ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El 26 de julio de 1965 nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, en Villa Clara, anunció el fin del bandidismo en Cuba, a pesar de que no fue hasta diciembre de ese mismo año, en que, con la localización y derrota de la última banda, dirigida por Juan Alberto Martínez Andrade, entonces jefe del llamado Frente de Camagüey, que se eliminó este flagelo definitivamente. Foto: Archivo de Granma

A juzgar por lo expresado por Roly Peña –director de LCB2– a Cubarte, el sitio digital del Ministerio de Cultura, en reciente entrevista, habrá una tercera parte de esta exitosa serie televisiva realizada por RTV Comercial: «Les voy a decir algo que nadie sabe: ganan los buenos. Hasta ahí llego. Y sí, estoy investigando en Pinar del Río, creo que es donde debió empezar toda esta saga porque allí existían Los Malagones. Fue donde se crearon las milicias que vemos en la temporada del Escambray y en la de Matanzas».

«Sería ideal –prosigue–  para cerrar el ciclo e, incluso, para que pueda ser un aporte a las escuelas. Veo el audiovisual como un libro, puede ser útil no solo para entretener, sino también para estudiar un fenómeno. No es menos cierto que hoy se consume más televisión o audiovisuales que lo que se lee un libro. Entonces, hay que empezar a ver el audiovisual como un elemento que debe servir para estudiar».

La noticia, estoy seguro, alegrará a muchos por lo que significó en la historia de la Revolución Cubana posterior al 1959, y por el ejemplo que dio al mundo, sobre todo, al gobierno de los Estados Unidos, que sufrió una gran derrota, pues no pudo doblegar la decisión de todo un pueblo de ser libres e independientes.

Como explica el director de la serie, es cierto que la captura de los primeros bandidos tuvo lugar en Pinar del Río, provincia donde llegaron a existir 20 bandas, con 256 bandidos y unos 300 colaboradores, y que fueron Los Malagones los primeros milicianos que se encargaron de enfrentarlos y vencerlos. Los Malagones fue una iniciativa de nuestro Comandante en jefe Fidel Castro, quien creó una escuadra de milicias constituida por campesinos que luego se extendió a todo el país. Además de en Pinar, hubo bandidos en Matanzas (46 bandas, con 866 bandidos y unos 1200 colaboradores), Camagüey (8 bandas, con 99 bandidos), Oriente (39 bandas, con 964 bandidos y unos 1300 colaboradores) y en Las Villas (177 bandas, con 2005 bandidos y unos 6000 colaboradores).

Precisamente, por esta última provincia comenzó la serie, en mi opinión, porque la limpia del Escambray es la más conocida de todas las operaciones contra bandidos que llevó a cabo la máxima dirección del país junto con las Fuerzas Armadas, las Milicias Nacionales Revolucionarias, el Ministerio del Interior y las compañías serranas y pobladores de las montañas que se les unieron. Además, porque fue aquí donde mejores existieron las condiciones geográficas y socioeconómicas para el desarrollo de esta modalidad de la agresión que contra Cuba preparó el gobierno de los Estados Unidos y la CIA, apostando por una posible victoria de la contrarevolución, que los llevara al derrocamiento de la Revolución.

Aunque desde el mismo año 59 ya comenzaron a existir los primeros bandidos, no fue hasta 1960 que este tipo de lucha que algunos llamaron «alzamientos guerrilleros» cobró fuerza. Tanto que fue el propio Comandante Fidel Castro quien se puso a la cabeza de su enfrentamiento. El 8 de septiembre de 1960 comenzó lo que se conoce como operación Limpia del Escambray, y fue el propio Fidel, al mando de un reducido grupo de combatientes,  quien capturó al jefe de banda Alberto Walsh y quince de sus acompañantes. Entonces Fidel nombró como jefe de operaciones al Comandante Manuel Piti Fajardo (quien en noviembre cayó en la lucha) y como su segundo, al también Comandante Vitalio Acuña «Vilo».

