Frente a la provocación
¡Qué pena, mal jugador,/
que quieras seguir los pasos/
de aquellos que a latigazos/
te humillaron el color!/
Tu canto provocador/
ni me asusta, ni me advierte;/
sé que mientras el sol fuerte/
de la dignidad irradie:/
aquí no se rinde nadie,/
Socialismo, Patria o Muerte








