ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

La Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana es un engendro vengativo que va dirigido a quebrar el alma de Cuba, mediante una gran sangría, provocando un inmenso shock que la deje postrada para siempre. Es el proyecto de exterminio de una nación.

Vamos a imaginar dos escenarios hipotéticos, digamos que imposibles para los que tenemos fe en la capacidad de resistencia y valor de nuestro pueblo.

Primero: El enemigo imperialista y sus aliados, haciendo uso de su poderío militar, logran ocupar la mayor parte del país y establecer un gobierno de transición, luego de proclamar el fin de la Revolución.

Segundo: La desunión, el engaño, el desaliento sembrado por el enemigo, la traición, hacen que «dejemos caer la espada» como en 1878 –no se descarta un Baraguá–. Se establece un gobierno de transición y las tropas estadounidenses ocupan el país para garantizar la llegada de «ayuda humanitaria».

¿Tendríamos entonces elecciones «libres y democráticas»?  No, ese gobierno de tránsito, nombrado a dedo por las tropas intervencionistas, no puede convocar elecciones hasta que el Congreso de Estados Unidos no lo apruebe.

El presidente estadounidense o su procónsul nombrado al efecto, debe elaborar cada seis meses un informe al Congreso sobre cómo marcha el proceso de transición en la Isla ocupada. Nos asalta entonces una duda, ¿cuánto durará ese proceso si establecen cada seis meses la necesidad de un informe? ¿Qué tiempo permanecerán en territorio nacional las tropas yanquis? Respuesta para ambas preguntas: No se sabe (se recomienda leer el Plan Bush).

Al fin, después de quién sabe cuántos años, el Congreso de EE. UU. aprueba que se realicen elecciones. ¿Qué pasa con el bloqueo económico, comercial y financiero? ¿Acaso se levantó cuando se proclamó el fin de la Revolución? No, no se levantó, ese no es el plan, se mantiene intacto durante la transición, como férreo mecanismo de presión.

Bueno, ya finalizó la transición, ya tenemos presidente y gobierno al estilo y al gusto yanqui. ¿Quitarán el bloqueo? Cabría pensar que sí, pero no, eso no es lo que establece la aberración que lleva la firma de Helms y Burton, el presidente o su procónsul deben certificar al Congreso que se han devuelto o pagado su valor o indemnizado a sus «antiguos propietarios» estadounidenses, incluidos los cubanos convertidos después de 1959 en cubano-americanos, todas y cada una de las propiedades, nacionalizadas, intervenidas o decomisadas de acuerdo con las leyes revolucionarias apegadas al Derecho Internacional.

La «indemnización» o «compensación» según calcularon expertos estadounidenses en 1997, tendría un valor aproximado de 100 000 millones de dólares. Se contempla también la renegociación del acuerdo sobre la Base Naval de Guantánamo, sin garantías para su devolución.

Nuestras casas, nuestras tierras, nuestras escuelas, nuestras fábricas, nuestros centros de recreación, nuestros hospitales, nuestros centros de investigación, todo lo que haya quedado, libre de la depredación de las grandes transnacionales durante el periodo de transición, de país ocupado –recordar 1898–, pasaría a manos de los antiguos propietarios o de los que compraron esos bienes a los dueños originales, y lo que es peor, a manos de especuladores, cobradores de deudas y bandidos de toda laya.

Para pagar los procesos, las indemnizaciones y las deudas, los gobiernos cubanos tendrían que recurrir a
préstamos, por ejemplo al FMI, que generarían intereses cada vez mayores y crearían una espiral inacabable de saqueo.

Existen personas en Estados Unidos, empresas y grupos de negocio que han comprado «propiedades» en Cuba a sus «antiguos dueños», personas que trafican con el valor de esas propiedades, que poseen títulos reales o falsificados, que se mueven en un mercado extraño, ilegal en todos los sentidos.

Especuladores inmobiliarios han vendido parcelas a futuras constructoras, existen diseños de «La Habana futura», un gran negocio para el que se afilan los dientes no pocas hienas, que sueñan con barrer municipios enteros y construir supermercados Walmart, McDonald’s, casinos de juego, enormes edificios de oficinas, barrios caros para gente muy rica y condenar a la gran mayoría de la población capitalina, a las villas miserias tan abundantes en las grandes ciudades de América Latina.

Caeríamos en manos de los fondos distressed o holdouts, más conocidos como fondos buitre. Los cubanos tardaríamos años en pagar una deuda casi impagable, pues ¿cómo podría pagarla un país arrasado, esquilmado, empobrecido por la guerra y la ocupación, un país que habría perdido a una buena parte de sus hijos en edad de trabajar y producir? Quedaríamos en manos de garroteros dispuestos a «chupar» hasta la última gota de la riqueza nacional.

Vamos a hablar claro, a lo cubano, no lo lograrán, como dijo Fidel, el pensamiento y la obra de los comunistas cubanos perdurarán. Cuba perdurará, «los cubanos somos de hierro y podremos resistir las más duras pruebas». Nos levantaremos una y otra vez a defender la libertad, generación tras generación.

