ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Las asambleas de rendición de cuenta son un momento trascendente para la participación del pueblo. Foto: Alberto Borrego

La representación y participación popular en Cuba es tema de conversación casi permanente en una parte significativa de la sociedad, y es deseable que así sea, puesto que nuestro sistema político solo puede evolucionar si asegura el consenso nacional indispensable en el camino hacia el desarrollo de nuestro socialismo y la preservación de la independencia nacional.

En ese sentido, en medio de desafíos y condicionantes de diverso tipo, ya sean de carácter externo o interno, objetivo o subjetivo, el futuro inmediato, concretamente del 2015 al 2018, será escenario de procesos dirigidos a continuar el perfeccionamiento del Estado.

La cubana es una sociedad que constantemente está hablándose a sí misma a través de sus representantes, uno de los cuales, el más cercano, es el vecino que elegimos en la circunscripción para integrar la Asamblea Municipal. En ese diálogo sistemático, tienen un enorme peso los planteamientos de los electores, ya sea en las reuniones de rendición de cuenta del delegado o en los despachos semanales, que este debe tramitar como parte de sus deberes.

Es muy común que a ese compañero al servicio de los demás se le valore justamente por su capacidad y entrega en el desempeño de su investidura, pero sobre todo se le juzgue por la solución de los problemas que le trasladan. Por eso es bueno conocer, cuando está a punto de concluir el XV mandato, cuántos planteamientos se han podido resolver o no, y reflexionar al respecto de manera breve.

En diciembre último, durante el Periodo Ordinario de Se­siones, co­mo cada año, la Asamblea Nacional fue informada y se habló mucho, tanto en las comisiones como en el plenario, acerca del comportamiento de la economía, sus dificultades y perspectivas. En esa oportunidad conocimos que el Producto Interno Bruto solo creció un 1,3 % en el 2014, y que en el 2015 se espera alcanzar un índice ligeramente superior al 4 %.

Esos resultados nos permiten imaginar los límites de lo que se pudo o podrá hacer para satisfacer aspiraciones justas y necesarias, colectivas e individuales de las cubanas y cubanos, y también la magnitud de los esfuerzos de organización y planificación que han hecho posible solucionar 856 442 planteamientos, del millón 171 209 recogidos por los delegados en el actual mandato, iniciado a finales del 2012, de acuerdo con estadísticas de las Oficinas Auxiliares del parlamento cubano, al cierre de febrero último.

Un total de 314 767 planteamientos —un 26,88 %— no han sido solucionados; unos por imposibilidad inmediata de concretarlos; otros porque están en ejecución y algunos porque se han trasladado para el plan del 2015.

En correspondencia con el Acuerdo 6560 del Comité Eje­cutivo del Consejo de Ministros, el diputado Esteban Lazo Hernández, presi­dente de la Asamblea Nacional, ha indicado los procedimientos a tener en cuenta en la recepción, tramitación y gestión de los planteamientos, de manera que quede clara la responsabilidad de cada cual en el camino hacia su so­lución.

Las cifras citadas se refieren solo a aquellos planteamientos que corresponde tramitar con las administraciones, pues no se consignan otros que fueron resueltos por la misma comunidad, como los relacionados con las ilegalidades, las labores de higienización o en favor de la convivencia social, en los que suelen converger y mezclarse acciones propias de las organizaciones de masas.

“No creo que toda la población conozca cómo es y quiénes intervienen en el proceso de la tramitación de los planteamientos”, nos comentó Roberto Armas López, jefe del área de Información y Análisis de las Oficinas Auxiliares del parlamento cubano.

“Lo primero —agrega— es que el delegado reciba y registre adecuadamente los planteamientos y los en­tre­gue a la Secre­taría de la Asamblea Municipal que los concilia con el Con­sejo de la Ad­minis­tración Mu­nici­pal (CAM), para su tramitación”.

Con independencia del seguimiento que dan los delegados a los planteamientos y cómo debe tenerse en cuenta su examen en todo el sistema del Poder Popular —consejos populares, asambleas municipales y provinciales y sus respectivas comisiones, y en los Consejos de la Administración Municipales (CAM) y Provinciales (CAP), los cuales rinden cuenta sistemática a esas asambleas sobre el cumplimiento de las soluciones—, y en los Organismos de la Administración Central del Estado (OACE), el asunto no puede depender solamente de los análisis en reuniones, pues deben realizarse encuentros en los lugares donde existan problemas, en busca del mayor intercambio de opiniones con el pueblo y dar la más adecuada solución o respuesta a las situaciones planteadas.

Esto ha hecho posible en todo el país, según los reportes, que las respuestas positivas hayan ido mejorando a pesar del cúmulo ascendente de tareas que deben asumir los órganos locales en virtud de la implementación de los Lineamientos del VI Congreso del Partido; sin embargo, no es menos cierto también que, cuando el problema llega a muchas administraciones, entonces la cosas no marchan como es debido.

El planteamiento da un traspiés en un consejo de dirección donde es analizado como algo meramente estadístico, y sus integrantes no se detienen a considerar que todos los problemas no son iguales, por lo que el proceso debe ser asumido con un ingrediente alto de sensibilidad y comprensión acerca de qué implicaciones tendría prolongar o no liquidar una situación que afecta la calidad de vida de un número mayor o menor de personas. De no proceder así, los implicados no estarán desempeñando bien su papel de servidores públicos.

