ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Profesor Ignacio Zarragoitia Alonso. Foto: Anabel Díaz

El tema que nos ocupa es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por periodos de exaltación psíquica denominados manía y que se presentan de forma recurrente y cíclica que alternan con estados depresivos. Serían estos los dos polos, de ahí su nombre, y de acuerdo con la gravedad de los síntomas pueden ser de tipo I o II. Ha tenido diferentes denominaciones, entre ellas la más conocida fue la Psicosis manía­co–depresiva.

Quien así se expresa es el doctor Ignacio Zarragoitia Alonso, Profesor Auxiliar, especialista de segundo grado en Psiquiatría, Máster en Ciencias y responsable del Pro­tocolo de Depresión del Hospital Clínico-Quirúrgico Hermanos Ameijeiras. Es también Presidente de la Federación Hispanoa­mericana de Medicina Neuropsicológica.

—¿Cuáles son sus características más ostensibles? ¿Cómo se comportan los patrones de cambio del estado de ánimo?

—Las características dependen de la fase. En la maníaca se presenta una autoestima exagerada, con mucha alegría y sienten que “todo lo pueden”. Disminución de la necesidad de dormir, más hablador de lo habitual y muchas veces se olvida de lo que estaba hablando, con experiencia subjetiva que el pensamiento está acelerado. La atención se desvía fácilmente hacia estímulos externos irrelevantes. Aumento de la actividad intencionada (socialmente, en el trabajo, estudios o sexualmente) o agitación psicomotora. Hay excesivas actividades placenteras que tienen un alto potencial para producir consecuencias graves (compras irrefrenables, indiscreciones sexuales o inversiones económicas irreflexivas). La presencia de los episodios maníacos define el trastorno. En la fase depresiva la persona pierde el interés por todos y por todo, buscando el aislamiento, sin ganas de salir de la cama, con falta de apetito y dificultades en el dormir, refiriendo la tristeza que le invade con un permanente pesimismo. Puede existir un periodo de sanidad intercrisis. En muchas ocasiones se presenta un “síntoma vigía” que nos previene del comienzo de una crisis.

—¿Conoce la ciencia las causas que lo originan o, al menos, qué hipótesis se plantean?... ¿Tiene comprobadamente algún componente genético y hereditario?

—Se plantea que existe un daño en circuitos del cerebro que regulan la emoción. Además, se invocan factores psicodinámicos, bioquímicos y ambientales. El componente genético del desorden bipolar es bastante complejo aunque se indica que los pa­rientes de primer grado de una persona con este trastorno tienen siete veces más probabilidades para desarrollar el desorden bipolar.

—¿Es un trastorno común en el mundo y también en nuestro país?

—Es una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial. En algunas regiones se presenta en acerca del 1 % de la población, que puede llegar hasta el 8 %. En nuestro país, aunque se han realizado algunas investigaciones, no se cuenta con datos estadísticos a nivel nacional.

—¿Afecta por igual a ambos sexos y a cualquier edad?

—Sobre todo a personas de entre 15 y 44 años. El trastorno bipolar I ocurre por igual en ambos sexos, aunque la incidencia del bipolar II es mayor en el sexo femenino que en el masculino.

—¿Puede estar asociado con alguna otra dolencia?

—Sí, con el alcoholismo y la dependencia a drogas.

—¿Qué síntomas y signos sobresalientes pueden indicarnos que una persona padece un trastorno afectivo bipolar?

—Un trastorno depresivo en muchas ocasiones puede ser la presentación de esta enfermedad. También un aumento, de for­ma inadecuada, de actividades, con exaltación del tono afectivo. En estos casos, una detección precisa de los indicadores de diagnóstico de un curso bipolar posible de la en­fermedad debe guiar las elecciones terapéuticas, y conducir a la mejora del pronóstico.

—¿En qué momento y a qué médico consultar?

—Un cambio en el estado de ánimo debe constituir un elemento a evolucionar, por lo que debe ser valorado por el especialista de Psiquiatría de Atención Primaria o en el Centro de Salud Mental.

—¿Qué procederes se emplean para establecer el diagnóstico de certeza?

—El método clínico es el instrumento fundamental, el cual se fundamenta en un adecuado interrogatorio, entrevista familiar, historia psicosocial, examen psiquiátrico y valoración por Psicología.

—¿Es curable o solo controlable? ¿Cuál es la terapéutica que se indica?

—Es controlable. Los estabilizadores del estado de ánimo y los antipsicóticos han sido considerados como fármacos de elección. Cada una de estas drogas ha demostrado ser más eficaz que el placebo. Con el uso de antidepresivos se debe estar alerta ante un posible viraje del ciclo. La educación y orientación en la rehabilitación también son de suma importancia.

—En general, ¿cuál es el pronóstico de estos pacientes?

—Las condicionales para indicar un buen pronóstico serían un oportuno control y seguimiento periódico y una adecuada adherencia al tratamiento por parte del paciente. La labor fundamental en el seguimiento es demostrarle al paciente que cuando “mejor” él  se siente es cuando se encuentra cursando por una de las fases de esta enfermedad. Es en este momento cuando existe un mayor riesgo de abandono del tratamiento y, por tanto, empeorando el pronóstico.

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jorge luis cardoso carballosa dijo:

16

2 de septiembre de 2014

13:25:50


no es comentario sino un consejo . yo paresco de una crises de panico . como debo combatir esta crises . nesecitos ayda . por lanoche duermo muy mal t me altero . se me sube laprecion y enpisala titicardiaen el corason . estoy tomando alprosoilan haces 8 meses y no me cura. deme un consejo por favor

cheo dijo:

17

2 de septiembre de 2014

18:58:49


Mi hermano fue diagnosticado bipolar, al principio fue muy difícil y doloroso, no era fácil controlarlo en sus etapas de exaltación y en las de depresión no salia de la cama. Él siempre fue muy buen estudiante prácticamente perdió el interés en el estudio, sobre todo por falta de confianza en sí mismo. En las etapas depresivas ayudaba hablar sobre cómo se sentia y compartir experiencias similares a sus vivencias. Me gustaria saber cómo otras familias han podido lidiar con esta situación. Hace un año que no tiene una crisis, al parecer el medicamento está funcionando, sin embargo no es la misma persona de antes, aunque ya está retomando los estudios y ha recuperado algo de su confianza. Gracias por este artículo, me gustaria saber sobre las experiencias de otras familias que han tenido que lidiar con esta situación. Saludos.

manuel dijo:

18

3 de septiembre de 2014

17:26:39


Gracias por este articulo yo soy bipolar

Rosalina Esquirol Leon dijo:

19

3 de septiembre de 2014

18:30:42


Por favor tengo una hija de 27 anos de edad y es bipolar 1, necesito cualquier informacion que me sea de ayuda para orientarme y poder ayudarla por favor. muchas gracias

Gonzalo Hernández dijo:

20

7 de septiembre de 2014

14:04:33


Considero una sugerencia objetiva, el inicio del control estadístico en nuestro país de la incidencia de este grave trastorno de la conducta, tal como otros indicadores existentes desde hace muchas décadas. ((Incidencia del cáncar, mortalidad, esperanza del vida al nacer, etc, etc.) Forma parte del cuestionario del periodista -muy acertado, por cierto- al científico.