ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Oficiales y tripulantes de un submarino alemán U-Boat, los “lobos grises”, que operaron en la costa de Cuba. Foto: Jot Dow

Durante la II Guerra Mundial la marina de guerra alemana comenzó a activar el plan que tenía previsto desde hacía mucho tiempo de enviar submarinos a operar en aguas del mar Caribe con el propósito, principalmente, de cortar las fuentes de abastecimientos hacia Estados Unidos y de crear pánico e inseguridad en los convoy de buques mercantes, entre otros objetivos.

El 12 de agosto de 1942, un convoy de tres mercantes cubanos y uno nicaragüense zarpó del puerto de Cayo Hueso con rumbo a La Habana. El vapor Manzanillo, el mercante nicaragüense Guardián, el vapor Julián Alonso y el remolcador Humrrick.

Momentos antes de partir los buques, los caza submarinos estadounidenses exploraron la zona y no detectaron nada. Pero no era así.

El submarino alemán U 508, al mando del teniente de navío Georg Staats, a profundidad de periscopio y con las maquinas detenidas, los estaba esperando.

El primero en ser alcanzado por dos torpedos fue el Manzanillo, que explotó e inmediatamente se hundió. Minutos después el submarino nazi atacó al buque Santiago de Cuba.

De nada le sirvió una maniobra para tratar de escapar. Un torpedo le perforó el casco por la banda de estribor, a la altura del puente, por el cuarto de máquinas, partiéndolo en dos partes.

Perdieron la vida 20 tripulantes del Manzanillo y 11 del Santiago de Cuba.

El incendio provocado en los buques mercantes pudo ser observado por un grupo de marinos que estudiaban en la escuela de sonar de la Base Naval de Cayo Hueso. Meses después, el marinero Norberto Collado Abreu, quien fuera uno de los timoneles del yate Granma, recibiría entrenamiento allí.

Para que se tenga una idea de los daños que ocasionaban los ataques de los submarinos alemanes en el Mar Caribe a los buques mercantes, la mayoría viejos, lentos y sin escolta, basta con señalar el número de naves hundidas y de los marinos muertos.

El 9 de julio de 1942, la motonave Nicolás Cuneo fue echada a pique por un «lobo gris”, como se les llamó a los submarinos nazis. Un mes después, el 12 de agosto, el Manzanillo y el Santiago de Cuba, correrían igual suerte.

El mercante Mambí fue torpedeado el 13 de mayo de 1943, y el Libertad el 4 de diciembre de 1944. Aproximadamente unos 75 marinos cubanos perecieron en esos ataques. Se conoce que seis submarinos alemanes operaron en nuestras aguas.

Por esas razones no era seguro que los buques mercantes navegaran sin la escolta de los cazas submarinos. Eso estaba más que claro. Y el que lo hiciera correría el riesgo de ser hundido, como lamentablemente había ocurrido.

Estas medidas de seguridad se tuvieron en cuenta cuando se organizó un convoy de varios buques mercantes que debían navegar hacia occidente. De Isabela de Sagua a La Habana.

La protección y custodia del convoy quedó a cargo de los cazas submarinos CS-11, CS-13 y el CS-22, quienes navegaban a dos millas de la costa en zigzag, diez minutos hacia tierra, y diez hacia fuera por estribor del convoy.

Serían aproximadamente las 17:00 horas del caluroso 15 de mayo de 1943 cuando un hidroavión norteamericano Vougt King Fisher de la US Navy sobrevoló el convoy y lanzó señales de humo para advertirles de la presencia de un submarino en la zona.

Inmediatamente el líder de los caza submarinos puso en alerta el convoy. Le ordenó al Alférez de Fragata Mario Ramírez Delgado, quien comandaba el CS-13, que localizara y le lanzara cargas de profundidad al submarino enemigo.

