No resultaría ocioso repasar, aunque sea someramente, cómo anda un renglón deficitario en nuestra Serie Nacional de béisbol.
Ante todo, es un hecho que la mayoría de nuestros estadios carece de un terreno en óptimas condiciones, dificultad agravada por las continuas lluvias.
A esto se le agrega la buena cantidad de jóvenes prospectos que compiten en esta edición de la Serie, la mayoría con poca o ninguna experiencia en un béisbol de mayor nivel, sin haber actuado bajo presión en una instalación repleta de una esquina a la otra. Falta oficio y concentración de la atención, especialmente cuando se produce una situación complicada con rivales en las almohadillas.
En estos momentos –sin contar los desafíos de ayer–, el total de errores en el torneo es de 345 en 306 partidos, es decir, más pifias que encuentros, y el promedio de fildeo es bajo, 971. El equipo de peor average es el que ocupa la cima de la justa, Industriales, con 31 marfiladas en 19 juegos. Esto le ha representado un lastre a su pitcheo, pues 23 de las carreras toleradas han sido inmerecidas.
En lo que va de temporada en Grandes Ligas, el average de fildeo es superior a 980, con tres equipos (Arizona Diamondbacks, Nacionales de Washington y el campeón de la Serie Mundial, Astros de Houston) empatados con 989.
Mucho trabajo en el terreno es necesario para llegar a ese nivel de calidad, horas bajo el sol, dedicación en extremo, unido todo esto a una mejor atención a los terrenos y a los esforzados trabajadores de mantenimiento, héroes anónimos de nuestro deporte nacional.






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Andrés R dijo:
1
6 de septiembre de 2018
08:42:26
industrial dijo:
2
6 de septiembre de 2018
09:09:13
roger dijo:
3
6 de septiembre de 2018
13:06:22
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