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JORGE TAVEL dijo:

6

17 de abril de 2019

07:43:10


Mas claro ni el agua! habra dificultades,qiuen lo duda,pero ,el mismo libreto que se repita hace 60 años, lo que hay que hacer es trabajar duro ,y hacer que Estados Unidos cada dia sea menos relevante para CUBA. aunque haya que vivir con la parte mala de el por el resto de nuestra existencia como Nacion. .

Javier dijo:

7

17 de abril de 2019

07:43:21


Creo que es hora de cambiar el Rumbo.

Frank M Respondió:


17 de abril de 2019

08:48:37

Por curiosidad ?que rumbo propones?.

Enmanuel (pichy) Respondió:


17 de abril de 2019

08:50:18

Perdón?, primero muerto antes que defraudar a los que han caído en defensa de nuestra soberanía, podrá ser dificíl, sí, pero de ahí a entregarnos así nada más?, nunca!! Lo que prima ahora mismo es unidad, producción, confianza y compromiso! Conmigo ni cuente pa entregar por lo que tanto hemos luchado, cuente conmigo para defender donde sea y como sea esta revolución!

Bárbaro Respondió:


17 de abril de 2019

09:12:49

Javier, ¿Qué quieres decir que crees que es hora da cambiar el rumbo? Pienso que es una frase un poco derrotista y entreguista porque es ambigua. Aquí se está a favor o en contra, pero dejándolo bien claro sin lugar a dudas ¿por cuál bando tú te inclinas? Hay que resistir, resistir, resistir, luchar, luchar, luchar y vencer, vencer y venceremos porque hace más de 60 años que estamos venciendo. Este es un país de PATRIA O MUERTE porque AQUÍ NO SE RINDE NADIE y antes de cejar en el empeño como dijo Martí:"Primero se unirán las aguas del mar del sur con las del mar del norte y nacerá una serpiente de un huevo de águila". ...La sangre que en Cuba se derramó nosotros no debemos de olvidar por eso unidos debemos estar recordando aquellos que muertos están...

Gustavo de la Torre Morales Respondió:


17 de abril de 2019

11:37:17

No por menos, Vladimir Ilich Lenin dijo: "No es posible triunfar en la Revolución proletaria, no es posible defenderla, teniendo en las propias filas a reformistas, a mencheviques"... lo que nos lleva a Fidel cuando el 16 de diciembre en 1991 dijo: "(...) con lacayos no se defiende un pueblo, con lacayos no se defiende la tierra, no se defiende la patria, no se defiende la libertad, no se defiende el honor,no se defiende nada; con patriotas, con revolucionarios, con hombres y mujeres valientes es posible defenderlo todo (...)" No hay que cambiar el rumbo, eso nunca... en todo caso lo único que debe seguir haciendo la Revolución, en manos del pueblo, es estar consciente del momento histórico que vive y cambiar lo que debe ser cambiado, sin perder principios, sin retroceder frente al enemigo, sin concesiones, sin traición ni engaños... y eso ya lo dijo el Comandante el 1 de mayo de 2000.

Maria Luisa Brunet Capote dijo:

8

17 de abril de 2019

07:52:17


Tenemos que resistir, tenemos que prepararnos más internamente, desarrollar nuestra economia, trabajar intensamente y aprovechar las oportunidades externas de convenio extranjero para ello. Si no resistimos, las consecuencias las pagaran nuestros hijos, nuestros nieto, nadiea sabe lo que tiene hasta lo pierde. Nosotros sabemos lo que tenemos y eso hasta con los dientes tenemos que defenderlo. La libertad, la salud, la educación, la solidaridad, el humanismo. Luchar y luchar, esas conquistas no debemos perderla. Unidos todos venceremos.

Fredy León dijo:

9

17 de abril de 2019

08:14:52


Unidad, conciencia y organización para defender la revolución y para avanzar con pasos firmes en la construcción de la sociedad socialista de bienestar y seguridad para todos.

Félix Edmundo Díaz dijo:

10

17 de abril de 2019

08:48:58


Bastaría un "Sin comentarios" o, para que los de enfrente entiendan bien, un "No comment", mas no es ocioso compartir unas breves líneas, no para complementar a Raúl Capote, lo que asumo innecesario, sino para sumar (y que puedan contar) este sentimiento al de millones de cubanos, vaya juntarlo al de unos 8 millones y pico para que después no digan que calcularon mal como hace 58 años... somos una tierra rodeada por mar, mismo que nos trajo a Hatuey por Baracoa, a Maceo por Duaba, a Martí y Gómez por Playitas de Cajobabo, a Fidel, Raúl, Camilo y Che junto a otros 78 valientes por Las Coloradas, para hacer esta Revolución que hoy tenemos y hemos defendido por 60 años, y defenderemos por siempre. La historia ha demostrado que otros "arribos" a nuestras costas con propósitos diferentes fracasaron, léase infiltrados y Girón; ¿Por qué habrían de triunfar otros? Raúl Capote nos ilustra dos escenarios imposibles, válidos para hacernos ver qué pasaría y eso que muestra tiene el sabor de la peor masacre de la historia de este continente, huele a muerte y es precisamente ese último término el que condiciona el grito de guerra de este pueblo hacia la resolución inequívoca de vencer. Como hace 58 años en las esquinas de 23 y 12: ¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!