Norberto Collado, quien era uno de los sonaristas del CS-13, se encontraba de guardia en el cuarto de sonar:

«… Me sorprendió a 1 600 yardas más o menos un sonido metálico, limpio, nítido, semejante al de una campana. Era el mismo sonido que tantas veces hube de escuchar en el polígono de prácticas. Rápido me comuniqué con el puente de mando para que el comandante dirigiera el buque hacia donde yo indicara. Este momento es el sueño de todo detectorista, porque en sus manos queda la dirección del buque.

«En zafarrancho de combate y a toda velocidad, se lanzó la embarcación hacia el objetivo. Trepidaba toda la estructura de la nave nuestra. “Entramos en la zona de peligro. La distancia se reducía con rapidez y yo iba comunicando:

–800 yardas, 750, 700, 600...

–Collado, ¿estás seguro de que es un submarino? –me preguntaba el comandante.

–Sí. Tenga cuidado que en menos de un segundo vamos a pasar sobre él.

«Cada vez estábamos más cerca: 500, 400 yardas... El sudor corría por mi frente. Tenía que girar el proyector e informar al puesto de mando el rumbo del submarino y la distancia a la cual nos encontrábamos de él.

«Rumbo en grados y sentido del movimiento. Para el submarino todo fue una sorpresa; estaba goloso y embriagado por los triunfos recientes, iba a la caza de una presa aparentemente fácil y no se percató de nuestra presencia porque le salimos de través. Los buques del convoy los tenía al frente cuando se disponía a atacarlos por la retaguardia.

«Ante estas circunstancias, el enemigo gozaba de ventajas: un mar completamente en calma, nuestros equipos de sonar tenían dificultad para localizar por la salinidad existente, compacta en ese momento; por otra parte, el equipo recoge el sonido mayor que forman las hélices de los buques del convoy y ellos siempre tratan de atacar por la retaguardia, meterse en el centro del convoy para escoger sus víctimas.

«Mi información tenía que ser muy precisa para que el puente de mando estuviera listo para arrojar las bombas cuando le pasáramos por arriba, porque a las 200 yardas no es mío, perdería el contacto con él. Entonces entró Abela que estaba de servicio en la cubierta, bajó para ayudarme. Yo seguiría la dirección y velocidad, él informaría al puente. Perdí el contacto a la mínima distancia permisible por el equipo. Así fue el informe al puente de mando, mientras el caza mantenía toda velocidad en el rumbo de combate.

«Desde la profundidad del cuarto de sonar los segundos parecían horas. Es un momento de gran tensión; ni se respira. "¿Qué estará ocurriendo en cubierta?", uno se pregunta. La espera fue de puro nervio. Yo miraba a Abela, él a mí. Ambos sin pronunciar palabras. De pronto, un gran estruendo acompañado de un movimiento brusco, estremeció todo el buque. Los dos fuimos contra las paredes del estrecho cuarto lleno de equipos electrónicos. No tenía duda, había explotado la primera bomba.

«En el momento en que por el tubo acústico le decía al comandante: "Lo tenemos debajo, no se nos puede escapar", otro estruendo; explotó la segunda... la tercera. Con el cronómetro en mano, Ramírez fue ordenando el lanzamiento de las bombas graduadas a distintas profundidades».

Reiner Dierksen era el experimentado comandante de ese submarino, el U-Boat-176. Rápidamente trató de realizar una maniobra de escape. Sumergirse a toda máquina lo más que pudiera para evitar las cargas de profundidad que le estaban lanzando.

Pero no lo logró. Tras la tercera bomba de profundidad se escuchó una cuarta explosión, más potente, como si hubiese estallado una de sus cámaras  de torpedos.

La explosión fue de tal magnitud que el caza submarino hundió su proa en el agua, y parte de ella llegó al cuarto de máquinas. Y una columna de agua turbia se elevó con fuerza, lo que indicaba que la nave enemiga había sido alcanzada por la carga de profundidad.

