ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Un cabezazo de Sasa Kalajdzic le dio una espectacular clasificación a Austria en el último minuto del partido final de la fase de grupos. Foto: AFP

Este domingo empiezan los enfrentamientos de muerte súbita en el Mundial de fútbol con el duelo de dieciseisavos entre Sudáfrica y Canadá. El lunes prosigue la cartelera a base de Brasil-Japón, Alemania-Paraguay y Países Bajos-Marruecos.

El próximo día nos esperan las ofertas de Noruega-Costa de Marfil, Francia-Suecia y México-Ecuador; el miércoles confrontarán Inglaterra-República Democrática del Congo, Bélgica-Senegal y Estados Unidos-Bosnia y Herzegovina. La siguiente hoja del calendario exhibe España-Austria, Portugal-Croacia y Suiza-Argelia, mientras cerrarán el viernes Australia-Egipto, Argentina-Cabo Verde y Colombia-Gana. 

La fecha conclusiva de la fase de grupos arrancó este sábado en la llave L. Los asistentes al MetLife Stadium de Nueva Jersey apreciaron cómo Inglaterra finalizó a la cabeza con siete puntos, tras vencer en el segundo tiempo la resistencia de los decorosos panameños, por 2-0.

Jude Bellingham ha tenido dos temporadas consecutivas muy complejas a nivel de clubes, mas cuando se enfunda el uniforme de los Tres Leones nos hace recordar su enorme nivel. Abrió la cuenta con la zurda al minuto 62, pese a estar incomodado por una marca, en un tiro de esquina cobrado por Bukayo Saka.

Poco después sirvió un centro medido desde la izquierda para el cabezazo de Harry Kane a la entrada del área chica, quien batió al portero istmeño a contrapié.

Los centroamericanos dispusieron de ocasiones a través de Amil Murillo, el revulsivo Ismael Díaz, Tomás y José Luis Rodríguez, «Puma», quien realizó un contragolpe y estuvo a punto de clavar la bola en un ángulo, cuando aún persistía el abrazo sin goles. Aunque en esta contienda no anotaron, los panameños disputaron partidos muy reñidos, en comparación con su debut en Rusia-2018.  

Al unísono, en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, Croacia derrotó a Gana 2-1 para avanzar segundo en el apartado, mientras los africanos, con cuatro unidades, se colaron entre los ocho terceros con resultados más destacados. Un minuto después de la media hora Petar Sucic inauguró la pizarra con un zapatazo cruzado desde la frontal del área, hacia el rincón diestro bajo de Benjamin Asare.

Derrick Luckassen igualó al 73 en una pelota parada servida por Ernest Nuamah, aunque al principio lo anularon por fuera de lugar, pero pronto el VAR corrigió esa decisión.

Justo una decena de minutos más tarde, con un cabezazo fantástico, Nikola Vlasic concretó un trazo del mago Luka Modric en un tiro de esquina para recuperar la ventaja del equipo con la indumentaria a cuadros. En la primera mitad Vlasic había estado a milímetros de marcar, con un derechazo por el césped que se estrelló en un poste.

SOLO LE FALTA UN TOQUE AL SABOR DEL CAFÉ COLOMBIANO

Colombia volvió a realizar una magnífica presentación por el apartado K, más allá de los dos bostezos en el marcador frente a Portugal, en el Hard Rock Stadium de Miami.

Los sudamericanos han ascendido en cuanto a su cantidad de disparos por partido: 15 en el debut contra Uzbekistán, 20 frente al Congo y 24 ante los lusitanos. Además, junto a los españoles y belgas son los que más han tirado en las mitades iniciales, aunque han adolecido de mejor puntería y capacidad resolutiva en el último sector de la cancha.

Casi descosen la banda izquierda de la defensa ibérica, con internadas de Jhon Córdoba, Jhon Arias y Santiago Arias. Luis Díaz ocupó una posición alejada de la banda, para ayudar en la creación por adentro, mientras James Rodríguez, además de regalarnos destellos de una visión y una precisión magistral en sus pases, desplegó un esfuerzo físico digno de aplausos, en la primera línea de presión.

Los europeos contaron con las suyas, en especial una de Bruno Fernandes que encontró una respuesta formidable del guardavallas Camilo Vargas, tras una barrida fallida en el intento de cortar la diagonal de la muerte.

Luis Suárez, quien ingresó en el complementario, fue una pieza más de los cafeteros en los desbordes por el lado diestro, pero les faltaba tomar la decisión adecuada en cada oportunidad.

