Cuando Otto Oñate ganó dos medallas de bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2018, con sede en Barranquilla, no imaginaba qué sucedería después. Su vida parece sacada de una novela y nos muestra lo accidentada que suele ser esta.
El guantanamero estuvo tres años separado de las pesas. Causas de fuerza mayor lo motivaron: la salud de su madre. Define su existencia con la palabra «renacer».
Otto volvió a ser noticia cuando, a finales del pasado año, con solo cuatro meses de entrenamiento, volvió al podio, a lo más alto, ganador de tres preseas de oro en el clasificatorio centroamericano.
«A nivel personal no me importan las medallas, solo quiero alcanzar mis marcas y mejorarlas. Si haciendo eso llega el lauro, pues bienvenido», confiesa quien, según el colectivo de entrenadores, figura como el único título pronosticado en Santo Domingo para la selección masculina.
TRES AÑOS EN EL DESIERTO
«Mi mamá estaba enferma y me retiré para cuidarla. Volví en agosto de 2025», cuenta. Esa etapa en el desierto, sin fama, gloria o cualquier otra cosa, lo formó como ser humano. «He madurado y valoro más lo que tengo. Cuando joven, por la euforia, uno quiere comerse el mundo y se desespera. Todo tiene su momento y hay que saber esperarlo.
«En ese tiempo que estuve fuera apenas entrené, bajé de 61 a 55 kilogramos. Toda mi vida la dedicaba a mi madre. Cuando ella se recuperó, decidí premiarla con la alegría de hacerme grande», comenta.
París-2024, y la magia de la televisión, fueron las vitaminas que le dieron energías a Oñate en su decisión de volver al máximo rendimiento. «Estaba con mi mamá y mi hermano viendo la competencia de las pesas; allí me subió el deseo de que ella me pueda ver un día en unos Juegos Olímpicos, o en algún otro evento internacional.
«Gracias a ella puedo estar aquí nuevamente. Le debo mi carrera deportiva porque es quien más me ha apoyado», confiesa.
Nunca se jubiló de su trabajo, pese a que llegó a considerar seriamente la idea del retiro. «Allá en mi provincia fui entrenador, esa faceta me gusta más. Uno puede lograr muchas cosas, pero formar a un atleta como persona y deportista resulta algo muy lindo.
«La satisfacción de entrenar a niños y verlos ascender, sabiendo que tu huella está en ellos, es inefable. Empecé en la categoría 11-12, con quienes ganamos cuatro medallas de oro nacionales; luego estuve en la Escuela de Iniciación Deportiva con adolescentes».
EL RETORNO
En 2024, una visita a Guantánamo de Camilo Ramírez, comisionado nacional de la disciplina, marcó el retorno de Oñate. «Él me aconsejó empezar a ejercitarme de nuevo y me dijo que en septiembre nos veríamos de nuevo aquí en La Habana», recuerda.
Así lo cumplió, con altas y bajas, hasta que en el verano pasado, tras solo un mes de entrenamiento intenso, pasó las pruebas de control e ingresó de nuevo en la preselección nacional.
«Mi clave ha sido pensar fuerte y firme en lograr los objetivos. Cuando no lo haces, vas a fallar. Hay que sobreponerse a todos los dolores y problemas sin dudar de uno mismo», expone su llave al éxito.
Cuatro meses pasaron de su regreso en agosto de 2025, cuando fue incluido en el equipo que competiría en el evento clasificatorio a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo. «Me sorprendió que me llevaran, por el poco tiempo, no esperaba ir. Tenía fe en ganar el boleto, pero jamás pensé en tres medallas de oro», relata.
«Todo me salió bien. Me hace muy feliz pues no llevo un año entrenando y estoy lejos de mi cúspide deportiva. Pienso alcanzarla antes de Santo Domingo. Si lo consigo, no debe de haber problemas en lograr el título».
El poeta José María Heredia, durante su periodo de exilio, expresaba: «¿Cuándo, ¡Dios mío!, acabaría la novela de mi vida y empezaría al fin su realidad?». Parafraseándolo, podemos decir que Oñate vivió su novela, y su porvenir le trae buenos augurios.
Su venidero reto será el Campeonato Panamericano con sede en Panamá, del 27 al 30 de abril. «Me siento bien y trabajo duro. Sería falso decir que alcanzaré mis mejores marcas históricas, pero es lo que busco. De hacerlo, puedo llegar al podio», concluyó.






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