El Real Madrid exhibió su estirpe de equipo grande para ganarle, inobjetablemente, al Manchester City por 1-0 y obtener el añorado boleto a otra final de la Liga de Campeones de Europa, su decimocuarta en su excelsa historia futbolística.
Con la baja por lesión del delantero Karim Benzema y con su principal figura Cristiano Ronaldo a media máquina, el equipo blanco apeló a Gareth Bale, Toni Kroos y Luka Modric para que halaran del conjunto merengue y estos respondieron de manera categórica a la exigencia de las circunstancias.
En sentido general, este miércoles el Real Madrid mostró un fútbol compacto, sólido en la defensa, con un mediocampo preciso en la entrega del balón, sin cometer demasiados errores y un Cristiano Ronaldo que disputó cada pelota como si fuera la última.
Del gol poco que comentar. Carvajal recibió solo por derecha un balón que cedió a Bale, quien optó por centrar al área, pero Fernando lo desvió sutilmente para introducir la pelota en su propia puerta, cuando corría el minuto 20.
Con la apertura del marcador, el once dirigido por Zinedine Zidane continuó presionando tibiamente en busca del gol que diera la tranquilidad a su enloquecida y fiel afición. Aunque ese tanto nunca subió al marcador, el conjunto blanco supo controlar los compases del choque frente a un rival al que le pasó factura su falta de experiencia en semifinales europeas.
Solo en los minutos finales los ingleses trataron de poner algo de dramatismo al encuentro, pero ya era muy tarde. El Real Madrid hacía rato había cerrado el partido.
El 28 de mayo, en el estadio San Siro de Milán, los dos principales clubes de la capital española —Real y Atlético— protagonizarán una final que tiene ribetes de revancha, tras escenificar estos dos clubes hace par de años un histórico juego en Lisboa, por la conquista de Europa.

















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saul dijo:
21
9 de mayo de 2016
15:46:49
Dasiel dijo:
22
9 de mayo de 2016
15:53:04
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