ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Con su experiencia olímpica en Río 2016, Marcia Videaux puso a Cuba en el concierto estival por primera vez en 12 años. Foto: Foto: Mónica Ramírez

Yareimi Vázquez Cedeño se alejó de la gimnasia artística tras un accidente en la viga de equilibrio que la condujo directo al quirófano en el 2004. En ese momento, quizá ella no imaginó que permanecería fuertemente vinculada a dicha disciplina, pues casi tres lustros después es, en gran medida, artífice del regreso de nuestro país a planos estelares tras varios años en el ostracismo.  

Justamente, desde el fin del ciclo olímpico en Atenas 2004, la gimnasia femenina cubana fue un fantasma en los escenarios internacionales, sin protagonismo en ninguno de los niveles competitivos, situación que ha variado a partir de los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz, México.

En la urbe azteca, Yesenia Ferrera ganó el primer título regional para Cuba en el presente siglo, y la estela de éxitos continuó después en los Panamericanos de Toronto y diversas Copas del Mundo, con protagonismo de Marcia Videaux, quien, además, obtuvo una histórica clasificación olímpica tras dos ciclos estivales en blanco.

Yesenia Ferrera es una de las exponentes que ha devuelto el brillo a la gimnasia femenina cubana. Foto: Ricardo López Hevia

Pieza fundamental en todos esos éxitos ha sido Yareimi Vázquez, entrenadora de la escuadra femenina desde el 2011, quien a sus 32 años ha roto esquemas con su liderazgo. «Nunca en la gimnasia femenina una mujer había comandado la selección nacional, y lograrlo fue un paso importante, aunque el camino no ha sido sencillo.

«Tuve que ganarme la confianza de las atletas y de los directivos, demostrar que era capaz de asumir este reto. Afortunadamente, la constancia y los resultados han ayudado a establecerme junto a un colectivo ahora sólido. Te repito, ha costado llegar hasta el punto actual y todavía queda mucho por recorrer», aseguró la preparadora en diálogo exclusivo con nuestro diario.

Yareimi habla en calma, la misma que transmite a sus discípulas, un grupo de chicas en plena adolescencia que ven en ella a una figura materna.

«Trabajar entre mujeres es muy complicado, muchas veces no nos ponemos de acuerdo. Acá la dificultad se multiplica, porque las muchachas están en una edad difícil, empiezan con los primeros novios, tienen inquietudes y en ocasiones no se entregan totalmente a la preparación física por temor a cambios drásticos en su cuerpo».

Ante ese panorama repleto de complejidades, precisa Yareimi, le corresponde al colectivo de entrenadoras fungir como educadoras, formadoras y pedagogas, hablarles a las atletas desde el plano de la amistad, en pos de encaminarlas.

«Más que entrenadoras, nos toca ser madres, desempeñar ese rol con mucho cuidado porque sus padres están lejos y no pueden abordar con ellas distintos temas. No obstante, nosotros ponderamos la comunicación con las familias para reforzar la confianza; tenemos que hablar el mismo idioma.

Por ejemplo, de nada sirve que los padres les digan una cosa por una parte y luego nosotros expresemos otras ideas en la escuela, hay que unificar criterios y optar siempre por la decisión que beneficie a las niñas.

«Hasta ahora lo hemos logrado y eso ha incidido no solo en los buenos resultados, sino también en la motivación para que continúen vinculadas al deporte de alto rendimiento, pues de las últimas generaciones se han perdido muchos talentos entre 15 y 18 años», confiesa Yareimi, satisfecha porque Yesenia, Marcia y el resto de las chicas que forman parte de la selección nacional han superado ese umbral.

Yareimi Vázquez (derecha) es entrenadora, amiga y madre de las gimnastas en la selección nacional. Foto: Mónica Ramírez

EL VALOR DE LA VOZ DE LA MUJER

Hablando de comunicación, integración y trabajo de grupo, Yareimi recuerda cuánto han cambiado las dinámicas respecto a su etapa como atleta, en la cual había un flujo unidireccional.

«Sufrí mucho la escasez de diálogo. Antes, alguien decía “es por aquí’’ y ya no se cambiaba de rumbo, nadie más podía opinar. Por suerte, ahora es diferente, y creo que en gran medida las cosas han cambiado porque hemos sabido imponer nuestros criterios con argumentos, hemos aprendido a convivir con ideas diferentes.

«Yo creo que tantas personas no pueden seguir el mismo criterio, es bueno que existan discrepancias, y sobre esa base trabajo con las muchachas. Yo expreso mi punto de partida como entrenadora, pero ellas tienen todo el derecho a decir lo que piensan, a fin de cuentas, son las que van a competir», destaca la entrenadora, quien hace valer la voz de la mujer en cualquier escenario.

En su incesante faena por lograr la excelencia, considera que todavía sus discípulas deben ganar en personalidad y pulir distintos aspectos para crecer individualmente y encumbrar la gimnasia artística femenina cubana.

«Yo siento que han evolucionado, pero les falta madurez y responsabilidad ante la tarea. Sabemos que tienen poca experiencia competitiva, pero no pueden pensar que las cosas negativas solo les suceden a ellas.

«Por ejemplo, ahora tuvimos una base de entrenamiento en Japón, la cual fue muy provechosa porque intercambiamos con atletas de primer nivel. Allí lo vimos, ellas también se equivocan, cometen errores, pero jamás bajan los brazos ni dejan de esforzarse», revela la entrenadora, quien confía en seguir la estela triunfal de los últimos años y subir más el listón.

«Cuba logró muy buenos resultados en la gimnasia femenina a finales de los 90 y a principios del presente siglo, pero después no se dieron más resultados casi en una década, hasta ahora. Nos sentimos honradas de formar parte del resurgir, y estamos seguras de que podemos obtener un resultado a nivel mundial. Nos queda un mundo por recorrer, y que nadie lo dude, la mujer ha recuperado el protagonismo en este deporte».

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jose Alberto Lima triana dijo:

1

7 de marzo de 2018

03:30:52


Pienso y comparto con todo lo que dice la entrenadora la gimnasia en cuba hira subiendo escaños poco a poco yo en lo particular soy de cardenas matanzas y en mi provincia soy jue provincial de gimnasia aerobia y estoy en vías de superación ser juez nacional y si la profesora pone todo si empeño y las atletas también si podemos lograr muy buenos resultados en este tan lindo deporte y sobre todo lo más importante es el empeño que también pongan las atletas pero estoy seguro que podrán lograr mejores niveles internacionales