El caza submarino se situó entonces en la zona donde había lanzado otras bombas de profundidad, apagó los motores y Collado se puso en posición de escucha. Informó que oía con toda nitidez cómo le entraba agua al submarino, como cuando se sumerge un pomo grande vacío  y comienza el glu, glu, glu,  característico.

Una mancha de aceite en la superficie del mar con burbujas comenzó a aumentar de diámetro, lo que confirmaba que el enemigo había sido herido de muerte. El submarino alemán se estaba hundiendo con más de cincuenta tripulantes a bordo.

El Capitán de Corbeta Reiner Dierksen, fue asignado el 15 de noviembre de 1941 a la 4ta. flotilla. Realizó patrullas desde julio de 1942 hasta el 15 de mayo de 1943. Había hundido 11 buques mercantes.

Operó en el atlántico. En esta campaña fue condecorado con la Cruz de Hierro de 1ra. clase.

Las imágenes que mostramos del interior de un submarino del tipo IX-C (Tramo-oceánico), similar al U-Boat 176, corresponden al U-505, que se encuentra en el Museum of Science and Industry, en Chicago, Estados Unidos, desde el 25 de septiembre de 1954.

Este submarino fue capturado el 4 de junio de 1944 por la tripulación del destructor escolta USS Chatelain (DE 149), a 241 km de Río de Oro, costa Occidental de África.

El alférez de fragata Mario Ramírez Delgado comandaba el cazasubmarino CS 13 que hundió el submarino alemán Foto: 5 de septiembre
El entonces marinero y sonarista Norberto Collado, guió al CS- 13 a darle caza al subamarino alemán. Foto: Archivo 
Reiner Dierksen, comandante del U-Boat 176, estaba condecorado con la Cruz de Caballero,cruz de Hierro de Primera y Segunda Clase y la Insigna de Guerra U-Boat. Foto: Jot Dow
Desde septiembre de 1954 se encontraba en exhibición el submarino U-Boat – 505, a la entrada del Museum of Science and Industry, en Chicago. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Tècnicos y especialistas trabajaron para restaurar el submarino cuyo costo ascendió a 35 millones de dólares.Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
En 1989 se traslada el submarino para un local soterrado y climatizado para protegerlo adecuadamente. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Torreta con suemblema. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Popa del submarino. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago.
Vista de la sala de máquinas. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Aquí podemos apreciar los telégrafos de las máquinas y debajo el girocompás. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Sala de máquinas. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Otra vista de la sala de máquinas. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Parte de la sala de máquinas. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Sala de torpedos de popa y literas de tripulantes. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Otro ángulo de la sala de torpedos de popa. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Sala de torpedos de proa. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Otra vista de la sala de torpedos de proa. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Cámara del comandante del submarino. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
La cocina Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Cámara del comandante y pasillo. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Sala de radio. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Libro de Códigos ocupado. Con los bordes cubiertos de láminas de plomo para, en caso de emergencia lanzarlo al mar y que se hundiera. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
La famosa máquina Enigma de descifrar los códigos alemanes. También ocupada con el libro de códigos Cordinate y otros documentos secretos. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Placa del monumento dedicado a los marinos cubanos muertos durante la II Guerra Mundial. Avenida del Puerto y O Reylli. Foto: Archivo. 
Datos técnicos del Cazasubmarino CS 13 y del submarino U-176. Foto: Periódico 5 de Septiembre. 
Marinos norteamericanos a bordo del submarino U-Boat 505, cuando fue capturado el 4 de junio de 1944 Foto: Jot Dow

Fuentes: Collado: timonel del Granma, por Norberto Collado Abréu

Ecured.

