese" dedo, ella o alguien del colectivo técnico tenía que haber alertado de que "ese" dedo levantado podía ser interpretado como sucedió. Repito, reconocer los errores nos hace más fuertes, porque ayuda a no repetirlos, pero justificar lo que injustificable, no. Gracias (mantengo mi criterio positivo sobre su trabajo).

Latiguillo dijo:

5

20 de noviembre de 2014

10:48:02


El movimiento deportivo cubano tiene que cerrar filas en apoyo a nuestra atleta del taekwondo. En el supuesto caso de que se haya producido un gesto, sancionarla por ello sería un atentado a su derecho a la libre expresión. La pretendida agresividad u obscenidad de un gesto está sólo en la mente de quien así lo interpreta. De cualquier manera, el incidente ha llamado la atención sobre los hechos de soborno y corrupción alrededor de los árbitros actuantes, los cuales también deben ser investigados por favorecer a determinados atletas a cambio de prebendas que pueden ser fácilmente identificables. Sería absolutamente injusto que sancionaran a una atleta por llamar la atención sobre estos hechos condenables y que los perpetradores de estos hechos condenables quedasen impunes.