“Ello es determinante —agrega Armas López— a la hora de decidir cuál solución deberá priorizarse o incluirse en el plan de la economía, para garantizarle los recursos materiales y humanos, precisar el tiempo, hacer las coordinaciones pertinentes y lo que es más importante: consultar a los delegados, al presidente del Consejo Popular e incluso a los vecinos, porque el papel aguanta todo y sobre la mesa todo cuadra. Puede suceder también —y sucede— que no se precise quién dará seguimiento a cada situación, o no se determine una fecha y lugar para comprobar cómo se concretan las decisiones”.

Al finalizar cada proceso de rendición de cuenta, una relación de los planteamientos que no tienen solución en la provincia, se remiten al Consejo de Ministros, para que se consideren en los OACE; también las opiniones de los electores, sobre todo las quejas, son el elemento principal de los debates de los diputados en las Comisiones de Trabajo Perma­nente de la Asamblea Nacional ante cada periodo ordinario de sesiones, en sus intercambios con los ministros y en sus programas de fiscalización y control a entidades del país en el transcurso del año.

El tema de los planteamientos es, además, un elemento de discusión promovido personalmente por el también miembro del Buró Político, Esteban Lazo, en sus reuniones con los presidentes de las asambleas en las provincias y en los encuentros que convoca desde hace varios años con todos los cuadros en ese nivel. A ello se suma el accionar sistemático por parte de la Secretaria de la Asamblea Nacional y de los funcionarios bajo su responsabilidad en sus visitas de trabajo a la totalidad de las provincias y muni­cipios.

Una decisión que ha eliminado muchos problemas en la medida de lo posible, fue la de incluir su solución en el plan de la economía de los territorios, lo que ha ido avanzando en virtud de que todos los implicados en esa tarea —muy compleja sobre todo abajo— han sido capaces de planificarla y organizarla. A través de esta vía, en los años 2013 y 2014 se ha dado solución, nacionalmente, a casi 40 000 planteamientos, los cuales demandaron recursos de distinta envergadura en medio de necesidades y carencias acumuladas.

Como ha reiterado Esteban Lazo Hernández, un buen número de quejas e insatisfacciones no tienen como base las escaseces o limitaciones económico-financieras, y no se hubieran expresado de no haber existido deficiencias en la producción y los servicios, indisciplinas, pobre exigencia y fallas en el control interno, detrás de lo cual siempre hay un incumplimiento en el deber o la ética de algún directivo.

Un buen cuadro se caracteriza por mantener un cuidado especial de los vínculos personales e institucionales con el pueblo. Disgusta sobremanera que un administrador no indague con los vecinos de la comunidad, donde está enclavada su entidad, sobre el grado de satisfacción con la calidad de lo que produce o con el servicio que brinda. Eso daría al elector o grupo de electores, además, una excelente oportunidad de aprobar con su opinión si un planteamiento se ha resuelto bien, poniéndose así un verdadero punto final a un problema y emprendiendo mejor, con cada experiencia, la solución del próximo.

Si nuestros administradores dialogaran de forma más sistemática con la gente —sobre todo aquellos que están cerca de ella—, se agregaría un interlocutor a esa conversación de la sociedad consigo misma, la relación entre todos los implicados sería más eficiente y muchos planteamientos dejarían de ser una cifra porque dejaron de serlos.

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Israel dijo:

1

30 de marzo de 2015

07:09:13


Soy de la opinion que los dirigentes tienen que llegar a la base para concer e interactuar con los de alli, pero tambien tienen qe fiscalizar ellos lo que sus repesentantes estan haciendo para el logro de ls buenos resultados, es inconsebible que sean resueltos los problemas de determinada sircunscripcion sin que el delegado no tenga en todo su mandato una visita a su comunidad de su presidente de consejo popular y digo mas que el presidente del poder popular de su municipio no llegue a ese consejo popular para interactuar con su pueblo, esas visitas se producen solo a los consejos populares donde se esta realizando una obra pero a la otra parte del consejo no se visita, y nadie me puede decir que en dos años de trabajo no se puede visitar a todos los conssejos populares por la maxima direccion del poder popular y a todas las circunscripciones por parte del presidente del consejo, nuestro pueblo se acostumbro durante años a que sus maximos reprecentantes interactuaran con ellos años tras años. Me pregunto. Porque no existe hoy esa politica y solo interacuan si a caso el primero de mayo y el 26 de julio y eso si se pudiera llamar interactuar porque ese dia se habla para todo el pueblo no para una circunscripcion o consejo populra o municipio. si nuestros dirigentes salieran mas para las comunidades a quien representan entonces el pueblo estaria mas convencido de su trabajo y de como se trabaja en la solucion de las dificultades, tanto comunitarias como municiales y nacionales. Recuerden que el delegado es un trabajador mas de nuestro pueblo que en sus horarios de descanso tiene que trabajar para su comunidad.

Alina dijo:

2

30 de marzo de 2015

10:17:55


Este es el Pollo del Arroz con Pollo!!

Alina dijo:

3

30 de marzo de 2015

10:18:25


Este es el Pollo del arroz con Pollo!!

AL dijo:

4

30 de marzo de 2015

15:26:02


Pienso que este tema no necesita de más análisis, comentarios ni planteamientos, pues es un tema ya VIEJO, lo que se necesita son soluciones y comenzar a trabajar a las cosas que sabemos están mal y podemos cambiar.