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Oscar dijo:

1

14 de mayo de 2018

23:29:17


Norberto fuiste muy buen amigo, este articulo constituye un modesto y sencillo homenaje homenaje a tu persona, y un legado a las generaciones futuras. Gloria a Ud.

ragg dijo:

2

15 de mayo de 2018

05:55:51


interesante articulo ,a mi no me queda claro donde estan los restos de el submarino,en que parte de las aguas cubanas ,siempre escuche que era frente a camaguey donde sucedieron los echos .gracias

Carlos Alberto dijo:

3

15 de mayo de 2018

06:26:51


Honor a tantos combatientes caidos en tantas batallas. Gracias por su cumplimiento del deber. Sirvan estos articulos periodisticos como homenaje publico a su lucha, realmente, poco conocidas. Gracias.

Manuel Diaz dijo:

4

15 de mayo de 2018

07:13:25


Muy bueno reportage sobre submarino nazi hundido.

David DBG dijo:

5

15 de mayo de 2018

08:11:02


Excelente material.....sencillamente excelente.

Miguel Angel dijo:

6

15 de mayo de 2018

08:15:25


Excelente trabajo, había leído una descripción de los hechos parecida a ésta, mas abarcadora que aquella, las fotos son magníficas. Muchos mares y océanos estaban infestados de diferentes modelos de submarinos alemanes, Hitler le prestó gran atención a la construcción y modernización de estos buques, incluso la sobre dimensionaron, gastando enormes recursos materiales y financieros. Al principio de incorporarse usa a la guerra fueron muy destructivos y eficaces los ataques realizados por los submarinos alemanes a los convoy de buques norteamericanos y otros aliados (los alemanes hundieron 5150 barcos aliados) que trasladaban hombres y pertrechos de guerra fundamentalmente hacia Europa y África, menos hacia Asia. Después se tomaron rígidas medidas de seguridad por mar y por aire por parte de las tropas yanquis que neutralizaron a los submarinos alemanes y disminuyeron las pérdidas de sus navíos (785 submarinos nazis destruidos de los 1158 construidos). El costo pafado por los nazis fue elevado. .

Adrián dijo:

7

15 de mayo de 2018

08:28:45


Muchas gracias por este reportaje histórico. Desconocía detalles de la hazaña de los marinos cubanos.

JVJ dijo:

8

15 de mayo de 2018

09:17:31


Mis felicitaciones Delfín Xiqués Cutiño por tan buen trabajo, sigue con esta estupenda labor, por personas como usted es que muchos nos encanta la historia y más de nuestra región.

Sergio Luis González López dijo:

