El equipo femenino holandés de balonmano se coronó campeón del mundo por primera vez en su historia, en Kumamoto, al derrotar en la final 30 goles por 29 a «las guerreras» españolas.
Las holandesas habían compartido grupo con las cubanas, a quienes vencieron por 51 a 23. En aquel partido una de las más destacadas fue Lois Abbingh, quien anotó en diez oportunidades.
Abbingh fue la heroína ante España. En el último minuto cobró el penal que supuso el marcador definitivo. Su séptimo gol del partido y el 71 en todo el torneo, la colocó como la máxima anotadora por delante de la sudcoreana Eun Hee Ryu (69).
Por el bronce, Rusia, campeón olímpico de Río 2016, superó a Noruega 33 por 28, para así obtener su primer metal mundialista desde 2009.
Cuba repitió su mejor resultado. Pese a caer en todos sus partidos en la primera fase, las antillanas demostraron estabilidad en el ataque, al anotar 112 goles.
En la Copa Presidente las pupilas de Jorge Coll lograron victorias frente a Australia y Kazajstán para acceder al puesto 21. Las líderes en puntos por el equipo fueron Lisandra Lussón (29) y Yunisleidy Camejo (25), ambas contratadas en la Liga Española. La portera Niurkis Mora fue seleccionada la mejor jugadora del enfrentamiento ante Serbia y la mejor atleta femenina de deportes colectivos en nuestro país.
Con este resultado la selección nacional no asistirá a los torneos preolímpicos previstos para marzo de 2020. El próximo mundial será en España en 2021.






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Ramon dijo:
1
19 de diciembre de 2019
15:21:54
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