13 de marzo de 1957
Que nuestra sangre señale el camino de la libertad
A raíz del golpe de Estado de Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952, los combatientes cubanos y, de modo especial el estudiantado, se propusieron a toda costa derrocar el régimen imperante. De esta forma la colina universitaria se convertía en una sustancial fortaleza de resistencia popular con el firme propósito de ajusticiar al tirano.