9

15 de mayo de 2018

11:39:15


¡Felicidades! Excelente artículo. Espero en la edición impresa puedan verse algunas de las extraordinarias imágenes. Hace poco más de 1 año mi hermano, ex-oficial de la MGR, me dio en formato digital un ensayo que titulaba "Cuba en la II GuerraMundial". Intenté contactar varias veces con un periodista de JR para ver si podía publicarlo, pero no tuve respuesta. Lo "pego" debajo, sin las imágenes. Saludos ... ---- CUBA EN LA II GUERRA MUNDIAL Autor: Ing. Juan Carlos González López Septiembre de 1939, Alemania invade Polonia. Gran Bretaña y Francia declaran la guerra a Alemania. Comienza la Segunda Guerra Mundial. Mientras, al otro lado del Atlántico, el Caribe es sol, playas y ron. Es el paraíso. La guerra es tan lejana que parece una película de la creciente y glamorosa industria de Hollywood. Nadie puede imaginarse que en breve, los tentáculos de esa gigantesca apocalipsis se lanzaran como un alud, sobre todos los rincones del planeta. El 29 de septiembre de 1941 llega a La Habana Enrique Augusto Luning en el trasatlántico español “Villa de Madrid”viaja con pasaporte de la república de Honduras expedido por el Cónsul de ese país en la ciudad alemana de Bremen. Dice ser un judío alemán que logró escapar de la persecución nazi y tiene el propósito de establecerse en la capital cubana para abrir una casa de modas. Se aloja en el segundo piso de la casa de huéspedes situada en la calle Teniente Rey número 366 entre Villegas y Aguacate con vista al puerto habanero y pocas semanas después abre la casa de modas “La Estampa” en la calle Industria 314. El 14 de octubre de ese mismo año,en una carta que envía desde La Habana un tal R. Castillo a un Sr. Mutz en Lisboa, Portugal, los censores del Estado Mayor Británico para Actividades de Censura Postal ubicado en Las Islas Bermudas, descubren un mensaje secreto escrito con tinta invisible indicando las entradas y salidas de buques del puerto de La Habana. Se notifica al FBI y al Capitán Mariano Faget, jefe cubano del Servicio de Investigaciones de Actividades Enemigas (SIAE) y comienzan las investigaciones. El 9 de diciembredespués del sorpresivo ataque a la base norteamericana de Pearl Harbor, Cuba, siguiendo el dictado de la nueva metrópoli, declara la guerra al Japón y dos días después a Alemania e Italia. En enero de 1942 la guerra submarina llega al Caribe, atacando instalaciones de refinación de petróleo y buques mercantes, causando grandes estragos y miles de víctimas. El 12 de agosto, los buques cubanos “Bahía de Manzanillo” y “Santiago de Cuba”, son torpedeados y hundidos por un submarino alemán cuando navegaban cerca de nuestras costas. Mueren 31 marinos cubanos, los cuales son velados en el Capitolio Nacional y sepultados con honores militares. El pueblo esta enardecido, llora junto con los familiares la muerte de los heroicos marinos y clama justicia. Para Batista es un buen momento para capturar y presentar al espía alemán y dar a conocer el éxito de sus agentes con el fin de obtener mejores precios y aumentar la cuota azucarera que Cuba vende a los Estados Unidos. Para el General Manuel Benítez, jefe de la policía Nacional, es una oportunidad para obtener popularidad y honores que fortalecerían sus aspiraciones a la presidencia de la República en las elecciones de 1944. Sin embargo, los agentes del FBI y del M-16 en Cuba sugieren esperar algún tiempo para descubrir todos los contactos que tiene Luning en el extranjero y los posibles cómplices en la capital. El 31 de agosto de 1942,el jefe de la policía Manuel Benítez decide detener a Luning e informa a la prensa la captura de un espía vinculado al hundimiento de los