ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Puede ser que en una Serie Nacional de béisbol la ofensiva se dispare y en la siguiente disminuya. Algo similar ocurre con el pitcheo, en ocasiones por arriba de las cuatro carreras limpias permitidas y en otras ligeramente por debajo. Muchos son los factores que influyen en todas las ligas del mundo, desde el bote de la pelota hasta la altura del montículo.

Sin embargo, hay un factor en nuestras Series que siempre se mantiene en el mismo rango, siempre por debajo de la media aceptada en todo el universo beisbolero: el fildeo.

Revisando las estadísticas de la pasada 57 Serie encontramos la cantidad de pifias en la segunda fase por parte de los seis conjuntos clasificados: Artemisa, Industriales, Granma, Las Tunas, Matanzas y Pinar del Río. Fueron en total 287 para un average de 972 en los 133 partidos efectuados. De los seis, los Vegueros fueron los peores al guante al cometer 61 errores.

En la presente temporada los seis encartados en la lucha por el título llevan más o menos idéntico ritmo al anterior, pues el porcentaje de fildeo colectivo es de 972 con los Azules, líderes hace un año, ahora en la cola al promediar un muy bajo 964 y 76 errores acumulados.

Durante años nos hemos preguntado las causas. Muchas son las opiniones, desde el mal estado de la mayoría de los terrenos hasta la falta de concentración de los fildeadores, así como los pésimos tiros de los jardineros a los cortadores y de estos a las bases. Lo cierto es que año tras año vemos el mismo panorama. La respuesta la tienen los entrenadores con el trabajo diario en el terreno de juego.

El tema da para mucho más, comenzando por el estudio de las carreras inmerecidas que soportan los lanzadores. Volveremos sobre él en próximas ediciones.

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