Camagüey.–A las medidas de mayor rigor puestas en práctica en esta provincia para cortar la cadena de contagios de la COVID-19, y retornar gradualmente a la normalidad, se suma, desde el 6 de febrero pasado, el aislamiento institucional de todos los viajeros procedentes del exterior.
«Como se ha informado –declaró Jorge Luis Castillo Sosa, de la comisión de evacuación del Consejo de Defensa Provincial–, ello se debió, entre otras causas, al incumplimiento reiterado del protocolo de cuarentena domiciliaria establecido para todas las personas, después que se restablecieron los vuelos internacionales».
Tales violaciones generaron un peligroso rebrote de la enfermedad, que obligó a habilitar varios centros para acoger, previa clasificación al arribar al país, a los visitantes extranjeros, a los cubanos con residencia permanente fuera de Cuba, y a los nacionales con domicilio en la Isla.
«Quienes figuran en los dos primeros grupos de viajeros, explica el funcionario, se hospedan en hoteles de la ciudad, entre ellos el emblemático Plaza, y deben asumir, en el mismo aeropuerto de destino, el pago por concepto de transportación, alimentación y estancia en la instalación de la cadena Islazul».
En el caso específico de los nacionales con residencia permanente en Cuba, estos son ubicados, libres de todo pago, en la Escuela de Profesores de Educación Física, en el Campamento de Pioneros Siboney, de la playa de Santa Lucía, y en el hotel Río Piedra, del municipio de Sibanicú.
«EL TINAJÓN» COMO ENTE COORDINADOR
Con una ubicación privilegiada para las misiones a cumplir, la unidad gastronómico-comercial El Tinajón reactivó sus funciones como centro de coordinación provincial del complejo engranaje que interviene en la transportación de enfermos, contactos, sospechosos, altas médicas y personal de la Salud Pública hacia diferentes destinos.
Situada en la circunvalación norte de la ciudad cabecera provincial, la instalación forma parte, igualmente, de la operación montada a instancia nacional para garantizar el traslado seguro de los viajeros, desde las terminales aeroportuarias hasta los centros de aislamiento, sin realizar trasbordo alguno.
«Aquí se recibe a los camagüeyanos que arriban a Cuba por los aeropuertos José Martí, de La Habana; Juan Gualberto Gómez, de Varadero, en Matanzas; Jardines del Rey, de Cayo Coco, en Ciego de Ávila, y Antonio Maceo, en Santiago de Cuba», expresó Raúl Estela Tolero, al frente del centro de coordinación provincial.
Entre las funciones de la instalación se encuentra, además, ofrecerles servicio gastronómico a las personas que van en tránsito hacia otras provincias, mientras, al momento de la llegada, un equipo médico se encarga de tomarles la temperatura e indagar sobre cualquier síntoma que alerte acerca de la presencia del coronavirus.
«Se trata de un esfuerzo enorme que realiza el país para mover a miles de pasajeros, hospedarlos, alimentarlos y velar por su salud, una medida que debe reciprocarse con una actitud individual responsable en el cumplimiento de los protocolos sanitarios, para evitar la propagación de la enfermedad», refirió Raúl Estela Toledo.
CUARENTENA EN RÍO PIEDRA
A la salida de Sibanicú, rumbo al oriente cubano, se localiza una pequeña instalación hotelera, perteneciente a la empresa municipal de Comercio, que ha visto trastocar sus servicios habituales para acoger a decenas de camagüeyanos en «vacaciones» de cuarentena, hasta tanto se certifique, de manera oficial, que están libres de la COVID-19.
Río Piedra es el nombre del hospedaje, donde un equipo de cuatro profesionales de la Salud se encarga de recibir, alojar, ofrecer seguimiento médico y atender cualquier imprevisto que surja entre los viajeros allí ubicados, en tanto dure el periodo de aislamiento institucional.
«Esta es la misión de mayor envergadura que se me ha encomendado desde mi graduación el año pasado, y la trato de asumir con el rigor y la exigencia que ello conlleva», afirmó el doctor Víctor Ediosmar Arias González, mientras toma los datos de un pasajero recién llegado procedente de Italia.
«En estos momentos –agregó–, tenemos personal que ha arribado, además, desde ee. uu., Jamaica y la Federación de Rusia. Como es una instalación pequeña, es fácil de controlar, aunque es justo reconocer que son disciplinados y cumplen lo que se les orienta durante los días de estancia aquí, hasta que se sepa el resultado del segundo examen de pcr».
«Aunque incómoda –comentó el viajero Leonel Pérez Zamora–, esta es una medida necesaria, pues está claro que la cuarentena domiciliaria no funcionó. Aquí nos sentimos seguros, bien atendidos y, lo principal, con la tranquilidad de que, al regreso a nuestras casas, no estará latente el peligro de exponer a los familiares, amigos y vecinos a un nuevo contagio».






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Yuraimy dijo:
1
5 de abril de 2021
07:25:21
Ariel Bringas Alfaro Respondió:
6 de junio de 2021
06:52:04
Jesus Gonzalez dijo:
2
5 de abril de 2021
08:15:18
santi dijo:
3
25 de mayo de 2021
15:46:39
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