barcos Bahía de Manzanillo y Santiago de Cuba, aunque no menciona su nombre. Se inicia la causa 1366 de 1942 en el tribunal de urgencias. El juicio dura sesenta y tres días y el fallo es unánime. Pena de muerte por fusilamiento. El 10 de noviembre, Heinz August Luning es fusilado en los fosos del Castillo del Príncipe. Pero Cuba no está preparada para la guerra. La Marina de Guerra Constitucional, está formada por viejas y obsoletas embarcaciones y cuyo objetivo táctico es, en lo fundamental, de servicio de guardacostas. Por lo que se decide, bajo el programa de préstamos y arriendos de los EEUU, la preparación acelerada de personal de la Marina para conformar una flota de caza submarinos, que permita la protección y escolta de los convoyes de suministros, que de forma gradual se va incrementando en el área. El tipo de embarcación seleccionada, son los buques de patrulla, clases SC-1, construidas durante la Primera Guerra Mundial y cuyas características tácticas técnicas son las siguientes: • Construido por: WheelerYacht Company, Brooklyn NY, Estados Unidos en 1942 • Tipo: Caza Submarino • Proyecto de Construcción: Destinado al servicio del US Coast Guard. • Desplazamiento: 45 Toneladas • Dimensiones: Casco de Madera. Eslora: 25 m // Manga: 4,87 m // Calado: 1,37 m • Propulsión: Dos motores Sterling a gasolina de 600 HP cada uno, 2 hélices. • Combustible: 2200 galones de gasolina. • Velocidad: 18.2 nudos • Autonomía: 1000 millas a 12 nudos • Tripulación: 2 Oficiales y entre 10-12 Marinos • Armamento: 1 Cañón de 20 mm. y 8 cargas de profundidad de 325 libras • Equipamiento: 2 plantas eléctricas Fairbanks Morse, radio goniómetro, sonda sónica y girocompás eléctrico. Después de un intenso periodo de preparación, el 23 de marzo de 1943 son entregadas en la Base Naval de La Florida, la Flotilla de doce cazasubmarinos, conformadas de la siguiente forma: División nº 1: Integrada por los caza submarinos CS-11, CS-12 y CS-13 bajo el mando del Tte. de Navío Ramiro Ceballos Sigarroa. División nº 2: Integrada por los cazas submarinos CS-14, CS-21, CS-22, bajo el mando del Tte. de Navío Rafael Valiente Griñán. División nº 3: Integrada por los cazas submarinos CS-23, CS-24, CS-31, bajo el mando del Tte. de Navío, Osiris Pérez Soto División nº 4: Compuesta por los caza submarinos CS-32, CS-33, CS-34, bajo el mando del Tte. de Navío Mariano Franco Gancio. El mando de la flotilla se le asignó al Capitán de Corbeta Marcos Pérez Medina, quien se subordinaba directamente al Estado Mayor de la Marina de Guerra. El 13 de mayo de 1943 hace su aparición en las aguas del Caribe el U-176 al mando del Teniente de Navío Reiner Dierksen. El U-176 era un submarino del tipo IXC. Tenía algo más de 250 pies de eslora y 1.540 toneladas de desplazamiento. Podía alcanzar una velocidad de 18,2 nudos en superficie y 7,3 sumergido y estaba en capacidad de bajar hasta 755 pies. Cargaba 22 torpedos y llevaba un cañón de 105 mm y dos antiaéreas y una tripulación de 53 hombres. Frente a la costa norte de Cuba torpedeó un pequeño tanquero norteamericano, el “Nickeliner”, el que se hundió a sólo cinco millas de la costa. Casi en seguida envió al fondo a un barco cubano, el Mambí, lo que le valió el ascenso al rango de “Capitán de Corbeta”, del cual nunca se enteraría, ya que sin que él estableciera contacto con el centro de control de los submarinos alemanes en el puerto francés de Saint-Nazaire, sus superiores, enterados de su victoria, lo habían premiado apropiadamente. Los norteamericanos detectaron la presencia del submarino enemigo en las aguas cercanas a Cuba y dieron la voz de alerta. La Marina de Guerra dispuso que no hubiera movimiento de