El central Davinson Sánchez, con una labor defensiva sobresaliente –sostenida en su velocidad y capacidad de anticipación–, desató la locura de los sudamericanos con una diana de testa en el descuento de la segunda parte, pero la tecnología la retiró porque tenía medio dedo por delante de su marca más cercana.

A la par, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, los congoleños remontaron y alcanzaron su boleto en su segunda participación en estas lides, primera con el nombre oficial actual de ese país. 

Aunque el uzbeko Eldor Shomurodov aprovechó el adelantamiento del portero con una vaselina maravillosa desde la izquierda, Yoane Wissa –quien encendió la esperanza de los africanos con el empate a uno frente a los portugueses– emparejó de penal al 68.

Diez minutos después Fiston Mayele apareció delante de la meta para rematar un balón suelto, tras un disparo de un compañero rebotado en la zaga. Por último, en el agregado, el propio Wissa salió por la izquierda del área hacia afuera para crear un espacio y mandó un derechazo cruzado imposible de parar. Se convirtió en el héroe de toda una nación.

OTRO RÉCORD DE MESSI Y UNA PAZ ENGAÑOSA

Lionel Messi entró como suplente cuando faltaba media hora del duelo entre Argentina y Jordania, escenificado en el AT&T Stadium de Dallas y correspondiente al grupo J, pero le bastó para imponer una marca más en su carrera.

Devino el primer jugador capaz de dejar su huella goleadora en siete partidos seguidos de mundiales, desde los octavos de final de Catar-2022. Además, se reafirmó líder en la presente edición, con seis tantos, y se colocó a una conversión de alcanzar, también en condición de pionero, la barrera de los 20 en esta competencia.

Lo consiguió con un tiro libre rasante al minuto 80, en un choque donde la Scaloneta anidó dos pelotas en las redes por esa vía, pues al 19 lo había hecho Giovani Lo Celso, hacia el palo más alejado del arquero, con una contribución fundamental de una falsa barrera ubicada por la Albiceleste.  

Lautaro Martínez, con un penal al 31, se quitó la inmensa presión de buscar su primer gol en estos certámenes, mientras Mousa Al-Tamari recortó en su momento por el otro conjunto. Más allá de recibir solo esta diana en la ronda de grupos, la selección de Lionel Scaloni ha mostrado algunas lagunas, sobre todo en el centro del campo, que deberá solucionar frente a escuadras más fuertes.

El último enfrentamiento de esta fase inicial del evento fue el más espectacular, aunque hubiera podido resultar muy aburrido si sus protagonistas austriacos y argelinos pactaban un abrazo que les convenía a ambos para seguir adelante y eliminar a los expectantes iraníes.

Sí existió un empate en el Arrowhead Stadium de Kansas, pero, por suerte para la afición y el bien del fútbol, concluyó 3-3, con anotaciones de cada conjunto sobre la hora.

El histórico delantero de los europeos Marko Arnautovic mostró flexibilidad, próximo al área chica, para rematar un trazo de David Alaba y eludir el custodio de los postes. Cuando llegaban al descanso el argelino Rafik Belghali se gastó un jugadón por la derecha, desparramó un defensor en el suelo y la incrustó en el ángulo del primer palo.

En el complementario Marcel Sabitzer, un hombre que nos tiene acostumbrado a un golpeo formidable, lo lució desde la frontal del área para recuperar la ventaja austriaca. La estrella africana Riyad Mahrez estableció las tablas de nuevo cuando definió por la derecha una asistencia de Houssem Aouar, quien llegó a la línea final por el otro lado.

Luego del minuto 80 parecía que ambos estaban conformes con el resultado y no intentarían hacerse más daño, manejaban el balón en dirección horizontal. Entonces vino a la mente el pacto de Gijón en el Mundial de España-1982, cuando Alemania Federal y Austria acordaron que los primeros vencieran 1-0 para avanzar ambos y eliminar a Argelia.

Sin embargo, esta vez los argelinos decidieron cambiar la historia. Al 90+3, cuando ya habían dormido a los rivales con sus toques intrascendentes, enseguida demostraron que no existía ningún convenio y con dos trazos verticales volvieron a hallar la fórmula Aouar- Mahrez para irse delante.

Los atónitos europeos en ese momento estaban descartados de los dieciseisavos, pero entonces Michael Gregoritsch logró recentrar el esférico con su cabeza por la derecha para que el gigante de dos metros Sasa Kalajdzic, también con la testa, salvara a los suyos y les diera unos días más de vida en la lid planetaria.   

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