
Cuba no pudo cumplir con su objetivo de conquistar, por decimotercera ocasión, la corona por países en el Campeonato Mundial Juvenil de Boxeo, celebrado en los últimos días en la ciudad polaca de Kielce.
La armada de la Mayor de las Antillas llegó a la cita con nueve representantes y grandes opciones para mandar en una lid donde han brillado varios boxeadores cubanos, quienes, posteriormente, prosiguen con una exitosa carrera en la categoría de mayores.
El inicio fue alentador, al mantener un invicto que se extendió a 11 victorias, hasta que Yislán Barrera (49 kg) perdió por 5-0 contra el tailandés Ritthiamon Saengsawang.
A medida que la intensidad de los combates y la calidad de los oponentes fueron aumentando, llegaron varias derrotas cubanas. Solo Jorge Luis Felimón (91 kg) logró la medalla de oro, mientras Dany Lafó (69) y Fernando Arzola (+91) alcanzaron el bronce.
La imposibilidad de competir antes del evento, a causa de la covid-19, pudo ser un factor que impidiera una mejor cosecha de medallas. No obstante, los muchachos cubanos llegaron a Polonia en buena forma física.
Ahora toca pasar la página en el aspecto colectivo y repasar las situaciones que obstaculizaron la obtención de un botín con más preseas. Urge poner la mirada en los futuros eventos del boxeo juvenil.
Varios de estos jóvenes pasarán, en los próximos meses, a integrar las filas de la preselección nacional de mayores, y continuarán elevando su nivel técnico.
Aunque el objetivo principal no se alcanzó, tampoco se puede pensar que la actuación fue un desastre. Solo quedaron por delante de Cuba en el boxeo masculino las representaciones de Rusia (2-3-2), Kazajistán (2-2-1), Uzbekistán (2-0-2) y la India (1-0-3).
Si excluimos a la India, los otros tres países son las potencias boxísticas de los últimos años, y tienen una rivalidad que se extiende desde las categorías de cadetes hasta los conjuntos de mayores.
No se puede pensar que, por este resultado, el boxeo cubano ha dado un paso hacia atrás. En ocasiones los objetivos no se logran porque el rival o los rivales mostraron una calidad superior.
Lo acontecido en Kielce debe servir como un botón de muestra para que, de aquí a los próximos dos años, Cuba presente una escuadra superior. El trabajo se debe concentrar en los púgiles que hoy militan en las filas de cadetes.

















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