barcos como no fuera integrando convoyes. Dos días más tarde, el quince de mayo de 1943, un pequeño convoy zarpaba del puerto de Isabela de Sagua con destino a La Habana. Estaba compuesto por los mercantes “Camagüey” y “Wanks”, este último de bandera hondureña y estaba escoltado por los cazasubmarinos cubanos CS-11, CS-12 y CS-13. El jefe de la división comandaba el CS-11. El Alférez de Fragata Mario Ramírez Delgado estaba al mando del CS-13. Aproximadamente a las cinco de la tarde y todavía a la vista del faro de Cayo Méganos, el convoy avistó un avión norteamericano, un King Fisher basificado en Cayo Francés (OS2N) que acababa de lanzar una boya de humo. El piloto se acercó a los buques cubanos, movió las alas y regresó al punto donde había lanzado la boya. Estaba claro que había descubierto un sumergible, a unas quince millas del CS-13. El comandante de la división de cazas dio la orden al CS-13 de que investigara lo ocurrido y cambió el rumbo del convoy hacia la más cercana bahía de Cárdenas. El CS-13 se dirigió al objetivo e hizo un contacto excelente mediante el “sonar”. Era el sumergible que maniobraba tratando de escapar. Informado de la distancia y del rumbo del enemigo por el sonar (y por el oído bien entrenado de su operador), Ramírez ordenó comenzar el ataque con bombas de profundidad graduadas para explotar a 100, 150 y 250 pies de profundidad. La primera y la segunda descarga explotaron normalmente, pero con la tercera se sintió otra explosión adicional. Lo sucedido era probablemente que, al explotar esta última carga demasiado cerca del casco del U-176, la concusión había provocado la explosión de uno de los torpedos del submarino. Se recuperó el contacto acústico, pero el blanco ya no se movía. Los cubanos, después de la cuarta explosión, cuya columna de agua había casi inundado la popa del navío, escucharon un ruido raro, como el de un líquido llenando un recipiente y finalmente un silbido que iba desapareciendo poco a poco. En la superficie apareció una gran mancha de aceite. Para asegurar la victoria se lanzaron dos bombas más, con la espoleta graduada a 250 pies, pero en realidad no eran necesarias. El U-176 había terminado sus aventuras y Reiner Dierksen y su tripulación descansaban ya en su tumba acuática del Mar Caribe. Increíblemente esta hazaña fue silenciada por el régimen de Batista y no fue hasta octubre de 1946, en una emocionante ceremonia llevada a cabo en el Arsenal de Casa Blanca que el entonces Presidente de Cuba, Ramón Grau San Martín, le impuso a Ramírez Delgado y a todos los tripulantes del CS-13 la Orden del Mérito Naval con Distintivo Rojo. Distinción más que merecida. El historiador de la marina de los Estados Unidos, Almirante Samuel Elliott Morrison lo dijo bien claro en su libro “The Two Ocean War”: “Con la excepción del Canadá, nuestro aliado más valioso en la América del Norte fue Cuba”. TRIPULACIÓN DEL CS-13 Alférez Mario Ramírez Delgado Comandante Alférez Carlos Cuadra Garrote 2º Comandante Cabo Cesáreo Barcelar Corbillón Fogonero-maquinista Marinero de 1ª Luis Valdés Martínez Contramaestre Marinero de 1ª Juan Pérez Hernández Fogonero-maquinista Marinero de 2ª Santiago Rodríguez Ávila Timonel Marinero de 2ª José Rubiera Quintana Timonel Marinero de 2ª Eligio Carcacés Gutiérrez Artillero Marinero de 2ª Luis Veranes Casasús Señalero Marinero de 2ª Norberto Collado Abreu. Operador de Sonar Marinero de 2ª Roberto Bayona Otero Cocinero Años más tarde Norberto Collado Abreu volvería a encontrarse con la historia, cuando en otra hazaña legendaria condujo como timonel, al histórico Yate GRANMA con su valiosa carga hasta las costas de Oriente en una travesía épica.