Miles de milicianos se incorporaron a la Lucha Contra Bandidos y muchos fueron los que ofrendaron sus vidas por la Revolución. Foto: Archivo de Granma

El 3 de julio de 1962, mediante la Directiva 00023, que estableció la formación de las tropas de Lucha Contra Bandidos (LCB) en todo el país, se creó esa sección en el Ejército Central, al frente de la cual se nombró al Comandante Raúl Menéndez Tomassevich, quien recibía misiones directas de Juan Almeida Bosque, jefe del Ejército Central, a quien se debe la creación de la sección de Lucha Contra Bandidos (LCB) y se perfeccionaron los métodos de enfrentamiento a partir de una mejor utilización de los recursos y de una mayor coordinación entre las tropas en operaciones, las Milicias que participaban voluntariamente en la persecución de los alzados y los Órganos de la Seguridad del Estado.

Cuando el 26 de julio de 1965, en Santa Clara, en el acto de conmemoración del XII Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada, Fidel anunciara la derrota del bandidismo en Cuba, en su discurso expresó: «hay que decir que ni un solo asesinato quedó impune; hay que decir que ninguno de aquellos malhechores que ultimaron a brigadistas, a maestros, a obreros, a campesinos, logró escapar; hay que decir que la ley y la justicia cayeron sobre los culpables. Pero la erradicación de esas bandas no se hizo sin sacrificios».

Las bandas, formadas por esbirros, oficiales y soldados del antiguo ejército, junto a otros comprometidos, con bien cargadas cuentas para con la justicia, acorralados en el país, que prefirieron alzarse en armas en lugares montañosos antes de ser capturados dejaron una larga estela de muerte en nuestros campos. Según el libro Bandidismo: Derrota de la CIA en Cuba (2008), de Pedro Etcheverry y Santiago Gutiérrez, más de 200 civiles fueron asesinados por los alzados, entre ellos más de 60 campesinos y trabajadores agrícolas, 13 niños y nueve maestros voluntarios, brigadistas y colaboradores de la Campaña de Alfabetización. Las bajas de las fuerzas revolucionarias que combatieron a los bandidos fueron unas 590, además de cientos de heridos y unos 250 incapacitados de por vida.

Y sí existieron bandidos como Felo Sánchez (en la piel Jorge Treto en la serie), de Tomás San Gil, Pepe Rebozo, Julio Emilio Carretero, Osvaldo Ramírez, igualmente de entre el grupo de combatientes que los enfrentaron surgieron figuras como las de Ramón de la Caridad Treto Fernández más conocido como Mongo Treto, el Teniente Treto o Mongo el del G-2 y Juan «Puro» Villalobos, de cuyas historias como «rastreadores de bandidos» surgió el personaje de Mongo Castillo (Osvaldo Doimeadiós); Gustavo Castelllón Melián (El Caballo de Mayaguara) que da lugar en la serie al Gallo (Fernando Echevarría), por cierto, a los milicianos del Caballo le decían potricos; Enrique Otero (Gallego); Andrés Hurtado, a quien Fidel le puso «el capitán de los descalzos» porque siempre anduvo así, y otros como los de Alberto Delgado, conocido como El Hombre de Maisinicú.

Coincido totalmente con nuestro colega Pedro de la Hoz, quien tras darse a conocer la primera parte de LCB escribió que la serie debe alentar, y de hecho lo ha logrado, la búsqueda de referencias históricas y la avidez por conocer quiénes fueron los combatientes y agentes antes mencionados así como los jefes, los Comandantes Raúl Menéndez Tomasevich, Manuel «Piti» Fajardo, Lizardo Proenza, Pineo, y Luis Felipe Denis Díaz .

La serie ha logrado despertar el interés por conocer más de la LCB, de la cual existe una abundante literatura cubana ( por lo menos más de diez textos, –que, en mi opinión, es poco conocida y divulgada–, así como materiales audiovisuales, que deberían ponerse con mayor regularidad en la Televisión, incluso, existe un documental sobre la vida de Mongo Treto que hizo la Televisión Cubana en 1980, y por eso encuentro muy justo que se cierre el ciclo completo de esta ejemplar historia de fidelidad, amor a la Patria y  la Revolución que se llamó  Lucha Contra Bandidos.

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Eddy López Bello dijo:

21

28 de marzo de 2021

18:17:49


Creo que el ICRT el ministerio de cultura y todas las instuciones de este país responsables de salvar la historia de cuba deberian tratar mas estos temas para que nuestros jovenes y los ya no tan jovenes no olviden pero sobre todo sientan el orgullo que sentí yo por ser cubano y ver lo que ha logrado este pueblo en su larga lucha por la libertad, perdiendo en el camino a muchos de sus mejores hijos que no son siempre los primeros en caer pero si los que siempre están en el lugar que se les necesita