Pensamiento
El reto
Hace mucho que no somos un país normal, no es posible la normalidad cuando se ha de vivir en permanente asedio y en constante agresión
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Hace mucho que no somos un país normal, no es posible la normalidad cuando se ha de vivir en permanente asedio y en constante agresión
Es un derecho soberano y digno que defenderemos en las urnas; es una conducta cívica, que nos distingue, y que está por encima de intereses personales o de cálculos de conveniencia
Ninguna etapa de la historia ha quedado libre de la intención pérfida venida del Norte, aspirando a que silencios cómplices o intereses mezquinos, abran definitivamente las puertas a los planes de anexión política y cultural
Los que habitan en otras latitudes allende los mares, sin que alguna vez visitaran esta Isla y su único punto de contacto informativo con la Mayor de las Antillas es la prensa occidental, los canales de YouTube y los perfiles en las redes sociales a cargo de quienes nos desprecian, es casi seguro que no conozcan de nuestra realidad ni una mínima parte
Para los cubanos, el Apóstol suele tener dimensiones extraordinarias, que lo anclan en el imaginario colectivo, con esa magnitud sobrehumana que suele acompañar a los héroes
Hay que blindarse más contra los nuevos egoísmos, contra el odio que pretenden sembrar entre nosotros
Mentir es hoy el recurso más usado, y se ha perfeccionado tanto el disfraz de los embustes, que millones de personas creen en lo que se les dice, sin que atinen a escrutar más allá de esa superficie de falacias que, de forma abrumadora, los «acorrala»
En la resucitada Cuba de los egoísmos y el mercado ¿quién reclamará urgencia y solidaridad para los que sean barridos por ciclones o desprotegidos por los avatares de las políticas de choque?
Mujer, cubana y digna, se quedó para siempre y ya no habría sin ella ese país que construimos, en el que late el corazón de la igualdad y la justicia
Si las familias de los más de 3 000 cubanos víctimas del terrorismo de estado contra esta Isla asediada, albergaran solo una mínima parte del odio que algunos lanzan a diario contra Cuba, lejos estaríamos de ser la tierra de Martí