
Villa Clara.–Cuentan que por la intrincada comunidad de La Sabana, perteneciente al municipio de Camajuaní, correteaba todos los días un muchacho gigantón, que por las tardes lo mismo jugaba béisbol, que le caía atrás a un balón de fútbol, baloncesto o voleibol; cualquiera le daba igual, porque lo de él era el deporte.
La suerte de Yoel Cubillas Rojas comenzó a cambiar el día en que a ese consejo popular llegó una comitiva del Inder, donde iba Víctor Clark Sosa, un entrenador de baloncesto con olfato para descubrir el talento y la semilla escondida que existe en muchísimos lugares de Cuba.
«A qué te dedicas, larguirucho», le preguntó Víctor a Yoel, a lo que el jovencito contestó: «Estoy becado en una escuela de Vueltas donde curso el noveno grado, pero lo mío es el deporte».
Fue entonces que surgió la propuesta de hacerle las pruebas correspondientes en la eide de Santa Clara para algún deporte como el de las canastas o el voleibol, atendiendo a la estatura del muchacho, quien con solo 15 años tenía un físico envidiable para trabajar con él, expresa Clark Sosa, quien no se equivocó con Cubillas, actual pívot de los equipos de Villa Clara y Cuba de baloncesto.
«Cuando entré a la eide ya era juvenil, y lo que sabía de ese deporte era lo que había practicado de manera empírica. Soy muy persistente y disciplinado, por eso enseguida comencé a progresar hasta llegar al equipo de Villa Clara», nos dice Yoel.
Con 24 años y 2,04 metros de estatura, el «guajirito» de La Sabana confiesa que le gusta más la defensa, en especial coger rebotes y poner «tapones», aunque sabe que en el baloncesto eso no es todo, porque se gana encestando canastas, razón que lo ha llevado a insistir en ese terreno donde muestra una efectividad en los tiros de campo cercana al 60 %.
Cubillas, quien fuera el Jugador Más Valioso de la final de la Liga Superior e integrante del quinteto ideal de la reciente postemporada, promedió 13,2 puntos anotados y 14,5 rebotes por partido, con cuyo resultado contribuyó a que los Lobos de Villa Clara obtuvieran por segundo año consecutivo el trofeo de campeones.
Respecto a su equipo, señaló que juegan con cohesión y concentrados, razón fundamental de sus victorias. «Aquí cada quien hace el pedacito que le toca, por esos las cosas nos salen bien», expresó Cubillas.
Acerca de sus planes futuros, señaló que le gustaría volver a jugar y probarse en otras ligas. Ya lo hizo en la de El Salvador, considerada por él como una experiencia aportadora en lo personal, al mejorar técnicamente, además de competir en un baloncesto con características diferentes al nuestro. Con el club Rápido de la Unión promedió 14 puntos e igual cantidad de rebotes por partido y concluyó sexto entre los reboteadores de la liga, con 352, y en igual posición en bloqueos, al realizar 52.
Sobre los aspectos que debe mejorar, reconoció que es el tiro de tres puntos, en lo que trabaja junto a los entrenadores, además de ganar en fuerza, porque su posición de pívot la requiere.















COMENTAR
Ramon dijo:
1
14 de mayo de 2019
18:27:31
Jonny dijo:
2
22 de mayo de 2019
11:48:32
Responder comentario