Jimmy Respondió:


19 de enero de 2020

16:53:22

Muy bueno su comentario Sergio, lo felicito. Demuestra usted tener acceso a detalles de estos hechos que nunca he podido encontrar. Mi bisabuelo fue un tripulante de alguno de estos navíos militares cubanos que tenían la misión de escoltar a los buques mercantes. Por ello recibió alguna especie de condecoración firmada por algún alto funcionario de los Estados Unidos de aquel entonces. Según mis abuelos, la carta que había recibido su padre estaba firmada por el presidente de los Estados Unidos, y describen que tenía un sello muy llamativo. El documento no se preservó de la manera adecuada y desapareció. Es una pena que no pueda encontrar alguna información sobre el tema. Conoce usted si existe algún registro donde esté asentada la información relacionada con los nombres de los tripulantes el navío y la condecoración recibida? El nombre de mi bisabuelo es Miguel Ángel Blanco Rodríguez. Muchas gracias de antemano.

Sergio Luis González López dijo:

10

15 de mayo de 2018

11:45:55


Otra cosa, un artista de Cienfuegos, Mateo Torriente, hizo una escultura dedicada a las víctimas del mercante "El Mambí". La escultura originalmente se ubicó en la rotonda que cierra la calle 37, frente al Palacio de Valle y el Hotel Jagua. No sé por qué se retiró y años después se ubicó en su emplazamiento actual, en una paqrue delante de la entrada del centro recreativo llamado "Los Pinitos", al final del malecón cienfueguero. En la base había una tarja con los nombres de los marineros, pero se desprendió y se partió; la última vez que la ví no había sido reparada. Ojalá el artículo sirva para estimular el cuidado de los símbolos locales que guardan la memoria histórica.

eduardo dijo:

11

15 de mayo de 2018

12:05:05


una historia muy interesante, triste por los marinos mercantes caidos pero rica en cuanto a honores a los marinos de guerra de la marina cubana..Fue el primer submarino destruido en el mar del caribe y atlantico. se puso de manifiesto la union entre La marina de Estados unidos y la de Cuba. Ademas El sonarista Collado algo que se pasa por alto en el reportaje tuvo una vez mas cita con la historia..al ser el timonel del yate granma en su travesia hacia cuba y fue durante muchos años quien cuido del yate Granma en el museo de la revolución, siendo asi un heroe en dos guerras distintas..a estos heroes anonimos gloria eterna.

yane Respondió:


15 de mayo de 2018

14:51:45

Debe leer con más atención, en el artículo si se menciona

pjmelián dijo:

12

15 de mayo de 2018

13:40:35


¡ Bah ! La pseudo republiquita azucarera, vasalla y perrita huevera del Imperialismo Gringo. No siento la menor empatía hacia ningún lame botas, aunque sean compatriotas ... por accidente.

ale1973 dijo:

13

15 de mayo de 2018

14:03:41


Muy interesante artículo. La gloria del hundimiento del Unico submarino alemán que pudo ser hundido en América, corresponde a marinos cubanos.

Georgina Castiello Respondió:


27 de agosto de 2021

08:03:30

Mi padre el aflerez de fragata Aurelio A Castiello Santos aunque no se menciona iba en el CS -11 y recuerdo sus emocionados relatos al respecto.

Yo dijo:

14

15 de mayo de 2018

14:19:03


Un trozo de historia jamas contado muy buen reportaje

Ignacio Travieso dijo:

15

15 de mayo de 2018

14:30:02


Conocí en Cuba la nieta de uno de los marinos sobrevivientes de uno de esos barcos cubanos,su apellido es Castineira,ella me contó que su abuelo al hundirse el barco se agarró a una cámara que flotaba,pero el aceite le quemo su rostro,al ser rescatado,un marinero le limpio su rostro,la cámara la colgó en la puerta del baño de su casa por la parte de adentro.Alli estuvo toda su vida,según me contó Ana Maria Castineira

Yesenia Respondió:


16 de abril de 2025

01:37:53

El tío de mi abuela era marinero del barco Santiago de Cuba. Su nombre era Julio Miranda Digat. Que interesante conocer más

Antonio Reyes Fernandez dijo:

16

15 de mayo de 2018

15:48:46


Los que tuvimos la suerte de conocer en persona y ser amigo de Norberto Collado jamas podemos olvidar a ese valiente combatiente revolucionario que ademas de tener ya una historia en la marina de guerra condujo a el Granma en su travesía desde Mexico con los expedicionarios, cuanta modestía tenía este hombre, noble y sencillo; me parece muy justo que se escriba sobre él, las nuevas generaciones deben conocer que con esos hombres se hizo la revolucion y con ellos siempre tendremos un compromiso de defenderla a toda costa.

jorge Jrp dijo:

17

16 de mayo de 2018

08:41:45


Esta es nuestra preciosa historia escrita y protagonizada por hombres sencillos...llamados CUBANOS, orgullo para la PATRIA

Juan Rodriguez dijo:

18

30 de mayo de 2018

20:45:22


Que interesante relato, muy bien contado

orelvys dijo:

19

9 de junio de 2018

13:11:06


interesante es conocer nuestra historia

julio dijo:

20

9 de noviembre de 2019

17:10:37


quisiera saber si los restos del submariono hundido fueron rescatados.