Pocas veces un empate sin goles suscitó tanta alegría como el alcanzado este miércoles por la selección masculina cubana de fútbol Sub-17 ante Belice. El resultado aseguró la clasificación a la Copa del Mundo, con sede en Catar este año.
Los Leones del Caribe sumaron el punto necesario para, con siete, terminar fuera del alcance de unos salvadoreños que, ya sin opciones, superaron por 5-1 a Curazao. Así alcanzaron el único cupo disponible en el grupo f hacia el certamen planetario y exhibieron balance de tres anotaciones a favor y una en contra.
La proeza brotó de los botines de Yankarlos Iglesias, autor del doblete en el triunfo ante la Selecta; de Deiby Borrell, goleador del encuentro frente a los curazoleños; del arquero Yulio Noslén Godínez, quien mantuvo con sus atajadas la ventaja mínima en ambos triunfos; y de todos cuantos corrieron la cancha para construir y proteger este sueño.
Dirigidos por el avezado entrenador artemiseño Sandro Sevillano, esta generación volverá a una contienda del orbe en este rango etario por primera vez en más de tres décadas.
Según los datos brindados por el historiador Alfonso Moncada, la selección solo asistió a este tipo de certámenes –cuando la categoría era la Sub-16– en la tercera y la cuarta edición, Escocia-1989 e Italia-1991.
Durante la experiencia inaugural, en el Estadio Hampden Park de Glasgow, sucumbieron por 3-0 ante Baréin y frente a los locales, mientras en la última fecha, el 14 de junio, sumaron su único punto por una igualdad a dos con Ghana.
Dos años más tarde, en el Stadium Armando Pichi de Livorno, perdieron por 2-1 ante los propios ghaneses, les marcaron tres –aunque recibieron siete– a España y tuvieron una meritoria derrota por la mínima contra otro histórico, Uruguay. Concluyeron en los puestos 15 y 16 de esas lides, respectivamente.






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