ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El teatro kabuki reflejó sobre la escena la vida y el porte del samurái y motivó a los grabadores japoneses. Foto: MNBA

Cuatrocientos años después de que el samurái Hasekura Tsunenaga desembarcara en La Habana, la cuarta planta del Edificio de Arte Universal del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) presenta un repertorio de imágenes que tienen a esos legendarios guerreros como protagonistas.

Tsunenaga fue el primer japonés en visitar la Isla. Una estatua en la avenida del Puerto recuerda aquella huella primigenia del contacto entre dos culturas insulares geográficamente distantes, pero que a lo largo del tiempo han sabido reconocerse.

Los cuatro siglos de esa relación motivan por estos días acciones conmemorativas recíprocas, y una de ellas, auspiciada por el Ministerio de Cultura y la Embajada de Japón en Cuba, es la exposición Samuráis en el Museo Nacional de Bellas Artes, abierta hasta el próximo 28 de abril.

Integran la muestra 28 estampas realizadas con la técnica ukiyo-e, versión japonesa del procedimiento de creación y reproducción que en occidente conocemos por xilografía (grabado en madera).

Ukiyo-e puede traducirse como “imagen del mundo flotante”, en alusión al ámbito urbano de comerciantes y artesanos que floreció en Edo, Osaka y Kyoto a partir de la segunda mitad del siglo XVII y que nada tenía que ver con el “mundo doloroso” preconizado por el budismo como tránsito necesario para el renacimiento del ser humano.

Las obras pertenecen a los fondos del MNBA, que atesora en su colección de arte asiático 135 piezas japonesas, la mayoría de las cuales provienen de las propiedades abandonadas por la burguesía que abandonó el país a raíz del triunfo revolucionario de 1959.

En este caso, y para evocar la condición de Tsunenaga, la institución se decantó por mostrar las estampas que abordan la temática de los samuráis.
“Para una mejor comprensión del discurso expositivo —explicó Teresa Toranzo, curadora de la colección de arte asiático del MNBA—, las obras se organizan en tres núcleos. El primero se concentra en las estampas con interpretaciones de personajes históricos, firmados por ilustradores que dieron relevancia al tema como Utagawa Sodohide (1807–1873) y Utagawa Yoshitoshi (1839–1892). En un segundo grupo predomina la mirada del samurái desde la literatura. El tercero expone el tratamiento en el teatro kabuki  por actores que los representan.

“Si bien los tres grupos funcionan de forma homogénea —puntualizó—, no cabe duda de que el despliegue escenográfico de los personajes que interpretan la figura del samurái en el kabuki conforma el grueso de la exposición con más de una decena de personificaciones. Desde el punto de vista autoral y cronológico se cuenta con piezas de ilustradores que consolidaron el ukiyo-e entre los siglos XVII y XIX. La mayoría se ubica en la nómina de los artistas activos durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando la representación de héroes y guerreros alcanzó su mayor desarrollo”.

Apenas transcurridas unas horas de su apertura, la muestra clasificaba entre las más visitadas en lo que va de año. Además del creciente interés por la cultura japonesa, pesa la identificación de los cubanos con el universo de los samuráis.

El binomio Akira Kurosawa–Toshiro Mifune se halla inscrito en el imaginario de muchos de los habitantes de la Isla, a partir de películas de culto exhibidas desde los años 60.

Y aunque no fuera un samurái en sentido estricto, las aventuras de Zato Ichi, el espadachín ciego, familiarizaron a los espectadores cubanos con la refinada coreografía del modo de combatir japonés y el filo de las katanas (sables).

Otro tipo de aficionado surgido en los últimos tiempos tendrá una nueva motivación ante las estampas desplegadas en el MNBA: el amante del manga (historietas).

“No se cultiva en mi país el ukiyo-e como se le conoció en siglos pasados —comentó a Granma Hiroshi Sato, embajador de Japón en Cuba—, pero su huella gráfica se encuentra hoy en el manga y los dibujos animados. Me sorprende el profundo conocimiento de muchos cubanos acerca de estas manifestaciones artísticas, una prueba más de cómo la cultura nos acerca”.

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guerrino dijo:

1

4 de abril de 2014

18:09:49


Es una lastima que poco se trasmite película Japonesa en la televisión.Hay buena película...me refiero al grande Toshiro Mifune (muerte de un maestro del the)..pasando por el gran Aikira Kurosawa y tambien el genial Takeshi Kitano.Muchas Gracias.