Es indiscutible que la UEFA Europa League es un torneo hecho a la medida del Sevilla. El club andaluz logró por sexta vez proclamarse campeón del certamen continental, al derrotar este viernes por 3-2 al Inter de Milán en un trepidante juego, disputado en la ciudad alemana de Colonia.
El once español aprovechó tres veces los balones aéreos para superar a una defensa experimentada y cualificada. Los dirigidos por el entrenador Julén Lopetegui se sobrepusieron al gol inicial desde el punto penal, marcado por Romelu Lukaku (5´) y al tanto del empate transitorio (2-2) de Diego Godín (35´). El once sevillano puso la garra al conseguir los desbordes necesarios por las bandas que le facilitó generar suficiente peligro hasta conseguir el triunfo.
La final inició con gran intensidad y goles. Los dos conjuntos no se respetaron y alternaron la llegada a los respectivos arcos contrarios durante el primer tiempo. El choque estaba a la altura del trofeo, a pesar de que las gradas no tenían público como parte de las medidas sanitarias para evitar la propagación de la COVID-19.
La cabeza del delantero holandés Luuk de Jong (12´y 33´) estuvo bendecida por los dioses del fútbol para asestar correctamente hacia la portería de los italianos. El atacante, con sus tantos, se reivindicó de una temporada irregular, donde llegó a perder en algún punto la titularidad a manos del marroquí Youssef En-Nesyri.
A pesar de disponer de una mejor plantilla, el Inter fue de más a menos y, por momentos, en el segundo tiempo le faltó intensidad y ritmo a su juego para lograr el empate (3-3). Lukaku peleó cada balón a sus pies ante una defensa nerviosa y llena de carencias, pero estuvo aislado del resto de sus compañeros, en particular de Lautaro Martínez.
Lukaku desvió el remate de chilena cobrado por el brasileño Diego Carlos (74´) y sentenció el encuentro en favor de los sevillistas. El fútbol no fue justo con dos jugadores que estamparon un partido diametralmente opuesto. Al artillero belga de poco le valió el buen encuentro que desarrolló, mientras Diego Carlos, quien pudo ser expulsado del duelo y defensivamente estuvo desacertado, se inventó una chilena que valió una copa europea.
Cuando se reanudaron los octavos de final de la Europa League, el Sevilla no estaba por arriba del Manchester United ni del Inter de Milán, por lo que no parecía el favorito a ganar la lid, sin embargo, los andaluces vencieron a esos dos colosos y demostraron ser de la «realeza futbolística».












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