
Luis Carbonell, el Acuarelista de la Poesía Antillana y símbolo de la cultura cubana, ha dado su adiós definitivo, a los 90 años de edad, este sábado, a las 5 de la madrugada. La sala Villena de la UNEAC acoge su cadáver hasta las 3:30 de la tarde en que sus restos mortales serán traslados al panteón familiar en la Necrópolis de Colón.
Sendas ofrendas florales del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y del General de Ejército, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz, fueron enviadas, para rendir tributo al entrañable artista, hasta la sala Villena de la Institución, donde se encontraba Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Díaz-Canel Bermúdez refirió que Carbonell representa una personalidad imprescindible de la cultura cubana. “Una generación como la mía —explicó— creció escuchándolo y admirándolo. Tuve la oportunidad de conocerlo personalmente en sus visitas a provincia donde ocupé determinadas responsabilidades, y siempre llegaba con su afabilidad, su decencia y su ética. Era un hombre muy ético y muy revolucionario, y defendió sin par la cultura cubana. Su muerte, que es un golpe para nuestra cultura, trasciende también nuestra nación y si alguien dijo que era el acuarelista del Caribe, realmente creo que el Caribe y América Latina están sintiendo también su pérdida.”

Abel Prieto Jiménez, Asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, también ofreció sus impresiones a la prensa sobre la pérdida de esta singular personalidad: “Esta es una figura sobre la que se sostiene la cultura cubana. Luis, con una trayectoria verdaderamente excepcional, un hombre con un compromiso con la defensa de nuestra identidad, de nuestras tradiciones, con una gracia natural, con un don para decir la poesía”.
Prieto destacó su tenacidad y voluntad de trabajo y lo recordó en un homenaje que se le hizo en Guanabacoa a Bola de Nieve, donde le declamó un poema escrito por Miguel Barnet. “Un hombre —acotó—que luchó contra sus problemas de salud para mantenerse activo, siempre creando, un símbolo de cubanía que perdemos físicamente. Esta es una de las más importantes pérdidas, que tiene la cultura cubana. Por suerte tuvo una larga vida y el cariño de su pueblo y pudo trabajar hasta el final de su vida. Estas son cosas que lo hacen afortunado”.
Con hondo pesar, familiares y amigos del Maestro lo acompañan en estas horas de despedida, mientras se escucha su voz grabada ofreciendo su arte una vez más, al tiempo que un grupo de artistas interpretan junto a su ataúd canciones para honrarlo. Ofrendas florales de disímiles instituciones rodean los restos mortales del maestro Luis Carbonell, escoltado por un cuadro que le hiciera el artista de la plástica Erik Olivera, y que resultara una de sus más entrañables pertenencias.














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Esperanza Diaz Marreo dijo:
1
24 de mayo de 2014
17:40:34
Carlos dijo:
2
24 de mayo de 2014
19:42:31
enrique luis Bravo dijo:
3
25 de mayo de 2014
16:07:00
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